Para lograr su potencial México ‘debe creérsela’: Carlos Hank González

El presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banorte es consciente de que México no ha logrado dar el siguiente paso y explotar su verdadero potencial.
“Tenemos los niveles de crecimiento económico que esperábamos.”
“Tenemos los niveles de crecimiento económico que esperábamos.” (Especial)

Ciudad de México

Hace poco más de un año se concretó lo que en Banorte llamaron un “cambio generacional”: el experimentado banquero Guillermo Ortiz dejó la presidencia del consejo de administración del grupo financiero para dar paso a Carlos Hank González, un joven empresario por cuyas venas corre sangre de banquero y político.

Con motivo de la 79 Convención Bancaria, el nieto del fundador de Banorte, Roberto González Barrera, y del político priista Carlos Hank González conversó con MILENIO, y sin dudar expresó que pese a los desafíos y un año que luce retador, mantiene un optimismo realista por México, debido a la solidez que muestran los fundamentales de su economía.

El presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banorte es consciente de que México no ha logrado dar el siguiente paso y explotar su verdadero potencial; sin embargo, enfatiza que para lograrlo hacen falta dos cosas: primero, dar tiempo para que las reformas estructurales maduren, y segundo, que los mismos mexicanos crean que tienen la capacidad de alcanzar esos niveles.

A un año de su llegada a Banorte, ¿qué ha logrado inyectarle?

Estar al frente de Banorte es una gran misión, porque es una institución que tiene una tradición muy importante en México, sobre todo porque hoy es el grupo financiero nacional más importante, pero creo que lo que hemos retomado en este año es precisamente esa conciencia de que somos el banco más importante para los mexicanos; eso es una ventaja competitiva que al mismo tiempo nos da una gran responsabilidad con nuestros usuarios, porque nos ayuda a desarrollar mejores productos. En definitiva, diría que lo que hemos logrado es retomar ese compromiso de ser el banco fuerte de México.

¿Qué planes tiene para 2016?

Creo que el reto más importante es transitar a la evolución tecnológica; en este rubro hemos invertido de manera muy agresiva, sobre todo en un proyecto que traemos junto a IBM, que nos va a permitir tener la capacidad no solo de entender mejor las necesidades de nuestros clientes, sino de poner a su disposición más y mejores formas de atenderlos, pero sobre todo a un menor precio.

¿Qué harán para sortear el entorno?

Luce desafiante no solo en México, sino a escala internacional. Es un entorno que hoy presenta ciertos niveles de volatilidad; sin embargo, debemos tener clara la importancia y la solidez que nos ha dado el entorno económico de México. Vemos los niveles de crecimiento de los últimos años y nos damos cuenta de que son estables y eso nos ha dado la oportunidad de tener mayores horizontes de planeación. Ahora mismo, en Banorte tenemos un plan para los siguientes años; entonces, ciertamente México tiene retos importantes, pero nosotros mantenemos un optimismo realista que nos permitirá seguir creciendo y ser un banco cada vez más importante y relevante. Grupo Financiero Banorte tiene niveles de capital por encima de lo que exige la regulación, lo que nos permite sentirnos con la tranquilidad para entender estos retos a largo plazo.

¿Puede el bajo crecimiento del país frenar la expansión de Banorte?

Es algo que no nos preocupa, pero sí nos ocupa. Hoy tenemos los niveles de crecimiento económico que esperábamos, eso nos permite emprender nuevos retos que sirven para aspirar a niveles de crecimiento que tenemos planeados, pero definitivamente es obligación mantenernos atentos de lo que sucede en los mercados internacionales y a los factores que pueden ir cambiando, para de esa forma identificarlos y en su caso corregirlos, pero estamos seguros de tener los elementos para continuar creciendo.

Dentro del optimismo de la banca, ¿realmente no hay algún foco rojo?

Lógicamente nos preocupa el bajo nivel del petróleo, que es algo que todos hemos visto y nos ha llevado a hacer ajustes al gasto público, aunque nos da tranquilidad ver que el gobierno actúa de manera adecuada y con un alto grado de prudencia; nos da tranquilidad porque el gobierno actúa con anticipación.

¿Es suficiente el ajuste para mantener la estabilidad del país?

Creo que, sin duda alguna, como lo ha expresado el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, lo importante de los ajustes es que se hicieron a tiempo, y es precisamente lo que nos da la tranquilidad de que sí será suficiente para enfrentar los retos que tenemos en el país.

¿El alza de tasas tendrá un efecto negativo en el crédito?

No. Solo se trata de un aumento marginal, eso no debe afectar la demanda de crédito. Las solicitudes no se basan en las tasas, sino que vienen por otros factores, como crecimiento de la economía, por la necesidad de invertir en distintos tipos de proyectos o por la expansión del consumo, por eso no veo que sea un factor relevante.

¿Qué falta para que México explote su potencial?

Hay dos cosas importantes: la primera es que demos tiempo para que las reformas estructurales maduren, son cambios que tienen la capacidad de transformar el ritmo de crecimiento al que podemos aspirar; tengo confianza en que con el tiempo, y conforme vayan madurando, van a darnos ese nivel que queremos. La segunda, y la más importante, es un mensaje para todos y es que como mexicanos debemos creer que tenemos la capacidad de alcanzar esos niveles.