Cómo funcionan los pagos móviles

Existen nuevos jugadores para facilitar que todos los mexicanos paguen sin traer efectivo

En 2013, Paul Coppinger dejó la presidencia de Apriva, empresa que facilita pagos móviles de 85% de los bancos en EU, para venir a México y atender a una población muy distinta: la gran mayoría de mexicanos que no utiliza el sistema financiero formal.

Coppinger fundó Apriva en 1999 con dos amigos, pero 16 años después quiso un reto nuevo y volver a emprender. Primero pensó en Canadá, pero al estudiar el mercado, la limitada inclusión financiera en México se reveló como el escenario perfecto para iniciar un negocio de pagos móviles enfocado en la base de la pirámide: siete de cada 10 mexicanos que ahorran, lo hacen debajo del colchón o en la tanda.

“Soy un emprendedor. Mi negocio es hacer que el cambio suceda. En EU las cosas eran estáticas, aburridas; no había muchas oportunidades de hacer cambios. Me di cuenta de que el mercado fuera era mayor. En México, 75% de la población no tiene una solución (de pagos móviles). En EU podría encontrar una oportunidad de 2 o 3% de la población, pero nunca encontraría 75%”.

El momento fue perfecto. En 2013 el uso de internet aumentó 13%, para superar los 51 millones de internautas, y la mitad de ellos se conectaba en su smartphone, según datos de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI). “Hablé con mis abogados y me dijeron ‘adivina qué: acaban de hacer nuevas reformas de leyes’. Me sentí muy afortunado”, dice Coppinger.

Su proyecto se materializó en marzo de 2014, dos meses después de aprobarse la reforma financiera. Ahora la empresa de pagos móviles, Unipagos, atiende más de 50 mil puntos de venta en el país, en su mayoría tiendas de conveniencia. El usuario hace un depósito en efectivo o por transferencia en su aplicación y esta funciona como cartera virtual y se puede utilizar para hacer compras en tiendas en línea.

“Los bancos juegan un papel vital en la economía, pero no son conocidos por ser innovadores tecnológicos, y eso era lo que se necesitaba. Uno de los grandes cambios en la reforma financiera fue abrir el negocio a la competencia, a innovadores que no son bancos, para hacer lo que hacemos mejor: resolver problemas. Eso hizo posible, bajo la ley, proveer un servicio como Unipagos”, afirma Coppinger, fundador y director general de Unipagos.

La transformación del mercado

Tan solo de 2013 a 2014, el comercio móvil creció 34%, de 121 mil mdp a 162 mil mdp, según el estudio sobre comercio electrónico realizado por Amipci en el primer trimestre de 2015. Aproximadamente 18% de este volumen corresponde a compras móviles.

Ahora 25 millones de mexicanos utilizan banca por internet y dos millones banca móvil, indica el director general de supervisión de riesgo operacional y tecnológico de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Javier de la Rosa.

La figura de los pagos móviles ya estaba regulada desde 2008, explica de la Rosa, sin embargo, la reforma financiera de enero de 2014 permitió mayor competencia en el ámbito financiero y la participación activa de operadores.

Entre otros cambios, redujo las comisiones por retiros en efectivo e introdujo la obligación para los bancos de identificar sus cuentas de depósito con el número de su teléfono celular.

Además obliga a los bancos a ofrecer la misma calidad de servicio para transferencias interbancarias que en el mismo banco, lo cual propicia la diversificación del mercado.

Para Francisco Meré, director general de Bankaool, un banco digital sin sucursales, un resultado importante de la reforma financiera es la reducción de los costos de las cámaras de compensación.

“La reforma financiera creó la figura de las cámaras de compensación, una serie de mecanismos para intercambiar información y efectuar transacciones entre las instituciones financieras. Esta figura permite a los bancos crear economías de red e incurrir en menores costos de procesamiento de las transacciones, para abaratar las transferencias, tanto para los comerciantes que aceptan pagos con tarjeta como para los usuarios de los plásticos.

