Casi la mitad de familias japonesas, con un miembro mayor de 65 años

Un menor número de trabajadores apoya a los ancianos.
Cerca de 100 mil personas al año renuncian para cuidar a los ancianos.
Cerca de 100 mil personas al año renuncian para cuidar a los ancianos. (Shutterstock)

Tokio

Cerca de 45 por ciento de los hogares japoneses tienen una persona con 65 años de edad o más, muestran las cifras del gobierno, lo que destaca la rapidez con la que el país se mueve hacia un costoso punto de inflexión demográfico.

La rapidez del avance hacia el punto de cruce, que cambiará el panorama económico del país y las empresas que lo atienden, se presenta con una reducción en la tasa de dependencia. En 2060 habrá 1.3 japoneses en edad de trabajar (de 15 a 64 años) por cada persona de más de 65 años, de acuerdo con un informe del gobierno sobre el envejecimiento.

Japón se encuentra al frente de la tendencia de los países ricos en la que un menor número de trabajadores apoya a las personas mayores. Por ejemplo, Alemania enfrenta una tasa de dependencia de 1.5-1.6 para 2060, de acuerdo con la Oficina Federal de Estadísticas, ya que las tasas de fertilidad caen y la gente vive más. Pero la ausencia casi total de inmigración hace que el caso de Japón sea más grave.

Las presiones combinadas de un menor número de trabajadores y un enorme aumento de las demandas para el cuidado de la gente de mayor edad plantea una nueva amenaza para las políticas de estímulo de crecimiento que defiende el primer ministro, Shinzo Abe, que tienen el objetivo de colocar a 1.17 millones de personas más en la fuerza laboral para 2020.

Los aspectos demográficos ya frustran esta ambición. Cerca de 100 mil personas al año renuncian a sus empleos para cuidar a sus parientes mayores o enfermos, de acuerdo con los datos del gobierno. La cifra se prepara para aumentar dramáticamente, ya que el grupo de edad de los baby boomers de 1946-47 se mueve a las filas de los ancianos.

Pero para millones de personas, los aspirantes a recibir sus cuidados ya está muy cerca. De los 50.1 millones de hogares en Japón, 44.7 por ciento incluye al menos una persona mayor de 65 años.

La mayoría son hogares con una pareja mayor, pero el grupo de mayor crecimiento es el de los hogares con un residente anciano y un hijo soltero. Este grupo se duplicó en proporción al total desde 1980.

Charles Horioka, profesor del Instituto de Investigación de Crecimiento Asiático, dijo: “Vemos un cambio drástico en la composición de las familias japonesas y sus condiciones de vida. Tal vez el primer ministro quiere reducir el número de personas que tienen que renunciar a sus empleos para cuidar a las personas mayores en este mercado laboral tan apretado, pero eso es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Es un problema grave”.

El informe también le da seguimiento al rápido incremento en el número de personas que requieren de cuidados a largo plazo, y la investigación de la Oficina del Gabinete sugiere que menos de 45 por ciento de las personas que se aproximan a la jubilación tienen la confianza de que podrán costear los cuidados por medio de su pensión y otros ingresos. La misma encuesta encontró que 76 por ciento de las personas de más de 65 años o “no se preocupan” o “no se preocupan mucho” de su actual situación económica.

La encuesta del gobierno también clasifica lo que describe como un “notable” aumento en el número de personas mayores que viven solas, cuya proporción sobre la población total de personas de más de 65 años se duplicó entre 1980 y 2010.