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Sábado , 21.07.2018 / 15:12 Hoy

ICA no sabe si podrá seguir operando

La constructora anticipó que si no es capaz de obtener y mantener fuentes de liquidez, no podrá completar sus proyectos y probablemente buscaría la protección de tribunales de quiebra.

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Miriam Castro

La constructora mexicana ICA informó a sus inversionistas que no puede asegurar una reestructuración exitosa de la empresa y anticipó que si no es capaz de obtener y mantener fuentes de liquidez, no será capaz de completar sus proyectos de construcción y consecuentemente no generará ingresos de esos proyectos.

En su reporte anual para inversionistas, publicado el pasado 17 de mayo, ICA dijo que de acuerdo con sus auditores independientes, debido a la crisis de liquidez que enfrenta la empresa, hay incertidumbre sobre su capacidad de seguir como un negocio en marcha.

“Si no tenemos éxito para consumar una reestructuración de deuda y para generar efectivo suficiente de actividades operativas para cumplir con nuestras obligaciones financieras y hacer inversiones de capital esenciales, nuestra incapacidad de reestructurar con éxito nuestra deuda afectaría sustancial y adversamente nuestra condición financiera y las operaciones actuales, y probablemente causaría que buscáramos la protección de tribunales de quiebra”, reconoció.

La constructora dijo que a partir del 31 de diciembre de 2015 su deuda consolidada con bancos, instituciones financieras y otros acreedores asciende a 69 mil 913 millones de pesos, aproximadamente, y reconoció que “actualmente, el ingreso de nuestros proyectos no genera suficiente liquidez para satisfacer nuestras obligaciones de deuda y otras obligaciones de pago”.

La empresa, que en diciembre anunció que buscaría la reestructuración de su deuda, dijo en el informe que no puede asegurar que una reestructuración será exitosa.

“No podemos asegurar que una reestructuración será exitosa ni que nuestros proyectos en el futuro podrían satisfacer nuestras obligaciones de pago”, señaló.

Recordemos que en octubre de 2015, la constructora anunció la contratación de Rothschild Mexico en conjunto con FTI Consulting, como asesores financieros para evaluar las alternativas de reestructuración de su deuda para implementar una solución a largo plazo.

Sin embargo, las principales agencias calificadoras redujeron las notas crediticias de la firma, complicando más el panorama para la constructora.

Standard & Poor’s redujo su calificación crediticia corporativa en moneda extranjera y local a “D”, así como sus bonos de deuda garantizados, pagaderos en 2017, 2021 y 2024 con perspectiva negativa. Moody’s hizo lo mismo con su calificación crediticia corporativa a largo plazo y las calificaciones de sus certificados existentes a “Caa3”, con un pronóstico negativo.

“Estas calificaciones crediticias negativas y disminuciones han restringido nuestras fuentes de financiamiento a corto plazo, que detiene nuestra capacidad de financiar nuestras operaciones. Además, la publicidad negativa alrededor de estas reducciones de categoría recientes ha afectado adversamente nuestra capacidad de pagar a nuestros proveedores”, reconoce la firma.

La falta de recursos para continuar con sus operaciones hizo que la empresa incumpliera con el pago de sus bonos de deuda y otros instrumentos financieros, por lo que nuevamente el futuro de la empresa depende de su capacidad de reestructurar su deuda y otros instrumentos financieros.

La empresa reconoció que cualquier reestructuración depende de terceros sobre los que la empresa no tiene control, por lo que no pueden asegurar que esos terceros querrán participar en negociaciones con la constructora, ni que dichas negociaciones reestructurarán por completo o reducirá sus obligaciones de deuda.

“Incluso si una reestructuración es exitosa con terceros, no podemos asegurar que los acuerdos a los que se lleguen no se anularán en tribunales mexicanos”, reconoció.

Gobierno de la CdMx adeuda miles de millones a ICA

Entre los muchos problemas que enfrenta la constructora destaca una deuda millonaria que el Gobierno de la Ciudad de México tiene con la empresa por trabajos adicionales que se hicieron en la Línea 12 del Metro, sin embargo éste y otros litigios “no tendrá ningún efecto sustancial adverso en nuestra situación financiera consolidada ni en los resultados de operación”.

En diciembre de 2012, ICA junto con socios -Carso Infraestructura y Construcción, y Alstom– demandó por la vía civil al Gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Obras y Servicios local y el Órgano Desconcentrado denominado Proyecto Metro del Distrito Federal, para exigir el pago de trabajos adicionales y extraordinarios en el proyecto de la Línea 12 del Metro.

Se solicitó el pago de 3 mil 835 millones de pesos (más IVA) y 118 millones por concepto de gastos financieros por atraso en el pago de estimaciones de obra, además de los intereses moratorios, gastos y costos judiciales. De esa cantidad 2 mil 6 millones de pesos (más IVA) corresponden a ICA.

Después de un largo proceso, la constructora tendría derecho a cobrar 2 mil 154 millones de pesos.

Con independencia de esta demanda, el consorcio ICA- Carso- Alstom presentó otras dos demandas y dos más se encuentran pendientes. En ellas se está reclamando al gobierno de la CdMX el pago de diversos conceptos: estimaciones pendientes, trabajos de mantenimiento, rehabilitación de las vías del tramo Atlalilco - San Andrés, afectaciones sociales, entre otros.

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