Hacer memes también es un empleo

El trabajo de David es hacer memes. Muchas empresas pagan por estas imágenes, porque son una forma de publicidad que comenzó a utilizarse en México a finales de 2012.
El ciclo de un meme inicia con la publicación y su alcance depende de los usuarios.
El ciclo de un meme inicia con la publicación y su alcance depende de los usuarios. (Especial)

Ciudad de México

David* tiene 25 años y hace 300 memes cada mes. Su trabajo es contribuir a una campaña en internet que utiliza imágenes de Disney y que ha generado más de 45 mil seguidores en redes sociales.

Hacer memes no siempre es producto del ocio, muchas empresas pagan por esas estampas que vemos todo el tiempo en muros de Facebook y timelines en Twitter, pues son una forma de publicidad.

"Es como cualquier trabajo", explica David, quien dedica todos los domingos a hacer aproximadamente 75 memes por día. El horario varía dependiendo de lo inspirado que esté para asociar imágenes con frases cómicas o más bien, para dar un nuevo sentido a las fotografías, como define él su actividad. Puede tardarse desde dos minutos hasta dos horas.

Trabaja desde su casa y prefiere hacerlo en la tarde, después de que el reloj marca las 16:00 horas. Su oficina: el cuarto donde duerme, lee y ve películas. El sueldo depende de la campaña.

Su primer trabajo haciendo memes fue en las elecciones de 2012. Lo contrataron para crear memes con la temática de incentivar el voto, siempre con cierto grado de humor. "Tenía que hacer 10 memes diarios, los de la agencia de publicidad escogían cinco y publicaban tres". David guarda para sí el nombre de la agencia, porque firmó un contrato de confidencialidad, pero revela que ganaba 15 mil pesos mensuales.

¿Qué es un meme?


En la fotografía: Robin Hood, enfundado en su traje verde y coronado con su sombrero amarillo, mira al cielo. Su rostro refleja satisfacción, pero no piensa en el placer que le genera robar a ricos para dárselo a pobres.

Debajo de la fotografía y con la tipografía típica de un meme –letras anchas, blancas y contorneadas con color negro- se lee: "Tu cara cuando piensas en los tacos al pastor". Sólo en Facebook la imagen recibió mil 410 me gusta, fue compartida tres mil 211 veces y obtuvo más de 100 comentarios como: "los tacos son grandiosos", "me identifiqué" y "me encantan con piñita y salsita verde".

Éste es uno de los memes de David, quien admite que se divierte y se desestreza al realizarlos. "Me da risa lo que a veces se me puede ocurrir, a menudo cada persona debe poner a prueba su ingenio", cuenta.

Mario Nissan, CIO y socio de la agencia de marketing digital Flock, explica que los memes son la mínima expresión de contenido posible, pues logran comunicar algo visualmente, a veces con una imagen, con un texto corto o ambos.

El de Robin Hood es solo un ejemplo. Lo mismo hay del presidente Enrique Peña Nieto hablando sobre la compra de Whatsapp que del personaje San Juan Cholo con la frase "No se quiera pasar de verga". Logos de compañías e imágenes de empresarios, deportistas, mascotas, caricaturas, artistas, políticos, incluso, religiosos han servido para memes.


Meme-Publicidad

Hacer reír no siempre es el único objetivo de los memes, pueden usarse como instrumento para desprestigiar o para dar difusión a alguien o algo. Rogelio Franco, uno de los encargados de generar contenidos publicitarios en la agencia Flock, realizó una campaña de memes para una pizzería. "Siempre hay un mensaje detrás de los memes. Muchas veces no es el contenido del meme, sino lo que transmite", dice Nissan.

Verenise Sánchez, editora de la revista Merca2.0, coincide: "Los memes son materiales más atractivos para los usuarios digitales, además ellos no los perciben como publicidad y por lo tanto es más fácil que lo comparta en sus redes sociales hasta que lo vuelve viral".

De acuerdo con el estudio Hábitos Digitales, que realiza el Departamento de Investigación de Merca2.0, 43.2 por ciento de los usuarios digitales opinan que es más atractiva la publicidad en redes sociales que en cualquier otra plataforma online.

