La década de las petroleras mexicanas

Faltan 10 años para que se desarrolle en México una veradera industra privada de hidrocarburos.
Interesadas en exploración y producción de petróleo, las mexicanas Diavaz, Sierra Oil & Gas, PetroBal y Cobalt solicitaron su acceso al cuarto de datos.
Interesadas en exploración y producción de petróleo, las mexicanas Diavaz, Sierra Oil & Gas, PetroBal y Cobalt solicitaron su acceso al cuarto de datos. (Shutterstock)

México

Para el secretario de Energía Pedro Joaquín Coldwell, forjar una industria privada de hidrocarburos mexicana es uno de los objetivos de la reforma energética.

Con la apertura del sector energético a partir de agosto de 2014 se da la entrada a empresas privadas a participar en toda la cadena de valor. Sin dudas el mayor interés está en la exploración y producción de hidrocarburos, donde pocas firmas en el país tienen experiencia y se vislumbra que pase una década para hablar de una industria meramente nacional en el sector de exploración y producción (upstream), estima la Asociación Mexicana de la Industria del Petróleo (Amipe).

“Va ser un sector que dejará de ser oscuro y de estar al margen de un exparaestatal, Pemex,” dice Erik Legorreta, presidente de la Amipe, la cual aglutina a 2 mil 800 empresas del sector y todas han trabajado con Pemex en distintas áreas.

El escenario es prometedor ya que tan solo en las dos licitaciones que ha lanzado la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) para exploración y extracción en aguas someras dentro de la Ronda 1, se contemplan inversiones por poco más de 21 mil millones de dólares, de acuerdo con el propio organismo, pero solo tresfirmas mexicanas han pagado el acceso al cuarto de datos de la primera convocatoria.


Este año será clave para la emergencia de una industria petrolera en México, y es que a partir de la Ronda 1 se sientan las bases, en la primera licitación para exploración, donde se ponen a disposición 14 bloques de aguas someras. Grupo Diavaz, la recién constituida Sierra Oil & Gas y PetroBal ya están en la etapa de precalificación, según la CNH.

La participación mexicana es mínima frente a otras 22 firmas extranjeras de la talla de Shell, Chevron, Total, Petrobras, Lukoil y BHP Billiton, entre otras.

Una mayor entrada de mexicanas se complica en las dos primeras licitaciones, debido a los requisitos técnicos pero sobre todo financieros que se les demanda. La CNH señala que en primer lugar deben de reportar un capital contable de por lo menos mil millones de dólares y poseer activos totales con un valor de 10 mil millones de dólares. De esa manera la única opción viable es formar parte de un consorcio pero sin jugar el rol de operadores, solo de socio inversionista o capitalista.

Pero tienen que ser consorcios equilibrados, que las mexicanas no sean “destajistas”, para ir ganando experiencia y capital para que en el mediano plazo puedan ser autosuficientes. Ya muchas compañías tienen la capacidad de ir ganando mercado. En Campeche se ha establecido un gran número de empresas que tiene el expertise y que son sujetas de crédito y de ser socias, tuvo como postura la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

El 11 de diciembre de 2014, cuando la Sener informó las bases para la convocatoria de exploración en aguas someras, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial Gerardo Gutiérrez Candiani, comentó que buscarían discutir los requisitos. “Vamos a revisar con la autoridad el monto de capital que se está pidiendo, que se nos hace alto, no a nivel internacional pero sí a nivel México, porque no tenemos una industria y es importante detonarla”, declaró entonces.

Solo los grandes consorcios, que no precisamente tienen experiencia en este tipo de proyectos, son aquellos que están entrando ya que tienen una división o subsidiarias con las cuales pueden participar.

Las intenciones de las mexicanas 

De acuerdo con las actas de audiencias de Diabaz y de Sierra Oil & Gas celebradas con la CNH, se muestran los intereses de estas dos compañías, la correspondiente a la primera empresa, fechada el 9 de diciembre de 2014, consta que quiere participar en la Ronda 1 a través de alianzas, así como los farms outs con Pemex y la migración de contratos de aguas someras.

