Sergey Roldugin: el chelista prestanombres de Putin

El virtuoso de la música ha sido uno de los implicados en los ‘Panama Papers’ como prestanombres de Putin y otros políticos rusos.

Ciudad de México

En sentido estricto, Sergey Roldugin no es un multimillonario. Vamos, ni siquiera calificaría como una persona rica, o muy acomodada. Es un gran chelista, es lo que se sabe. Estrella de la Orquesta Filarmónica de Moscú y solista de la afamada orquesta Mariinsky. Es reverenciado a la par de otros chelistas históricos, como su paisano Mstislav Rostropóvich, el catalán Pau Casals o el mexicano Carlos Prieto.

Pero como en una trágica historia rusa, Roldugin, de 65 años, quizá pase a la historia no como uno de los mejores chelistas del nuevo milenio, sino como un hombre de paja de un político. Porque así lo pintan muchos de los documentos que han visto la luz a raíz del escándalo de los ‘Panama Papers’.

En el caso más explosivo contenido en 11 millones de documentos, la partitura que ha tocado Roldugin es la del testaferro de un tirano. Así se escucha esta obra. El chelista figura como un prestanombres al servicio de Vladimir Putin, el hombre fuerte que ha mandado en Rusia los últimos años.

De acuerdo con la información que han soltado medios como The Guardian, Roldugin ha vivido una doble vida en Rusia. Su cara pública es la de un gran maestro de la música culta, un chelista de altos vuelos cuyas notas deleitan al público conocedor de su país y de gran parte del globo.

Pero en la otra, trasciende su amistad de décadas con Putin, para quien ha rendido favores que van más allá de alegrarle el oído con notas sublimes. Al contrario, como en una historia contada por Dostoievski o Tolstoi, hay una tragedia en la farsa que a Roldugin le ha tocado representar.

Gracias a la facilidad con la que los abogados del despacho panameño Mossack Fonseca creaban empresas fantasma para esconder recursos todavía incuantificables, el músico fue parte de un esquema en el cual multimillonarios rusos y de otras naciones movieron miles de millones de dólares disfrazadas como inversiones, donaciones y otras figuras polémicas.

“Yo no tengo millones”, dijo el chelista a reporteros que le cayeron como abejas a la miel al final de un concierto en Moscú. “Vean mi chelo… es de segunda mano”, insistió en un intento de desviar el foco de la prensa y llevar al mundo a pensar en su vida morigerada.

Pero si lo que dicen los Panama Papers es cierto, el músico no es millonario, nada más. Es multimillonario al constar en los documentos movimientos por dos mil millones de dólares. Sin embargo, no son suyos, sino que pertenecen a miembros del entorno de Putin, tanto familiares como amigos.

Y en este rol, Roldugin es el solista principal, ya que de acuerdo el propio Putin (en su apunte autobiográfico En primera persona), el chelista es su mejor amigo. Son también compadres, pues Roldugin es padrino de Masha, la primer hija de Putin y Luda, la esposa y tercera parte del inseparable trío de amigos que se conformó en la ex Leningrado de los 70.

Dedicado en cuerpo y alma a la música, sorprendió entonces que Roldugin fuera una figura prominente en los Panama Papers. Los reporteros de Novaya Gazeta, uno de los medios que el Consorcio Internacional de Reporteros de Investigación eligió para compartir la filtración de los archivos, revelan que Roldugin montó varias empresas offshore con ayuda de la firma Mossak Fonseca, que presuntamente recibió enormes sumas de dinero de empresas ligadas a Putin, su familia y muchos de los más granados oligarcas rusos.

Entre los nombres detrás de los 2 mil mdd están, aparte de Putin, la familia Rotenberg, Suleimen Kerimov, Alexei Mordashov y otros millonarios rusos.

Además, en un esquema de lavado, se supone que Roldugin obtuvo millones de rublos por día derivados de negocios ficticios con empresas rusas de buena reputación.

A la vuelta del dinero, es decir, una vez que pasaron por los paraísos fiscales delineados por los abogados de Mossak Fonseca, los recursos limpios se invertían en activos en industrias estratégicas de Rusia y en proyectos de la familia Putin y sus amigos.