El peso sensible a las tasas en EU

Durante la expansión monetaria en EU, de 2009 a 2014, la Reserva Federal emitió 3.6 trillones de dólares que se destinaron a la compra de bonos
Manuel Somoza. Presidente Estrategias de CI Banco por Somoza Musi.
Manuel Somoza. Presidente Estrategias de CI Banco por Somoza Musi. (Foto: Cortesía )

México

El propósito de emitir esta cantidad de dólares fue doble. Por un lado bajar las tasas de interés de los bonos de largo plazo, y por el otro, inyectar liquidez a las instituciones financieras para que pudieran incrementar sus créditos a los sectores productivos.

Las dos medidas se realizaron para estimular la actividad y el crecimiento económico. Vale la pena mencionar que el resultado de estos procedimientos, nada convencionales, tuvieron el efecto deseado, y por esa razón se puede decir que EU ya superó la gran crisis de 2008.

Durante este periodo de flujos abundantes de dólares, México y algunos otros países emergentes se beneficiaron. En el caso de nuestro país, de 2010 a 2014, inversionistas extranjeros institucionales vinieron buscando mejores rendimientos para sus enormes portafolios. Vendieron sus dólares en el mercado mexicano y, a cambio, recibieron pesos que invirtieron en bonos soberanos del gobierno mexicano, mayormente en los de largo plazo. El flujo de dólares hacia México (hoy invertido en bonos en pesos) equivale a cerca de 140 mil millones de dólares (mdd).

La contingencia que esto implica es saber cuánto de ese capital extranjero, actualmente invertido en pesos, regresará a su país de origen cuando las tasas de interés en EU vuelvan a ser competitivas. La respuesta es difícil; sin embargo, ese dinero mayormente permanecerá en México por varias razones. Una de ellas es que una vez que la FED empiece a subir la tasa, el Banco de México seguramente subirá las tasas locales.

De la misma manera se espera que este movimiento de alza se convierta en un ciclo que tomará alrededor de tres años. Además se hará espaciado y con incrementos muy moderados para no lastimar el crecimiento de la economía más importante del mundo, lo que le permitirá a México irse acomodando a los nuevos niveles que vayan alcanzando las tasas de interés.

México tiene finanzas públicas sanas que nos dan estabilidad y nos permiten mantener el grado de inversión. No sobra decir que somos de las naciones menos endeudadas del mundo, nuestra deuda pública interna y externa representa 40% del PIB, en tanto que en Europa ese porcentaje es 85% y en EU llega a 100%, sin mencionar Japón, cuya deuda total es 200% de su PIB.

El Banco de México en lugar de haberse gastado los flujos, incrementaron las reservas del Banco Central, que hoy suman un poco más de 191 mil mdd, sin considerar una línea de crédito de usos múltiples que se tiene con el FMI por 70 mil mdd, es decir, el Banco de México cuenta con 261 mil mdd para hacer frente a los requerimientos que tuvieran los extranjeros, que en su momento quisieran vender sus pesos y llevarse sus dólares de regreso.

A la fecha el saldo de los extranjeros en bonos del gobierno mexicano es prácticamente igual al que se tenía a principios de año. Por todo esto, coincido con el Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, cuando dice que estamos bien pertrechados para afrontar el ciclo de alza de las tasas de interés de EU.