Por limitaciones, mercados públicos rechazan régimen fiscal

Adquirir una computadora o desconocer su uso, y el pago a un contador, entre otros, impiden cumplir con ese régimen a unos 900 locatarios, asegura Jorge Arellano, dirigente en el mercado Mixcalco.
Locatarios de mercados públicos pretenden mantenerse con el pago de cuotas tributarias, en lugar del régimen de incorporación fiscal.
Locatarios de mercados públicos pretenden mantenerse con el pago de cuotas tributarias, en lugar del régimen de incorporación fiscal. (Tomada de Facebook)

Ciudad de Mëxico

Locatarios de mercados públicos en el Distrito Federal atribuyen a desventajas tecnológicas y limitaciones económicas, su oposición al régimen de incorporación fiscal que contiene la reforma hacendaria aprobada el año pasado.

“No nos negamos a pagar impuestos, queremos contribuir al desarrollo del país, pero de una forma diferente”, asegura Jorge Arellano, presidente del mercado de Mixcalco, uno de los 70 que conforman la Federación de Mercados y Concentraciones Populares de Anáhuac AC, agrupación que en su mayoría está en contra de ese régimen.

En entrevista, el dirigente explica que la gran desventaja que enfrentan locatarios de mercados públicos es que “de alguna manera nos hemos quedado en el pasado”, ya que la mayoría no puede hacerse de una computadora o no sabe operarla como para expedir factura electrónica ni puede contratar un contador.

Otro factor es el bajo volumen de ventas, por lo que “de cerca de unos mil locatarios, unos 900 no podemos cumplir”.

Arellano refirió que sus representados pagaban una cuota fija, la mínima de 200 pesos, y “seguimos en la posición de pagar tal vez un poco más, pero una cuota fija. No queremos todo de gratis, pero no somos empresas; no tenemos empleados, o si acaso tenemos el apoyo de familiares, pero no podemos pagar seguro social”.

Asegura que en los mercados públicos hay “una realidad totalmente diferente; está a la vista, cualquiera que visita un mercado va a ver que hay carencias. Se maneja el negocio más a la habilidad, la creatividad; no somos empresa, somos locales de 3 metros por 1.5, cuánto puede caber de mercancía”.

El dirigente de locatarios tiene claro que es difícil “tirar la reforma hacendaria”, pero confía en que se pueda corregir, negociar o hacer un convenio con este sector, y “la idea es decirle al gobierno federal y autoridades correspondientes que vean que nuestra postura no es de soberbia, sino de necesidad, y contribuir en los términos en que el mismo negocio nos pueda dar”.

Plantea que los mercados públicos son golpeados también a nivel local, por la competencia de tiendas departamentales y de conveniencia, a las cuales se canalizan, mediante tarjetas, recursos que antes iban a los mercados.

Arellano refiere que además está la competencia del ambulantaje, en tanto que “nuestras infraestructuras están abandonadas, no tenemos mantenimiento y nos dicen que hay recursos, pero no nos dicen cuándo los utilizarán”.