Los capitales digieren ya el resultado en EU

Confían en que el magnate aplicará los mismos cambios que ofreció Clinton.
"Brokers" u operadores bursátiles en Wall Street.
"Brokers" u operadores bursátiles en Wall Street. (Lucas Jackson/Reuters)

Nuestro resumen de los mejores análisis de la semana del Financial Times se enfoca en cómo la elección de Donald Trump produjo un cambio repentino en el estado de ánimo de los mercados y examina qué activos son los que se van a beneficiar ahora.

La selección se toma de las columnas Markets Insights y Smart Money, escritas por colaboradores de la industria y comentaristas de FT.

¿Hubo en los mercados un equivalente al partidario “tímido” de Trump para explicar por qué los inversionistas pasaron de temer lo peor a animarse por la elección del magnate inmobiliario para ocupar la Casa Blanca?

Para Miles Johnson, de FT, los mercados se dan cuenta de que “algunas cosas que se esperaban con la victoria de Clinton, como mayores tasas de interés, probablemente también lleguen con Trump. “La idea de que su victoria marca un momento de cambio tal vez es una ilusión”.

Los inversionistas de EU y de mercados emergentes realizan apuestas opuestas sobre la presidencia de Trump, dice Mohamed ElErian de Allianz, y agrega que favorecer los activos de los mercados emergentes sobre los de EU puede justificarse, pero todavía hay riesgos.

En contraste, John Authers, de FT, dice que menores impuestos a empresas será positivo para el mercado bursátil de EU y que la búsqueda de empresas subvaloradas que pueden beneficiarse debe valer el esfuerzo.

“Hay una justificación para que los precios de las acciones aumenten bruscamente, a pesar de los enormes obstáculos del dólar y del mercado de bonos, si los inversionistas creen que hay certeza de que haya un gran recorte de impuestos a las empresas”.

En su columna semanal Long View, John se centró en cómo, después de la victoria de Trump, las instituciones del mundo desarrollado son frágiles. “Si los gobiernos no logran entregar una creciente prosperidad o  una sensación de justicia, las instituciones críticas se pueden debilitar gravemente. Ese es el mayor riesgo en la actualidad.

Ben McLannahan, editor de banca, analizó cómo Neel Kashkari, presidente del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, presentó un plan para proteger a los bancos grandes. “Varias reformas desde la crisis no lograron estar cerca de resolver el problema de ‘demasiado grande para quebrar’. Su solución es simple: ‘más capitales para absorber las deudas. Mucho más’”.

Henny Sender, de FT, destaca que el compromiso de Trump de generar un crecimiento más rápido con recortes fiscales y mayor gasto de infraestructura supone un punto de inflexión para el mercado de bonos. Decir que las operaciones de Trump en la venta de bonos son un camino al endeudamiento tal vez está fuera de lugar, dice Dan McCrum. “Sin embargo, la lección del mercado se aprendió en un mundo donde los bancos centrales eran la única institución que importaba. Muy pocos operaban en 1994, cuando los rendimientos de los bonos a 10 años subieron 200 puntos base en un espacio de cinco meses”.

Pero los mercados de valores Ashare de China son una buena apuesta de largo plazo a la luz del nuevo Shenzhen Hong Kong Connect, dice Jonathan Garner, de Morgan Stanley, ya que esa exposición puede ser un útil diversificador de riesgo para la cartera mundial. “Nuestro trabajo sugiere que los mercados bursátiles Ashare son maduros. Con el tiempo quizá lleguen a tomar un peso importante en las carteras de los inversionistas globales.

stephen.smith@ft.com