Iglesia británica, entre fondos con más réditos

Con una rentabilidad de 17.1 por ciento, el año pasado logró su mejor resultado en más de tres décadas.
En 2012 vendió acciones por concluir que no era ético mantener participación.
En 2012 vendió acciones por concluir que no era ético mantener participación. (Shutterstock)

El fondo de inversión de 7 mil 900 millones de libras de la iglesia de Inglaterra, que periódicamente lucha para conciliar las cuestiones de moralidad y la abundancia, el año pasado logró su mejor resultado en más de tres décadas llevándolo a las filas de los fondos de dotación con mejor desempeño.

El informe anual de los Comisionados de la Iglesia presenta una rentabilidad total de los activos de 17.1 por ciento en 2016, con un desempeño particularmente sólido en las acciones mundiales, capital privado y madera.

A más de 10 y 20 años, el retorno del fondo fue de 8.3 y 9.5 por ciento respectivamente, en comparación con su rendimiento objetivo de 5 por ciento por encima de la inflación. Los retornos del fondo de dotación de la Universidad de Yale, la principal de los ocho miembros de las universidades de la Ivy League, subieron 3.4 por ciento en el año que terminó en junio, con retornos de 10 y 20 años de 8.1 y 12.6 por ciento, respectivamente.

Amin Rajan, director ejecutivo de la consultora Crate Research, dijo que los Comisionados de la Iglesia tienen un historial envidiable. “No solo lograron entregar los rendimientos objetivo, los retornos también están en línea con los que lograron los mejores de la clase”. Armados con un mandato a largo plazo y un equipo interno de 35 profesionales de inversiones, también se conoce a los Comisionados de la Iglesia por tomar posiciones contrarias a las tendencias de la industria. Tom Joy, director de inversión, se mantiene como un partidario de la gestión activa en un momento de enormes ingresos en los fondos pasivos que le dan seguimiento al índice. Dijo que a medida de que el bajo desempeño de la gestión activa alcanza nuevos máximos, probablemente no es momento para cambiar de una gestión activa a una pasiva. “Como muchas cosas en los mercados, creemos que el éxito de la gestión activa es cíclico”, dijo. “Los mejores gestores pasan por periodos de dificultad. Algunas veces lo correcto es mantenerse con los gestores. No tenemos una obsesión con los periodos de revisión de tres años”.

La gran mayoría de la cartera de valores globales de la Iglesia, que generó rendimientos de 32.9 por ciento el año pasado tiene una gestión activa, dijo Joy.

El desempeño de la cartera recibió el impulso de la depreciación de la libra esterlina después del voto por el brexit y por encima de los resultados de referencia de los mercados emergentes y de las empresas estadunidenses más pequeñas.

“Ir en contra a menudo es un precursor de tener la razón”, dijo Rajan “La gestión activa en general pasa por un momento sofocante, pero hay gestores individuales que superan sus referencias”.

En 2012 la Iglesia vendió las acciones que tenía en el grupo de medios de Rupert Murdoch, después de llegar a la conclusión de que ya no era ético mantener una participación después del escándalo de intervención telefónica. El mismo año aumentó sus inversiones en fondos de cobertura en un momento en que había una ira pública generalizada por el “exceso corporativo”.