• Regístrate
Estás leyendo: Las mujeres son una excelente inversión en las empresas
Comparte esta noticia

Las mujeres son una excelente inversión en las empresas

Tener talento femenino desde que se contrata personal graduado de la universidad, es decir, los puestos de entrada, hasta el más alto, las direcciones generales, es redituable.


Publicidad
Publicidad

El sector empresarial en México se transformó después del 8 de marzo de 2014, dice Claudia Guzmán, empresaria y presidenta de la Comisión de Mujeres de la Confederación Patronal de México (Coparmex).

Ella es dueña de una empresa de servicios de formación empresarial y comunicación, y socia del sindicato patronal más grande de México. Aquel Día de la Mujer, Guzmán se convirtió en la primera empresaria en dirigir una comisión de la Coparmex en 85 años, en la Ciudad de México.

Lo trascendente, dice, fue que por primera vez, una cúpula empresarial fijó presupuesto y una agenda de trabajo para lograr los objetivos de desarrollo sostenible de la Organización de las Naciones Unidas, con metas a 2030, a partir de un tema de género.

“Incluir a las mujeres en todos los niveles de la cadena productiva es importante porque las empresas son como pequeñas familias o países, donde ellas sostienen una estructura que va a generar beneficio económico y social”, dice Claudia Guzmán.

La falta de mujeres en la cadena de valor y en puestos de liderazgo es un problema de management, según el estudio How CEOs talk about gender parity de la consultoría KPMG. Para contrarrestarlo, la alta dirección debe comprometerse a buscar la igualdad de oportunidades, programas de inclusión y desarrollo directivo para el talento femenino.

El resultado podría ser positivo, debido a que las empresas con al menos una mujer en su comité ejecutivo tienen una rentabilidad 44% más alta que las que sólo tienen hombres y ganancias de 47% más, antes de impuestos, según datos de McKinsey & Company de 2013.

Los resultados intangibles en términos de igualdad también aportan valor. Las empresas que tienen una mayor proporción de mujeres líderes son reconocidas como “admirables” y gozan de una mejor reputación, según datos recientes del Gender Forward Pioneer Index, del grupo de comunicación global Weber Shandwick.

“Se ha comprobado que la igualdad de género es un buen negocio”, dice Ana Güezmes, representante de ONU Mujeres en México y Directora Regional para México, Centroamérica,

Cuba y República Dominicana, y asegura que existe una buena disposición por parte del empresariado mexicano para lograr acciones efectivas en este sentido.

A pesar de que el tema de género no es una prioridad para 7 de cada 10 directivos en Latinoamérica, 49% de las empresas mexicanas encuestadas en el estudio Women Matter: A Latin American Outlook de McKinsey & Company tienen en su agenda estratégica el compromiso de empoderar al talento femenino.

Mujeres en la cadena

Después de trabajar dos años en Grupo Nacional Provincial (GNP) en el área de mercadotecnia, Lilia Avendaño fue parte de una reestructura laboral que la dejó desempleada, en 1998. Decidida a vivir de su experiencia como diseñadora fundó Didco, una empresa de señalización corporativa y vial.

Su primer cliente fue el propio GNP, grupo al que ofrecía servicios de publicidad para las marcas Médica Integral y Médica Móvil. “Fue una gran oportunidad que me ayudó a consolidarme”, dice Avendaño.

Hace dos años la empresaria se certificó como proveedora de WeConnect, un organismo internacional que promueve que más mujeres sean proveedoras de empresas globales. Ahora tiene como cliente a JW Marriot y está en pláticas con Accenture.

Luz María de la Mora, directora para México de WeConnect, dice que las compañías con proveedoras consiguen 133% más retorno de inversión en sus adquisiciones que las que no los tienen.

WeConnect tiene tres años en México con 594 empresarias registradas, 83 certificadas y cada vez más empresas interesadas en diversificar su cadena de proveeduría, como Pfizer, Microsoft, Exxon, Monsanto y Walmart. El objetivo de acercar a empresas y empresarias es que las mujeres obtengan contratos grandes, se profesionalicen, mejoren sus servicios, innoven y crezcan.

Para Carla García, directora de Relaciones Gubernamentales de ExxonMobil México, ampliar la cadena de suministro y proveedores fomenta la competencia. “A mayor número de proveedores mejora la calidad de los productos, hay mayor desarrollo y estándares de confiabilidad”, afirma.

En Monsanto, empresa del sector agrícola, el empoderamiento femenino también es parte de una estrategia de negocios y no solo un aspecto de responsabilidad social, dice Laura Tamayo, directora de Asuntos Corporativos. “La diversidad en formas de pensar, creatividad, aprendizaje y trabajo en equipo aporta valor a la compañía”.

Estrategia de negocios

La tarea de dirigir un restaurante de la cadena Toks era una responsabilidad solo para hombres hace 10 años, dice Gustavo Pérez Berlanga, director de Responsabilidad Social de Toks. “La filosofía del grupo evolucionó desde entonces y hoy 31% son mujeres”, afirma.

Pérez Berlanga advierte que el impulso a las mujeres “no significa que la balanza se cargue hacia el otro lado”. La igualdad de oportunidades fortalece un modelo de negocios inclusivo que busca impacto social, ambiental y económico para la empresa y sus grupos de interés. El proyecto más grande de inclusión de Toks es con Productos Santa Rosa, una cooperativa de mujeres de Guanajuato que fabrican y venden mermeladas a los restaurantes.

“La igualdad no es un tema de género sino de desarrollo, de sostenibilidad y un tema de interés empresarial”, afirma Güezmes de ONU Mujeres. Las acciones que pueden realizarse para encaminar a una empresa hacia la igualdad van desde fijar cuotas de mujeres en los consejos de administración, hasta programas de coaching y networking para impulsar más liderazgos femeninos, dice Güezmes.

Caterina Anzorena, Directora de Finanzas de Hays México, dice que un elemento clave para tener empresas más igualitarias es la educación dentro y fuera de la organización. “Con capacitación los empleados tendrán los conocimientos necesarios para generar resultados y ambos géneros estarán en condiciones de avanzar solamente en base a su motivación y ambición”.

Exxon, por ejemplo, tiene programas para desarrollar habilidades de ciencias y matemáticas en niñas y adolescentes que les da la seguridad para llegar a ser ingenieras, técnicas o científicas, dice García.

Las empresas en México están abiertas a una visión de igualdad. “Cada vez más empresas se acercan a nosotros para solicitar asesoría de cómo participar en temas de género”, dice Magdalena Zapata, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Ejecutivas (AMME).

Pero las habilidades directivas no lo son todo. “Hay que trabajar también en los softskills, que es la confianza y convicción de que sí se puede”, dice De la Mora. Las acciones de la AMME se enfocan a las nuevas generaciones, dice su presidenta. “Hay que educarlas para elegir carrera, pareja y el tipo de vida que desean para ser profesionistas felices y exitosas”.

Los expertos en igualdad coinciden en la necesidad de que hombres y mujeres compartan su experiencia con las ejecutivas y emprendedoras para no tener miedo de acercarse a las grandes empresas y hacer buenos negocios. “Los role model son muy importantes para inspirar”, dice Zapata.

Susana García Robles, Oficial Principal del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), está convencida de que hombres y mujeres somos diferentes pero complementarios. Es optimista y cree que en cinco años México tendrá una sociedad diversificada que trabaje desde las empresas y la sociedad, por la igualdad. “Fui educada por una madre con tres hijas que siempre me dijo que el cielo era el límite para lo que queríamos lograr”.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.