Legisladores defienden sector acerero

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhortó al Gobierno Federal a intensificar medidas contra prácticas desleales.

Monterrey

El Congreso de la Unión salió a la defensa de las empresas siderúrgicas del país, al emitir la Comisión Permanente un Punto de Acuerdo que exhorta al Gobierno Federal a intensificar políticas públicas y apoyos institucionales a la industria de producción, distribución y comercialización de acero mexicano, con la finalidad de impedir que prácticas desleales afecten la economía y el empleo en el país.

También solicitó a la Secretaría de Economía que en un término no mayor a 15 días naturales remita a la Comisión Permanente un informe detallado sobre las medidas que se han aplicado para defender al sector frente a industrias de otros países fuertemente subsidiados para garantizar mayor competitividad a la industria siderúrgica nacional.

La ComisiónPermanente que preside el senador Ernesto Cordero Arroyo, señaló que el punto de acuerdo fue suscrito por los integrantes de la Tercera Comisión Hacienda y Crédito Público, Agricultura y Fomento, Comunicaciones y Obras Públicas de dicha Comisión.

El documento argumenta una serie de consideraciones sobre la importancia económica y social del sector siderúrgico mexicano y de la compleja situación que impera en el mercado acerero mundial por la sobreproducción, principalmente de China, por esto el Punto de Acuerdo exhorta al Gobierno Federal a que brinde un apoyo decidido a la industria nacional del acero.

Sostiene que las autoridades deben realizar los ajustes de previsión presupuestal, así como de diseño e implementación de políticas públicas necesarios para reforzar a la cadena de producción, distribución y comercialización de acero, que se enfrenta a competencia desleal a causa de la importación ilegal de otros países con precios no acordes a la realidad y que distorsionan gravemente el mercado.

Se exhorta además al secretario de Economía, Idelfonso Guajardo Villarreal, a que se informe periódicamente, de forma bimestral, el resultado de las acciones emprendidas por el Gobierno Federal directamente a los productores de la industria del acero y a la opinión pública.

Los integrantes de la Comisión coinciden en la importancia de establecer mecanismos que permitan garantizar el crecimiento del sector siderúrgico dentro de la actividad económica de nuestro país.

Al respecto, la Comisión citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), tan sólo en 2013 dicha actividad económica representó una participación de 2.2 por ciento respecto del PIB Nacional, contribuyendo con un 6.4 por ciento del PIB Industrial.

De esta forma, la industria siderúrgica se constituye como uno de los sectores económicos más importantes de México, por ser ésta donde se fabrican materiales que han sido imprescindibles en la construcción y modernidad del país. Asimismo, la industria tiene presencia prácticamente en todo el territorio nacional, destacando en estados como: Coahuila, Michoacán, Nuevo León, Guanajuato y Veracruz, cuya producción combinada representa 82.1 por ciento del total nacional.

Aunado a ello, señalan que la contribución del sector en empleo es superior a los 31 mil 500 trabajos directos en las empresas siderúrgicas y se estima que por cada empleo generado en las plantas y minas, se generan 11.6 empleos indirectos en el resto de la economía. Esto es que en la economía del país más de 365 mil 400 empleos están ligados al desempeño directo de las principales siderúrgicas, sin contar los de las empresas prestadoras de servicios especializados.

El acuerdo hace notar que el abastecimiento en nuestro país ha tenido una mayor alza en las importaciones frente a la producción local. Así, conforme a cifras oficiales, en el primer cuatrimestre de este año la producción siderúrgica ha disminuido 6.6 por ciento en relación al año anterior, mientras las importaciones crecieron 15.2 por ciento.

Lo anterior, señala la Comisión, se explica a partir de la sobreproducción de países como China que han elevado sus niveles de importación con muy bajos costos de producción, en virtud de los subsidios con los que cuentan en su origen, aunado a los bajos sueldos que se pagan a los trabajadores de la industria oriental.