• Regístrate
Estás leyendo: Jorgen Vig Knudstorp: “Todo es genial en equipo”
Comparte esta noticia
Jueves , 18.10.2018 / 20:03 Hoy

Jorgen Vig Knudstorp: “Todo es genial en equipo”

Lego aprovecha el éxito para seguir creciendo

Publicidad
Publicidad

Cuando era un niño, todo lo que quería Jorgen Vig Knudstorp era tener en sus manos un coche de carreras o un tren. Pero en la década de los 70, en la provincia danesa de Jutlandia, sus padres se negaron. En en vez de eso -uniendo sus experiencias como maestra e ingeniero- sus padres eligieron, tal vez proféticamente, un juguete diferente: Lego.

Knudstorp, ahora de 46 años y con anteojos redondos y pelo puntiagudo, tiene razones para agradecer a sus padres la elección. Como presidente ejecutivo durante los últimos 11 años, Knudstorp llevó al grupo del borde del colapso financiero a convertirse en el fabricante de juguetes más grande del mundo según las ventas.

La industria global de juguetes de 84 mil millones de dólares (mdd) sufre por la amenaza digital de los teléfonos inteligentes y los iPads. Pero, Lego aprovecha las clases medias de China, la India y Sudáfrica para su crecimiento, así como sus bastiones en Europa y Estados Unidos, mediante el uso de las variaciones de un producto: sencillos bloques de plástico y minifiguras amarillas. El fabricante de juguetesdanés se volvió más grande que las empresas estadounidenses Mattel y Hasbro, las cuales tienen entre sus marcas desde Barbie y My Little Pony hasta Monster High y Transformers.

Algunos sostienen que en el proceso Kndustorp se convirtió en una de las figuras empresariales más importantes de su generación, a pesar de que es menos conocido que muchos debido a que dirige una compañía familiar privada. “De alguna manera, creo que es un mejor modelo de innovación que Steve Jobs”, dice David Robertson, profesor de la Wharton School y autor de “Ladrillo a ladrillo” (Brick by Brick), un libro sobre Lego.

Las cosas se veían menos prometedoras cuando Knudstorp llegó a Lego en 2001, a los 32 años de edad, después de trabajar tres años en la consultora McKinsey, en París, y una maestría en administración. Lego había perdido dinero el año anterior y para el momento en que Knudstorp asumió el puesto de presidente ejecutivo en 2004, estaba en una profunda crisis.

Algunas de las cosas que hizo las sacó del libro de texto de consultores: se redujeron los puestos de trabajo y se vendieron activos, incluyendo su parque temático y las operaciones de juegos de computadora. Como la primera persona que no es parte de la familia, pero que está al mando de la compañía con sus 83 años de historia, Knudstorp tuvo un mantra inusual para una empresa conservadora: ganar dinero es bueno. No tardó mucho tiempo en recuperarse de los números rojos.

Pero Knudstorp no buscaba hacer una reestructuración él sólo. Aprovechó las habilidades de personas en Lego que se habían sentido olvidadas cuando el fabricante de juguetes perdió la fe en el ladrillo, dándole la espalda a los diseños clásicos como las estaciones de policía, y se enfocó en juguetes más audaces y más fáciles de construir. Pero también recurrió a una fuente inusual de inspiración: un periodo de 18 meses en el que fue maestro de kinder. “Mi papá dice que allí es donde aprendí todo lo que necesitaba saber acerca del liderazgo. Si puedes ser un líder para niños de kinder, puedes ser un líder en cualquier lado”, dijo alguna vez.

El profesor Robertson dice que la principal habilidad de Knudstorp es obtener lo mejor de su equipo al darles el apoyo y los recursos adecuados. Por ejemplo, en 2004 defendió a un ejecutivo de mercadotecnia quien presionó por regresar a lo básico en diseño con un nuevo camión de bomberos y el regreso de la línea Duplo para niños pequeños, que había descartado un jefe anterior. “Creo que es un líder mucho más poderoso, alguien que puede crear muchos Steve Jobs, en lugar de solo uno”, dice Robertson.

Después de rescatar a Lego, lo posicionó para el crecimiento. Los productos basados en “La Guerra de las Galaxias” (Star Wars) y “Harry Potter” fueron buenos, pero la compañía danesa tenía que pagar derechos de licencia. En su lugar, Lego buscó tener un éxito que surgiera en casa, de su línea de inspiración japonesa “Ninjago” o la “Friends” para niñas.

Los resultados fueron espectaculares. De 2007 a 2014, los ingresos de Lego aumentaron más del triple y sus utilidades netas aumentaron casi siete veces. Knudstorp, que junto con su esposa, que es médico, y sus cuatro hijos, vive en el mismo pueblo de Jutlandia en donde nació, advirtió que este crecimiento no puede continuar siempre, pero en el primer semestre del año las ventas y utilidades aumentaron casi un cuarto.

Los retos continúan. El avance de Lego al mundo de juegos digitales ha sido irregular. En 2010, su costoso lanzamiento del juego en línea, “Lego Universe”, fracasó a causa del videojuego “Minecraft” -desarrollado por un sueco- para luego convertirse en un gran éxito. Knudstorp, quien mantiene un bajo perfil y se confiesa aficionado a la lectura y el senderismo, advierte que se puede colar la complacencia en la empresa, ya que la mayoría de los 15 mil empleados de Lego fueron contratados después de su recuperación y solo conocen los buenos tiempos.

Aun así, muestra pocas señales de detenerse. Una vez que dijo que espera que un empleo en Lego sea para toda la vida. Se prepara una secuela de su exitosa película “La Gran Aventura Lego” (The Lego Movie) para 2017, al igual que un nuevo centro de visitantes diseñado por el célebre arquitecto Bjarke Ingels en la ciudad de Billund.

Knudstorp tuvo la oportunidad de mostrar un lado más ligero cuando, en la presentación de resultados, bailaba torpemente mientras cantaba el tema de la película: “Todo es increíble, todo es genial si en equipo tú vas” (“Everything is awesome, everything is cool when you’re part of the team”).


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.