Los memes, como herramienta publicitaria comenzaron a utilizarse en México a finales de 2012 y principios de 2013. Pero en Europa y Estados Unidos la fusión meme-publicidad empezó en 2011, según Sánchez.

Nissan afirma que el tiempo en que una marca repetía varias veces un mensaje hasta que convencía al consumidor parece haber terminado. "Ahora el consumidor tiene el poder de decidir que consume y que no. Lo que toca a la marca es adaptarse al consumidor y no al revés". Los memes, agrega, son un ejemplo de esto.

Tequila Cazadores, Gandhi, Bachoco, Toks, Coca Cola, Pepsi, Gamesa y Sabritas son solo algunas de las empresas que han tomado los memes como herramienta de publicidad.

"El uso de los memes en las empresas tiene que ver mucho con la comunicación que tienes como empresa y el mercado al que vas dirigido", comenta Carla Altamira, social media manager de Hoteles City.


El éxito de un meme

El ciclo de un meme inicia con la publicación y su alcance depende 100 por ciento de los usuarios. El primer paso es hacerlo visible, es decir, publicarlo en una red social o en un sitio web. Una vez que la estampa está a disposición del público, la siguiente etapa es la interacción, que las personas la compartan a sus contactos y la comenten.

Para medir el éxito o fracaso de un meme es necesario conocer qué tanto viajó por la red, a cuántas personas impactó y qué interacción generó.

David asocia el éxito de un meme con la identificación que tengan los usuarios. "Debes encontrar los lugares comunes en el pensamiento colectivo. Si tú pones un meme de un hombre enojado que dice que odia el horario de verano, la gente lo va a compartir porque odia el horario de verano", explica.

Para lograrlo es necesario que el creador tenga una amplia cultura general, recomienda David. Él, por ejemplo, cuenta que todo el tiempo ve series de televisión, lee libros, busca imágenes en internet y sigue otras páginas de Facebook y Twitter.

"Me gusta mucho la serie de Suits, Game of thrones, House of cards, Orange is the new black, he leído muchos comics de Batman, de Marvel, Civil War me enseñó mucho de la condición humana. Me gustan las novelas de Jonh Fante, creo que es un hombre que todos deberíamos leer", relata.

El arte de hacer memes

--¿Cómo se les llama a las personas que hacen memes?— le pregunto a David.

--No sé, no tienen nombre –responde tras pensarlo unos minutos.

Ese trabajo por el que muchas agencias de publicidad o marketing digital pagan no tiene nombre. Es una nueva labor. Nissan habla de que es uno de los trabajos generados a partir de la era de la digitalización.

Ante la novedad, los estándares de pago a las personas que realizan memes también varían. A David, la primera agencia le pagaba 50 pesos por memes, pero hay a quienes les pagan más de 100 pesos.

Con base en su experiencia al frente de Flock, Nissan detalla que una de las formas más simples de hacer dinero con este formato es crear un sitio en internet con memes y comercializar banners para publicidad. Es una forma muy poco efectiva, pero es la más simple, asegura.

Los memes también pueden fungir como mercancía de atracción de audiencia para retenerla en un sitio de internet de cierta marca, artista, político o medio de comunicación.

"Es como si tuvieras una serie de televisión muy exitosa y vas por el rating. En lugar de pagar a un productor que haga la serie, le pagas a alguien que hace muy buen contenido en el formato de memes y atrae a cierto público", agrega Nissan.

David, por su parte, afirma: "Los memes son un negocio porque influyen en la opinión pública. Son un género de opinión aunque no lo parezca".

Futuro del meme

La vigencia de esta forma de publicidad es impredecible. David le apuesta a que los memes tengan larga vida. Si su predicción se cumple está dispuesto a seguir dedicándose a ello. Aunque admite que en su infancia quería ser recolector de basura, pues sus familiares le contaron que ganaba 20 mil pesos.

"Hasta ahora nadie se ha burlado de mí porque hago memes, al contrario cuando les he dicho que me han pagado por hacer memes me dicen que es un gran trabajo", afirma.

* El entrevistado pidió que su nombre real fuera cambiado.