“Teníamos 44 mil lotes para vivienda; la crisis nos dejó 9 mil”

Luego del trago amargo que significó el trienio 2012-2014 para este sector, la empresa se enfoca ahora en reactivar los proyectos con los que se quedó; ya busca nuevas tierras y para eso anuncia ...
El plan de negocios es por 60 meses y en paralelo con el excedente de capital vamos a adquirir otros proyectos, explicó el directivo.
El plan de negocios es por 60 meses y en paralelo con el excedente de capital vamos a adquirir otros proyectos, explicó el directivo. (Nelly Salas)

México

Fortalecido, con más madurez y prudencia en la toma de decisiones, se describe Arturo Sánchez Carbajal, después de tres años de una profunda crisis en Sare, cuando tuvo que vender hasta 79 por ciento de sus lotes de vivienda para que la compañía continuara en operación.

El presidente del consejo de administración mencionó que la venta de esos activos estratégicos significó una pérdida importante, pues tuvieron que darlos a precios hasta 70 por ciento por debajo de su valor.

Con una sonrisa, seguro de que lo peor para Sare ya pasó, ahora se enfoca en reactivar los proyectos con los que se quedaron y en la compra de nueva tierra, para la cual en una primera etapa desembolsará 200 millones de pesos.

¿Cómo vivió el problema y qué pensó cuando éste se acentuó al cambiar la política de vivienda?

Empezamos ese proceso en el último trimestre de 2011, la verdad es que veíamos ya muy comprometido el balance de la compañía en nivel de deuda y ahí tomamos la decisión de arrancar un proceso de reestructuración financiera.

“En ese momento, cuando las cosas en la vivienda supuestamente marchaban muy bien, Sare fue el primero en hacer su anuncio de reestructuración, nadie se explicaba por qué éramos los únicos en entrar en un proceso de complejidad financiera y de falta de liquidez.

“Entonces se tenía que salir a explicar a los bancos, al mercado, a los inversionistas qué había fallado o estado mal en la compañía; mi apreciación al final es que todos estábamos enfermos y Sare era el primero que iba al doctor”.

¿En qué falló la compañía?

Sare como inmobiliaria inició su oferta en 2000, cuando el presidente Fox impulsó la vivienda; me parece que fue un programa acertado, pues luego de muchos años de rezago había que dar esa posibilidad a los trabajadores y a las familias de menores recursos; en ese boom Sare se convirtió en una empresa pública (2003).

“El crecimiento fue exponencial, prácticamente durante cinco años tuvimos un crecimiento de doble dígito, duplicamos el tamaño de la empresa en ese periodo.

“Pero en 2008 se da la quiebra de uno de los grandes bancos financieros en el mundo, Lehman Brothers, eso genera una descomposición financiera global, desaparecen las Sofol, que eran un instrumento importante para las vivienderas.

“También hubo errores en la diversificación de Sare, pues hacíamos vivienda de 250 mil pesos hasta de 25 millones de pesos; me parece que ahí perdimos el foco de la especialización, fue una combinación de muchos factores, evidentemente de decisiones no atinadas por nuestra administración”.

¿Cómo se realizó el proceso para rescatar la empresa?

La primera etapa fue reestructurar la deuda, eso nos llevó el primer semestre de 2012; a partir de ahí arrancamos una desinversión de activos que nos tomó 18 meses; en esta fase tuvimos pérdidas importantes, al sacrificar el valor de muchos de nuestros terrenos y proyectos con tal de seguir en operación; la tercera fue dar la cara y, la cuarta, no dejar de reportar los números al mercado.

“Fue difícil decirle al consejo de administración lo que estaba pasando en la compañía; te imaginarás la pérdida de valor de la acción, todos los días caían; a lo largo de 36 meses fue algo muy complicado, no me quiero ni acordar.

“Sin embargo, siempre tuvimos la claridad, desde el día uno, de que había que manejar eso con perseverancia, con consistencia; nunca dejamos de dar la cara y eso, al final, fue reconocido en los mercados financiero y bursátil; nunca dejamos de reportar, mantuvimos una disciplina muy férrea de que cada trimestre entregábamos números, sin importar cómo vinieran ni el tamaño de las pérdidas”.

¿Cómo le funcionó a Sare ese plan y qué resultó?

Fueron 2012 y 2013 los años más difíciles, pero desde el principio ya habíamos definido la estrategia y nos apegamos a ella.

“Al término de 2013 venía un plan diferente, porque de seguir la venta de activos, pagar a los bancos y dar daciones en pago, la empresa iba a desaparecer.

“Para el último trimestre del año lo que había que hacer era buscar qué seguía en Sare, en ese entonces ya habíamos disminuido nuestra deuda casi 50 por ciento; ya habíamos vendido gran parte de los activos estratégicos, pero también mantuvimos un paquete importante de éstos.

“Eso nos obligó a dar un paso diferente, buscar qué hacer con la deuda restante y el capital necesario para reactivar la compañía”.

¿Cuánto perdieron por la venta de terrenos?

La comercialización se realizó en diferentes formas, la primera fue venta a terceros —la menos castigada—, y al ser los mejores predios el descuento del valor original fue menor, entre 5 y 20 por ciento.

“Las pérdidas importantes fueron en los terrenos que dimos como daciones de pago, tomamos la decisión de negociarlo con los bancos y fue complicado; los vendimos por debajo de 50 y 70 por ciento de su valor, pero se tenía que desapalancar la empresa de manera acelerada, fue dolorosísimo para el balance”.

¿Qué extensión de tierra tenían y con cuánta se quedaron?

Teníamos 44 mil lotes en reservas de tierra, nos quedamos con 9 mil, fue una venta muy importante; sin embargo, desde un principio seleccionamos 17 proyectos por ubicación y mercado, de los que no queríamos deshacernos, pero acabamos con 14.

“Es la reserva que decidimos mantener; ahora estamos saliendo a comprar nueva tierra en lugares donde tenemos operación; no nos quedamos con la que nos dejaron, sino con la que quisimos”.

¿Cuál es el plan a corto y mediano plazos?

Ahora solo estaremos enfocados a la vivienda de interés social, que pueda ser financiada por Fovissste e Infonavit, donde vemos oportunidad, porque han incrementado el monto de crédito y tienen un nuevo producto de créditos en pesos.

“Estaremos reactivando esos 14 proyectos. Una vez consolidada esa etapa, ya el tiempo dirá si vamos a regresar a la vivienda media, donde Sare tiene expertise”.

“El plan de negocios es por 60 meses y en paralelo con el excedente de capital vamos a adquirir otros proyectos; invertiremos 200 millones de pesos en comprar nueva tierra”.