Moody’s califica de estable la salud crediticia de México

La agencia calificadora Moody’s estimó que la economía de México crecerá 2.7 por ciento en 2015.
Moody's mantiene calificación crediticia de México en A3 con perspectiva estable.
Moody's mantiene la calificación crediticia de México en A3 con perspectiva estable. (Reuters)

Ciudad de México

La agencia calificadora Moody’s aseguró que la capacidad del gobierno mexicano para hacer frente a choques adversos, así como “la elevada credibilidad de la política económica” son factores clave para mantener la calificación crediticia de México en “A3 con perspectiva estable”.

En su análisis anual de crédito soberano, Moody’s destacó que esta calificación está “apoyada por el bajo nivel de exposición que tiene la deuda gubernamental a moneda extranjera,  bajos riesgos de refinanciamiento y tasa de interés moderados.

La calificadora asegura que el perfil crediticio del gobierno se ha fortalecido debido a que las autoridades han aprovechado oportunidades en los mercados financieros internacionales para diversificar su base de inversionistas, además de que la reforma fiscal que ha contribuido a fortalecer los ingresos fiscales del país.

“Nuestra expectativa es que los beneficios de las reformas se materializarán a través del tiempo”, señaló auro Leos,  vicepresidente de Moody’s.

Moody´s prevé crecimiento de 2.7% para 2015

Moody’s anticipa que las reformas estructurales mejorarán las perspectivas económicas del país durante la segunda parte del sexenio y estima que el PIB aumentará 2.7 por ciento en 2015 acelerándose el crecimiento durante la segunda mitad del año extendiéndose la recuperación económica al 2016.

“Los retos crediticos que enfrenta el gobierno mexicano incluyen el desafío de consolidar las cuentas fiscales a través de un ejercicio más disciplinado del  gasto para lograr la reducción de los déficits gubernamentales y la estabilidad de los indicadores de deuda”, señala el reporte.

Finalmente la calificadora anticipa que la calificación de México podría mejorar si la economía logra crecer con tasas anuales iguales o superiores cuatro por ciento, además de que el gobierno amplíe "sustancialmente sus colchones financieros, o si se llega a observar una clara tendencia a la baja en los indicadores de deuda gubernamental”.