Las medidas proteccionistas de Brasil atizan querella con la UE

“Les dan una ventaja desleal a los productores nacionales”, argumenta la Unión Europea.
La ensambladora de Peugeot en Porto Real.
La ensambladora de Peugeot en Porto Real. (Christophe Simon/AFP)

Sao Paulo

La Unión Europea intensificó la disputa de corte comercial que tiene con Brasil por los programas de contenido local en la industria del país, entre las que se encuentra la del sector automotriz, al solicitarle a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que establezca un panel para pronunciarse sobre la cuestión.

La acción de la Unión Europea se da a una semana de que la actual presidenta, Dilma Rousseff —cuyo partido gobernante de centro-izquierda, el Partido de los Trabajadores, introdujo algunas de las medidas—, el domingo pasado, ganara las elecciones para tener un segundo mandato.

“Las medidas fiscales brasileñas le dan una ventaja desleal a los productores nacionales y van en contra de los lineamientos de la OMC”, dijo la Unión Europea, que originalmente presentó la queja ante el organismo en diciembre del año pasado.

Brasil no respondió formalmente de manera inmediata, pero el ministro de Relaciones Exteriores, Luiz Alberto Figueiredo, sostuvo frente a diferentes medios de comunicación que Brasil le demostraría a la Unión Europea que las leyes estaban en completa conformidad con los reglamentos fijados por la OMC.

“Consideramos que nuestro régimen es perfectamente compatible (con las reglas de la OMC) y lo demostraremos en el panel.”

El PT, Partido de los Trabajadores, de Dilma Rousseff, emitió una cadena de iniciativas para promover el uso de contenido local en equipos y productos de consumo que se venden en Brasil, en diferentes actividades fabriles de la nación, desde la industria petrolera y automotriz hasta la de telecomunicaciones.

Dentro de los nuevos lineamientos, uno de los más controvertidos corresponde al que incrementa los impuestos especiales a los vehículos automotores, hasta en 30% de su valor, dependiendo de la cantidad de contenido de importación que tengan incorporado.

“En conjunto con los aranceles de aduana que se gravan en la frontera y otros cargos, en algunos casos esto podría ser equivalente a un impuesto prohibitivo de 80% sobre el valor de importación”, dijo la Unión Europea.

La UE, el socio comercial de mayor relevancia para Brasil, señala como argumento principal que en los últimos años la mayor economía de América Latina ha impuesto medidas económicas de corte proteccionista.

Ambas partes han estado buscando revivir por diferentes vías las negociaciones comerciales de hace 14 años entre la Unión Europea y Mercosur, el bloque comercial regional que también incluye a Argentina y a Venezuela.

La nueva disputa por el contenido local es potencialmente incómoda para Roberto Azevédo, el brasileño que tomó la dirección del máximo organismo en cuestiones de comercio internacional en septiembre del año pasado.

La UE argumenta que los consumidores brasileños estaban pagando hasta 50% más en smartphones, por ejemplo, comparado con sus contrapartes en Europa y en otros lugares a pesar de la protección para los productores locales, que les garantiza exenciones de impuestos de entre 80% y 100%.

“Brasil restringe el libre comercio al tener como requerimientos para los fabricantes brasileños que utilicen componentes nacionales como condición para beneficiarse de las ventajas fiscales”, dijo. “La acción anterior promueve una sustitución de importaciones al inducir a los productores extranjeros a reubicarse en Brasil y limitar el abastecimiento del exterior. Como consecuencia se perjudica a los exportadores de productos terminados y componentes de la Unión Europea”.

Bajo las normas de la OMC, a Brasil y la UE se les otorgó un determinado periodo con el fin de que puedan discutir el problema, esto ocurrió después de que se presentó la reclamación original.

No obstante a las pláticas, la Unión Europea dijo que no se habían obtenido resultados.

La solicitud de la Unión Europea del viernes para que se establezca un panel de la OMC será sometida a discusión el 18 de noviembre y tendrá lugar en la reunión del Órgano de Solución de Diferencias.

Si Brasil no acepta, la UE tiene como alternativas poner a discusión una segunda solicitud en la siguiente reunión, la cual, destaca, no podrá ser bloqueada por el país sudamericano.

A pesar de la queja de la UE, los cuatro principales fabricantes de automóviles con plantas en Brasil incluyen a dos grandes automotrices europeas, Fiat y Volkswagen.

Ambas, junto con otros dos importantes fabricantes de autos, General Motors y Ford, están siendo afectadas por una importante desaceleración en el mercado y están a la expectativa de apelar al gobierno para que mantenga las exenciones de impuestos nacionales que apoyan a la industria.

30%

Incremento al valor de un auto por los impuestos especiales de Brasil dependiendo de la cantidad de contenido de importación

80%

Impuesto sobre el valor de la importación, considerando los aranceles y otros cargos en la aduana, acusa la Unión Europea

14

Años que han estado congeladas las negociaciones entre la Unión Europea y Mercosur