¿Cómo se ve desde Brasil el sector automotriz mexicano?

El director general de la industria automotriz de Accenture Latinoamérica, Carlos Pedranzini, dijo que la crisis económica en Argentina y Brasil son dos puntos que juegan a favor de México.
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Ciudad de México

A partir de la tercera semana de marzo reanuda el libre comercio automotriz entre México, Brasil y Argentina en un contexto en el que Brasil perdió el liderazgo que mantuvo durante una década en América Latina por su volumen de producción de automóviles.

En 2012, Brasil impuso restricciones de cupo a la industria mexicana equivalente a 164 mil millones de dólares, además de  fijar un contenido de autopartes brasileñas de 35 por ciento para la fabricación de autos nuevos.

Los términos del Acuerdo de Complementación Económica 55 ( ACE 55) que especifican las condiciones comerciales para México,  Brasil y Argentina  se darán a conocer en el transcurso de las dos primeras semanas de marzo, informó en el días pasados la Secretaría de Economía.

A partir del segundo semestre de 2014 México colocó en el mercado un millón 597 mil unidades, Brasil comercializó un millón 566 mil vehículos.   

El crecimiento de la industria automotriz mexicana tomó por sorpresa a su competencia de Brasil “no lo tenían previsto”, dice  el director general de la industria automotriz de Accenture Latinoamérica, Carlos Pedranzini.

Desde Brasil Pedranzini explica que las dificultades económicas en ese país, más la crisis económica que vive Argentina, son dos puntos que juegan a favor de las armadoras mexicanas.

En 2014, Honda, Volkswagen, BMV, Audi, Ford, General Motors, Nissan, Kia, y Hyundai anunciaron inversiones en nuevas plantas ubicadas en el Bajío.

¿Cuáles son las expectativas que ha causado la reanudación del libre comercio entre México, Brasil y Argentina en materia automotriz?

Un acuerdo de libre comercio beneficiará a la industria de Brasil en el sentido proteccionista.

A pesar de que la importación de automóviles mexicanos en Brasil cayó 25.2 por ciento en 2014, las armadoras de este país no tienen interés por producir más a fin de competir con la producción de autos mexicanos que ingresan a Brasil.

Sin duda la crisis económica de Brasil afectó a la industria automotriz del país.

Por otro lado, hay que tener presente la crisis económica de Argentina.

¿Qué representa para la industria automotriz de Brasil la incursión de autos nuevos mexicanos?

En caso de que no se renueve el acuerdo de comercio automotriz entre México y Brasil, se debería volver  a las condiciones del Acuerdo de Complementación Económica y respetar el arancel cero para las importaciones y exportaciones entre ambos países.

Eso significa pérdidas para Brasil tanto a nivel de comercio exterior que implica un saldo negativo en la balanza comercial, como a nivel macroeconómico, esto es, pérdidas para la industria automotriz  local.

Con los altos costos de producción en Brasil, los precios de carros importados con arancel cero vuelven insostenible la competencia para la industria brasileña.

Desde el segundo semestre de 2014, México rebasó el nivel de producción automotriz de Brasil, ¿se preveía este efecto en el mercado brasileño,  qué va a hacer la industria?

México fue el único productor de la región que consiguió un crecimiento tanto en la producción, como en la venta y exportación en la industria automotriz.

La producción mexicana creció ocho por ciento  en 2014  respecto al año anterior, como producto del aumento de la demanda interna y las exportaciones, además de que atiende la demanda del mercado estadounidense.

En contraste, la producción brasileña fue impactada por los costos de la crisis económica local, además de la crisis de la vecina Argentina.

Ejemplo de ello es que el volumen de exportaciones de Brasil para Argentina en julio de 2014 cayó en 35 por ciento, terminando con un saldo negativo de 15 por ciento comparada con 2013. Este fue un escenario que dejó a México como líder en producción de la región y esto no era previsto por Brasil.

Una de las posibles acciones que empezarán a tomar las armadoras en Brasil es mayor  inversión en las fábricas dentro del país al tener beneficios fiscales a través de un programa de incentivos.

Sin embargo, el foco principal estará en estabilizar el mercado interno para dar sustentabilidad económico-financiero de las operaciones de las armadoras.

A partir del repunte de la industria mexicana, en este momento ¿hay alguna transformación en la industria automotriz de Brasil?

La industria nacional brasileña no sufre ningún cambio relacionado directamente con la producción mexicana. 

Por otro lado, los cambios naturales fueron que el consumidor brasileño es cada vez más exigente; lo que se tradujo en automóviles con mayor contenido y desde el punto de vista de inversión en la producción, las montadoras implementaron plataformas globales para la producción.

¿Cuáles son los mercados a los que pueden acceder las armadoras  desde Brasil?

Actualmente la penetración a nuevos mercados está limitada por los costos de producción, carga tributaria y transporte. En este sentido, la industria brasileña no puede competir con los bajos precios de los países competidores. Sin embargo, existen algunas posibilidades de explotar mercados como África y Oriente Medio, con modelos que se adapten a las necesidades de esos países.