Asimismo, a través de las cámaras de compensación se eliminaron las comisiones que los bancos más grandes cobraban a los pequeños por conectarse a su red, esto redujo las comisiones que pagan los comercios. En marzo el Banco de México autorizó la primera cámara de compensación de pagos móviles, conformada por Banamex, Inbursa y Telcel/ América Móvil. A diferencia de otras cámaras de compensación que también regulan transacciones digitales y móviles, esta incluye un operador móvil.

“Directamente el usuario no lo ve, pero en forma indirectamente ha permitido mejorar los costos y las comisiones y volver este negocio mucho más atractivo para el usuario final”. Gracias a estos costos y a ahorros propios de su modelo de negocio, el banco puede ofrecer tasas de rendimiento del doble de cetes a pequeños ahorradores con una inversión inicial de 20 mil pesos.

Este menor costo por transacciones también beneficia a los nuevos jugadores financieros que no son bancos, al reducir las comisiones que ellos pagan por la gestión del dinero de sus usuarios.

“El principal impacto de la reforma financiera (de 2014) en cuestión de las redes de pagos está en la figura de los agregadores, que ayudan a los adquirentes a agregar volumen y que está dispuesta a atacar un sector al cual la terminalización no le llegaba. Han tomado cada vez más importancia y ya están haciendo muy buenos números, arriba de un millón de transacciones mensuales”, dice el director general de supervisión de participantes en redes de la CNBV, Federico Borrego.

Otros jugadores que “han tomado mucha relevancia y gran parte de la gente los reconoce ya”, son empresas de tecnología financiera como Paypal y iZettle. “La reforma financiera permitió tener estos jugadores. Esperamos que en el futuro cercano tenga impactos muy sensibles para la gente; al haber una mayor competencia deberían darse mejores condiciones”.

“La reforma financiera dio flexibilidad para que algunos negocios se conviertan en puntos de recepción de estas transacciones. Se abrió un abanico mucho más amplio para un sector de la población que no está bancarizado, con servicios como Mercadopago. Se dio entrada a medios de pago en los cuales se pueden hacer transacciones sin ningún tipo de crédito, y la conveniencia para el negocio es la comisión que ellos cobran, un ingreso que no tenían antes”, explica Surya Palacios, maestra en derecho y especialista en derecho fiscal.

El primero en la lista de pendientes

Un factor que ha quedado pendiente en la regulación de pagos y banca por internet y móviles es la seguridad; 49% de los encuestados en México incrementaría el uso de servicios móviles financieros si tuviera una mayor seguridad, dice el estudio “Dentro del mundo de los servicios financieros móviles: lo que la gente quiere”, realizado por la consultora Ovum a petición de la firma especialista en telecomunicaciones Amdocs. Se entrevistó a 8 mil 500 consumidores en 17 países, de los cuales 500 estaban en México.

Otros jugadores difieren. “No encuentro a la legislación mexicana (en materia de seguridad de servicios financieros digitales) laxa, comparada con las legislaciones de otros países de Latinoamérica, todo lo contrario: tiene un alto nivel de exigencia. Hay herramientas tecnológicas que son el máximo nivel de seguridad, como es el soft token, que firma digitalmente las transacciones (pero) ninguna regulación podría poner nunca el nivel de exigencia en el máximo, porque sería equivalente a decir que tienen que comprar la tecnología de determinado proveedor”, dice Marcelo González, director general de Veritran, una empresa especializada en pagos móviles y banca en línea.

No obstante, de la Rosa, indica que se están estudiando modificaciones en la regulación sobre seguridad y que “una de las principales razones que ha impedido el crecimiento de los riesgos en relación con ciertas transacciones, es esta desconfianza que tiene el cliente por las cuestiones principalmente de seguridad”.

Al parecer, la percepción de falta de seguridad por parte de los internautas mexicanos dio tiempo a los observadores y jugadores de tapar los potenciales huecos que podrían haber quedado al intentar responder a la demanda de los usuarios, quienes ya no se regresan a casa cuando se les olvida la cartera, pero dan vuelta en U enseguida al notar que se dejaron el celular.