La cirugía robótica está por cambiar

Por el momento, un pequeño grupo de empresas domina el mercado de estas cirugías. Pero conforme la tecnología avanza, estos procedimientos podrían ser más comunes y menos costosos.
La cirugía asistida por robots está disponible desde hace más de 10 años.
La cirugía asistida por robots está disponible desde hace más de 10 años. (Foto: Shutterstock)

Si te vas a someter a una cirugía de próstata en Estados Unidos, es muy probable que el procedimiento lo realice un robot.

La cirugía asistida por robots está disponible desde hace más de una década y ganó popularidad porque permite que las operaciones se realicen con menos incisiones que con los procedimientos convencionales.

En muchos casos, los pacientes ahora exigen esta cirugía. “En Estados Unidos, donde los pacientes tienen más opciones en atención médica, los hospitales deben tener estos sistemas para atraer a los clientes”, dice Simon Burnell, experto en tecnología de la consultora PA.

A la fecha, el mercado lo domina un pequeño grupo de empresas, entre las que se encuentran: Intuitive Surgical, cuyo sistema Da Vinci domina el mercado de la cirugía laparoscópica, o de pequeñas incisiones; Hansen Medical, que fabrica catéteres que se controlan por medio de robots y que se pueden insertar en los vasos sanguíneos; y Mako Surgical, que fabrica robots que se utilizan para una artroplastia de rodilla (reemplazo de las superficies articulares) y prótesis de cadera.

A estas compañías les va bien. Hay más de 3 mil 300 sistemas Da Vinci instalados en todo el mundo, y la empresa Intuitive Surgical tuvo ingresos de 2 mil 130 millones de dólares (mdd) en 2014.

La empresa, que cotiza en Nasdaq, tiene una capitalización de mercado de 18 mil 240 mdd. Hansel Medical tuvo una pérdida en 2014, pero su valoración es de 130 mdd. El fabricante de equipos médicos, Stryker, compró Mako Surgical por mil 650 mdd en 2013.

El problema con la cirugía robótica es el costo, dice Emmet Cole, un escritor de tecnología que se encuentra en Texas especializado en tecnología robótica. Un sistema Da Vinci cuesta entre un millón 250 mil dólares y 2 millones 300 mil dólares, y los instrumentos, que sólo se pueden utilizar como máximo 10 veces, cuestan entre mil 300 y 2 mil 500 dólares. Para que un Da Vinci sea financieramente viable, los hospitales tienen que realizar entre 150 y 300 procedimientos anualmente durante seis años, dice.

Tampoco está claro si la cirugía robótica siempre ofrece beneficios claros en comparación con los métodos tradicionales, como la laparoscopía. En 2013, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés) dijo que la cirugía robótica no era la mejor, o incluso la segunda mejor opción para las histerectomías.

“Un estudio en más de 264 mil pacientes en 441 hospitales encontró que la robótica añade en promedio 2 mil dólares por procedimiento sin ningún beneficio comprobable”, dijo el ACOG en un comunicado.

Las empresas que entran al mercado pueden cambiar parte de esta dinámica. Titan Medical está cerca de obtener la aprobación de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de EU para su sistema quirúrgico Single Port Orifice Robotic Technology, similar al Da Vinci, pero que se espera que tenga un costo de cerca de 600 mil dólares menos.

Los beneficios también pueden aumentar a medida que se desarrollan las tecnologías. Aeon Scientific, una empresa suiza, desarrolló un sistema de catéteres que se pueden guiar a través de los vasos sanguíneos de forma remota por medio de campos magnéticos.