Paciencia, las reformas sí generarán riqueza

Un estudio de Oxford Business Group destaca que energía, telecomunicaciones, banca y educación, son los sectores clave para la economía mexicana.
Después de 13 Reformas Estructurales los mexicanos ven cambios en menores precios de tarifas eléctricas y telefónicas, así como en escuelas remodeladas.
Después de 13 Reformas Estructurales los mexicanos ven cambios en menores precios de tarifas eléctricas y telefónicas, así como en escuelas remodeladas. (Fotos: Cortesía y archivo Milenio.)

Los primeros resultados de las reformas estructurales están a la vista, tienen nombre y representan inversiones multimillonarias, como la que hizo AT&T y las que comienzan a hacer las petroleras que concursaron en la Ronda Uno. Sin embargo, el escenario económico es complejo, debido a la crisis del petróleo, y habrá que esperar para que esos grandes cambios maduren y muestren su potencial.

Analizar a las reformas estructurales en sus etapas tempranas no es sencillo, y lo dicen consultoras, y directivos de cúpulas empresariales.

“A lo largo de tres años hemos sido testigos de cambios sin precedentes a nivel global y en nuestro país”, reflexiona Rodrigo Alpízar Vallejo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), y destaca los cambios debidos a las reformas estructurales, que están “redefiniendo el interés público como noción central del ejercicio de gobierno”.

La consultora Deloitte, sostiene que “las reformas estructurales del gobierno juegan un rol crítico en la economía del país a largo plazo”, y que varias son esenciales para construir una “nueva ola” que mejorará la competitividad a nivel internacional y será un atractivo para nuevos capitales.

“Actualmente en México vivimos un periodo en el que todos los grupos de interés (privados, públicos y académicos) pueden aprovechar el así denominado “momento mexicano” para transformarlo en un “impulso mexicano”. Las reformas estructurales […], junto con las ventajas competitivas naturales del país, como su frontera con una de las naciones más avanzadas tecnológicamente en el mundo, deben servir como incentivos para fomentar la productividad y la innovación”, escribe Accenture en su informe “México Digital”

Un esfuerzo profundo –de casi un año de elaboración-, es el realizado por Oxford Business Group (OBG), una agencia que publica documentos sobre el potencial de las inversiones. México, figura en su catálogo con su The Report: Mexico 2016 que incluye entrevistas con el presidente Enrique Peña Nieto, y con los secretarios de Hacienda, Luis Videgaray, y de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Con calma y nos amanecemos

El estudio de OBG reconoce que la economía mexicana ha crecido a paso lento y apenas se crearon los negocios y empleos necesarios para mantener en marcha la maquinaria. La industria petrolera perdió dinamismo y solo unas actividades –automotriz, cervecera, turismo, bienes raíces, construcción y comercio minorista-, alientan el optimismo.

No obstante, Joseph Kissick, director regional de OBG para América Latina, afirma que el PIB de México el año pasado, (que según Inegi creció 2.5%) es mucho mejor al que registraron otras economías emergentes, como Brasil y Rusia, que decrecieron o están al borde de la recesión. Considerando que los precios del petróleo cayeron más de 70%, el aumento del PIB, aunque modesto, es un primer resultado de las reformas.

Otro dato que lo refuerza es el de la Inversión Extranjera Directa (IED), que el año pasado alcanzó los 28,280 millones de dólares (mdd), 25.8% más que en 2014.

Las reformas estructurales -energética, laboral, fiscal, financiera, educativa y de telecomunicaciones-, fueron postergadas por décadas hasta que se aprobaron casi sin oposición. En la entrevista concedida a Joseph Kissick, el presidente Peña Nieto concluye: “En los últimos tres años, México ha realizado 13 reformas estructurales. Ahora nos enfrentamos al reto de implementarlas para que puedan mejorar y democratizar la productividad, mejorar la competitividad, e impulsar un crecimiento económico incluyente”.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), las reformas favorecerán un crecimiento anual promedio del PIB de al menos 3.2% hacia 2020. Kissick agrega que las reformas fueron ambiciosas y que debido a su gran apertura comercial la economía está expuesta a situaciones internas y externas, como la crisis petrolera, que afectó sus finanzas públicas.

“Las reformas establecieron cimientos para comenzar un proceso de evolución de México en diversos aspectos, tanto transformacionales que reflejarán resultados a largo plazo, como inmediatos. Para concretarlo es necesario que el ecosistema compuesto por la iniciativa privada, la academia y el gobierno, impulsemos dos frentes: fortalecer la digitalización de la economía nacional, fomentando la innovación, y promover la transformación digital de las organizaciones”, dice Luiz Ferezin, director general de Accenture a FT Mercados. Agrega que a través de la “innovación abierta” entre compañías grandes y emprendedores, habría una oportunidad para México de 46,000 mdd, equivalente a un impulso al PIB de 4.1%. “Las empresas nuevas tienen que pensar más allá de la adquisición de talentos.

La economía digital exige una nueva forma de colaboración abierta que se lleve a cabo en condiciones de mayor igualdad y donde haya una cooperación multilateral entre organizaciones grandes y pequeñas”, dice Ferezin. Además, las reformas abren el camino a la innovación, que es otro de los pilares para acelerar la productividad. “El trabajo conjunto entre las grandes compañías y los emprendedores, a través de una colaboración abierta, equitativa, con riesgos compartidos, permitirá que ambas partes se beneficien y provoquen la siguiente ola disruptiva que impacte positivamente no solo al mercado mexicano, sino también al global” añade Ferezin.

