Una joya lagunera

Entre descansos de clases Mónica jugaba futbol con las compañeras de la prepa, nunca imaginó que iba a tener enormes satisfacciones y formar parte de la selección mexicana.

Torreón, Coahuila

Una lagunera que ha logrado destacar a nivel internacional en el futbol femenil es Mónica Desireé Monsiváis Salayandia, quien nunca imaginó que el futbol soccer le iba a dar enormes satisfacciones al grado de formar parte de la Selección Mexicana.

A manera de juego en la preparatoria, entre descansos de clases con algunas compañeras jugaba futbol y los hombres le decían que le pegaba bastante fuerte al balón, además de que tenía la coordinación motriz, lo que le dio el atletismo que practicó cuando era niña.

"Mi familia es esa fortaleza que me mantiene en pie, mi mamá siempre me dioánimos, ellos veían que yo me divertía”.

El Unión Mina fue su primer equipo, escuadra semi profesional de Gómez Palacio, en donde rápidamente llamó la atención del ITESM, del que llegó a formar parte en Monterrey.

Luego formó parte del equipo de la Universidad de la Américas de Puebla (UDLA), donde fue detectada para formar parte de la selección nacional en algunas categorías.

¿Cómo ha sido el apoyo familiar?
Mi familia es esa fortaleza que me mantiene en pie, mi mamá siempre me dio ánimos, ellos veían que yo me divertía y que era feliz en el futbol, me apoyaron en todo y por ellos estoy en donde quiero estar.

¿En qué posición te sientes mejor dentro del terreno de juego?
Honestamente siempre hubo dos posturas, me gustó estar como ese delantero letal dentro del área, el que siempre remataba y concluía las jugadas, pero en mis últimos dos equipos UDLA y Tec de Monterrey, me ponían como ese nueve y medio, en donde había más libertad de crear, ahora me siento a gusto en esta posición.

¿Quién es tu ídolo en la vida?
Mi mamá, ella me ha enseñado muchísimo a no dejarme vencer, ha seguir adelante, viví con ella muchas etapas en las que estaba triste, se deprimía no le salían las cosas como esperaba y en lugar de transmitirme esa tristeza, al contrario siempre me dijo que yo estaría mejor y que me iba ir bien en lo que yo quisiera hacer profesionalmente.

Pero en figura pública desde niña me sentía identificada con Luis Hernández “El matador”, inconscientemente ya tenía eso el querer ser delantera, ser famosa e ir a un mundial.

¿Tuviste momentos difíciles en el futbol?

"Mi mamá es mi ídolo, ella me ha enseñado muchísimo a no dejarme vencer, ha seguir adelante".


Si llegué a pensar tirar la toalla, no verlo como profesional, porque yo veía a otras niñas que estaban en selección desde sub 13 y 15 años y a mi no me llamaban, yo cuando ya tenía 18 y 19 años.

Pero ví algo positivo ya que en el futbol universitario aproveché con una buena beca estar estudiando en excelentes universidades y que mejor haberme desarrollado hasta una maestría.

¿En tu carrera universitaria como ha sido tu aprovechamiento?
Desde niña junto con mis hermanas nos poníamos algunas metas, no faltar nunca a la escuela, en primaria salí con excelencia era más fácil, en la secundaria batallé ya que no me gustaban las materias de matemáticas y física, pero salí con promedios de ocho y nueve.

Fue en donde encontré un poco de mi vocación ya que me gustaba lo práctico, siempre he mantenido buenos promedios ya que era vital para seguir estudiando y jugando futbol.

¿No crees que tu llamado a selección fue tarde?
En realidad no lo veo así, en el 2004 hubo unas visorías en los campestres de Gómez y Torreón con Leonardo Cuéllar, fui en la categoría menor tenía 16 años y nunca me llamaron, pero no me rendí, seguí jugando todo se dio a su tiempo, eso es lo que más me gusta.

¿Cuál ha sido tu mejor momento en el futbol?
Sin duda la final que jugamos en Rusia contra Gran Bretaña y la cereza en el pastel fue el gol que metí al minuto 10, siento que fue un gesto muy técnico con ese gol, escuchar de lado que estaba lleno el estadio, el grito de México...México es algo que nunca se olvida.