La generación de los “sin pensión”

Un estudio del BID dice que dentro de 37 años 140 millones de personas alcanzarán la edad de jubilación, la mayoría sin haber ahorrado para el retiro.
4 de cada seis trabajadores de AL tendrá pensión.
4 de cada seis trabajadores de AL tendrá pensión. (Especial )

Ciudad de México

Dentro de 37 años, en América Latina y el Caribe 140 millones de personas -22 por ciento de la población- alcanzarán la edad de jubilación, de ellos, seis de cada diez no tendrá una pensión.

Una publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) -Mejores pensiones, mejores trabajos. Hacia la cobertura universal en América Latina y el Caribe- informa que sólo cuatro de cada diez tendrá una pensión.

En el caso concreto de México, 62 por ciento de la población económicamente activa no cotiza  en el sistema de seguridad social, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

De acuerdo con cifras del INEGI, la población económicamente activa es de 49 millones 577 mil personas.

Margarita Jiménez, médico de profesión, desde hace siete años cobra por honorarios. Durante este tiempo, cambió tres veces de lugar de trabajo. “Son varias las razones por las que he cambiado de lugar. Primero, porque se venció el tiempo por el que fui contratada, entonces decidí irme a Monterrey. Allá trabaje un año y sí estuve de base”.

A pesar de haber laborado bajo esta modalidad, dice que no sabe si tiene Afore, “lo voy a checar, no me había fijado”.

Aunque, hay empleados que están en la nómina de una empresa, no necesariamente reciben las prestaciones sociales al estar bajo el régimen de honorarios asimilables a sueldos. No reciben prestaciones sociales como el IMSS e Infonavit, sólo se les retiene el Impuesto Sobre la Renta con base al sueldo.

Margarita, al regresar al Distrito Federal, e incorporarse a su actual trabajo, volvió a expedir recibos de honorarios. “Siempre he tenido que dar recibo de honorarios”. Actualmente ella trabaja en la Torre médica Dalinde.

Pocas veces piensa en su vejez y en un plan de ahorro para cuando deje de trabajar, “prefiero no pensar en eso, antes quiero hacer crecer mi negocio. A principios de año, junto con una amiga puse un consultorio y por ahora sólo pienso en recuperar la inversión y en acreditarnos”.

Más de la mitad de sus ingresos los destina al pago de los servicios de su casa, a la despensa, al pago de tarjetas, “sólo se me va en pagar y eso que tengo dos empleos: el hospital donde trabajo y mi consultorio”.

Si pienso en ahorrar “tendría que llevar un mejor manejo de mi dinero, de momento no puedo ahorrar tanto. Lo que gano lo destino a pagar mis gastos, y cuando es necesario apoyo con gasto familiares más fuertes”.

Jiménez no es la única persona que trabaja bajo este régimen y que dice disponer de recursos insuficientes para ahorrar.

Tres de cada 10 mexicanos ahorran

Carlos Luna, desde hace seis años, se dedica a la venta de seguros y manejo de cuentas de Afore. Dice que de sus 600 clientes sólo cinco ahorran de manera adicional para su retiro. “La razón es que, en algunos casos la gente gana muy poco; y quienes tienen la posibilidad prefieren pagar el seguro de vida, el del carro y a veces gastos médicos”.

Este razonamiento, dice Luna, es común entre las personas que cotizan en el IMSS y las que cobran por honorarios o trabajan por su cuenta. En el caso de quienes cotizan, muy pocos hacen una aportación voluntaria a su subcuenta de ahorro de su Afore, para tener una pensión más alta.

Una encuesta realizada por la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) reveló que sólo tres de cada diez mexicanos en edad laboral ahorra para vivir después de su retiro laboral. El 72 por ciento de los entrevistados admitió “no haber hecho planes para su retiro”.

Considerando el panorama del total de persona que no cotizan en algún sistema de pensiones, en América Latina, el BID alertó que de no invertirse en reformas de pensiones esta situación puede acarrear graves problemas sociales y económicos a medida que la población de la región envejece.

Se calcula que para 2050, entre 66 y 83 millones de personas en el continente, no habrán contribuido lo suficiente para recibir una pensión.