Impulso a la inversión

Los sectores “reformados” con resultados concretos son: energía y telecomunicaciones. En el primer caso se estructuró la ley y se realizó la Ronda Uno -tres licitaciones con 30 contratos firmados-, para la entrada de capital privado y extranjero a la exploración y explotación de hidrocarburos. Se estima que aun con los decaídos precios del petróleo se invertirán al año unos 4,000 mdd. Todavía está pendiente la cuarta licitación, que incluye pozos en aguas profundas, y pronto se concretarán las primeras importaciones privadas de gasolina y combustibles.

La apertura también incide sobre la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que ahora coparticipa en el Mercado Eléctrico Mayorista y deberá compartir las líneas de transmisión con los productores privados. Este año, CFE ejercerá un presupuesto de inversión de 54,000 millones de pesos, se beneficiará con la ampliación de la red de gasoductos (más de 1,500 mdd), y podrá reducir los costos de sus plantas de ciclo combinado. El gas pronto llegará a regiones que abasto insuficiente, como Sonora y Sinaloa.

En telecomunicaciones AT&T se plantó en el mercado desembolsando 4,300 mdd para comprar Iusacell y Nextel, y convertirse en competidor de América Móvil y Telefónica. Además, la reforma eliminó la larga distancia nacional y propició reducciones en la tarifa de los servicios telefónicos. Las bajas en electricidad y telefonía contribuyeron a que la inflación de 2015 fuera la menor de los últimos años, de 2.3%.

Mejoras a largo plazo

La educativa fue de las reformas más resistidas e incomodó al gobierno federal y al de algunos estados. Sin embargo, con críticas y retrasos, va hacia adelante.

En su entrevista para OBG, el presidente Peña Nieto explico que a pesar de los recortes presupuestales anunciados, los Certificados de Infraestructura Educativa Nacional (CIEN) fortalecerán la educación de millones de niños, que cuando cumplan 18 años tendrán nuevas opciones. “Con educación de alta calidad, la mejora del entorno empresarial, así como el acceso a los mercados más dinámicos del mundo, estamos permitiendo que las próximas generaciones escriban sus propias historias de éxito”, añade el mandatario.

Para Kissick, de OBG, una reforma como la educativa es de largo plazo y resulta difícil que los interesados –como los maestros- se suban a la iniciativa con claridad y al mismo tiempo. “Esto es un proceso y es necesario que la gente se convenza de la oportunidad que tiene delante. La educación es un fenómeno clave para mejorar las condiciones de la sociedad, superar la inequidad, mejorar los salarios y abrir oportunidades de desarrollo de las personas. Aunque los resultados se alcanzan después de 10 o 15 años, es la inversión que tiene los mejores retornos para la sociedad.”

Los progresos tibios

Otras reformas han tardado en dar resultados, como la laboral, la financiera, la judicial y hasta la fiscal, que dejó para más adelante la implementación generalizada del IVA, como era el consenso de los analistas.

En materia laboral hubo avances sobre la informalidad, pero no los suficientes. En 2015 se crearon 644,000 trabajos formales afiliados al IMSS, la mayoría con ingresos alrededor de dos y tres salarios mínimos. A esto alude el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, en la entrevista para The Report: Mexico 2016: “México debe crear un millón de puestos de trabajo por año para que coincida con el número de jóvenes que acceden al mercado de trabajo”.

La digitalización de la economía y las organizaciones es pieza clave en la materialización de las reformas, incluyendo la laboral y la educativa, y que ese esfuerzo se verá reflejado en experiencias diferenciadoras y satisfactorias para los ciudadanos, con lo cual se dará un impulso positivo a las actividades productivas, dice Luiz Ferezin de Accenture y añade, que las reformas son la base sobre la cual puede trabajar el ecosistema económico y social. “Veremos cambios y resultados en la medida que cada jugador, desde nuestro frente, podamos apoyarnos con ellas para evolucionar nuestras organizaciones y estimular así el crecimiento”.

Lo que queda por hacer                               

A pesar de los retrocesos, la economía muestra el fortalecimiento de diferentes sectores económicos, y se espera que el gradual impacto de las reformas ayudará al país a alcanzar sus objetivos de inversión. OBG estima que la agenda gubernamental atrajo la atención de los inversionistas internacionales, y que esto abrirá nuevos caminos a los negocios. Todavía están por relanzarse áreas como el crédito a las pymes, la construcción de viviendas y el Programa Nacional de Infraestructura, que tiene un presupuesto de 7.7 billones de pesos.

Uno de los grandes problemas es la corrupción. The Report: México 2016 reconoce que el país se colocó en la posición 103 de un listado de 175 países ranqueados en el estudio “Índice de Percepción de la Corrupción”, publicado por Transparencia Internacional. Y que ningún funcionario de alto rango ha sido procesado o condenado por actos de corrupción, cosa que sí ocurre en Colombia, Perú y Brasil.

Joseph Kissick, asegura que este será uno de los retos para lo que queda de la administración de Peña Nieto, aunque reconoce que el tema de la corrupción y la inseguridad está presente en muchas economías. “México debe enfrentarlos para reducir el costo que representan para las empresas y así mejorar su competitividad”, dice Kissick, y añade que es un hecho que grandes empresas internacionales, como las automotrices y ahora las petroleras, seguirán invirtiendo “porque vienen pensando en el largo plazo, en 20 años y más, lo que muestra que tienen confianza en el futuro del país”.