Grupo Diabaz, presidido por Luis Vázquez Sentíes, tiene más de 40 años de experiencia en dar servicios a la industria petrolera y es activo contratista de Pemex, tiene asociaciones estratégicas con al menos 11 firmas a escala global con diferentes especialidades en el sector de hidrocarburos, entre las que destacan Schlumberger y Petrobras.

Mientras que Sierra Oil & Gas acudió para hablar de su estrategia, experiencia, capacidad financiera y de operación, así como su intención de entrar en proyectos de exploración, campos terrestres, aguas someras y no convencionales.

En septiembre del año pasado, esta empresa privada se denominó la primera mexicana de exploración y producción de hidrocarburos, dirigida por Iván Sandrea, un ejecutivo con experiencia en las áreas de exploración y producción de hidrocarburos y con una destacada trayectoria en empresas del sector energético como Statoil, BP, OPEP y Energy Intelligence.

Finalmente, el 18 de marzo, quien fuera operador estratégico de Pemex, Carlos Morales Gil, llevó a su nueva empresa Petrobal a participar en la licitación de la Ronda Uno para exploración y extracción en aguas someras.

Aunque Grupo Carso no está en el listado de empresas interesadas en este rubro, también ya se acercó a la CNH para hablar de su reorganización como empresa para participar de una manera activa en todas las rondas de licitación de proyectos que se realicen.

Cabe destacar que Grupo Carso a través de Operadora Cicsa, Servicios Integrales y de Bronco Drilling, se estaría metiendo de lleno en el negocio del petróleo.

Pero lo más importante, es que también participa en el negocio de perforación y terminación de pozos de petróleo y gas, así como en servicios relacionados con esta actividad. Con Pemex ha obtenido de contratos para fabricar tres plataformas marinas de perforación denominadas Manik “A” y Maloob “A” y “B” y para fabricar plataformas de producción.

Incipiente actividad

Son pocas las empresas mexicanas que se preparan para participar en el sector energético, ya que la reforma todavía está en etapa de consolidación.

“Aún está en la etapa de preparación; creo que hay casos en que sí hay empresas que están realizando proyectos encaminados a la reforma, como Carso, Alfa y Grupo México, que están haciendo movimientos dentro de su contabilidad”, indicó Fernando Bolaños, experto del grupo financiero Monex.

Dijo que por el momento las empresas están buscando capitalizarse para los proyectos de la Ronda 1.

Incluso Cemex ha manifestado que está interesada en asociarse con empresas que tengan experiencia en exploración, así como participar en generación y transmisión de electricidad.

Otras que se perfilan

Para ICA el mayor provecho son las operaciones con Ica-Fluor, alianza en la que cada una tiene 50% de participación, de acuerdo con información de la firma. Y es que esta empresa aporta experiencia en el desarrollo de proyectos de energía, refinación, petróleo, gas, químicos y metales.

En Mexichem las oportunidades podrían emerger tanto del negocio de gas shale, como de generación de electricidad, donde la empresa también está estructurando una compañía denominada Mexichem Energía, donde analizarán los proyectos de generación de energía eólica, de ciclo combinado y otros tipos de generación, reporta la compañía.

Se sabe que la empresa presidida por Antonio Del Valle se encuentra estudiando la instalación de una planta de cogeneración de energía.

A Grupo México, lo respalda una experiencia que le podrá ser útil, pues ha venido realizando inversiones en perforación desde hace tiempo; en el plan de inversión para 2014, planea invertir 271 millones de dólares en la compra de una plataforma marina para exploración de aguas profundas y dos plataformas para aguas someras, con lo que se estaría preparando como productor energético.

Por último, Ienova notifica tiene experiencia en la construcción de gasoductos en México. A la fecha la empresa es parte de una coinversión 50/50 con Pemex Gas y Petroquímica Básica y tiene firmado un contrato para el ducto Ramones I, que es parte del Sistema Nacional de Transporte de Gas Natural.