México, el paraíso de las ‘Puntocom’

Latinoamérica es un mercado codiciado para las startups digitales y México es la manzana que todos quieren.
Uptodown es una puntocom española, un portal de descarga independiente que ya es el más grande para Android, después de Google. Casi 10% de sus clientes están en México.
Uptodown es una puntocom española, un portal de descarga independiente que ya es el más grande para Android, después de Google. Casi 10% de sus clientes están en México. (Foto: Flickr)

Luis Hernández estudió ingeniería informática en la Universidad de Málaga y en 2003, descubrió la necesidad de crear una plataforma para descargar archivos y publicar las aplicaciones (apps) que desarrollaba. Así surgió Uptodown, el portal independiente más grande para Android, después de Google, que tiene casi 100 millones de usuarios al mes.

Este market place, con base en España, opera en la web y permite descargar apps para cualquier plataforma y cualquier dispositivo, desde cualquier país. Tanto los autores como los usuarios suben y descargan archivos gratis, mientras que la empresa genera ingresos por publicidad, guías y tutoriales de las apps que se despliegan al navegar por el catálogo.

“Tenemos más de 9 millones de usuarios mexicanos al mes y es el país con mayor tráfico”, dice Luis Hernández, fundador y CEO Uptodown. “Esto se debe a que México es un mercado maduro con un buen nivel de penetración de las tecnologías”.

México es el destino preferido en los planes de negocios de las empresas digitales españolas, según el informe Multilatinas puntocom: startups españolas de base digital en Iberoamérica del IE Business School. Le siguen Chile, Brasil, Colombia, Perú y Argentina, como mercados con oportunidad.

El estudio indica que 6 de cada 10 empresas digitales tienen más de 21% de usuarios o visitantes en Latinoamérica. La intención de 89% de las empresas españolas encuestadas es tener actividad en el país en los próximos dos años.

Frederick Llordachs es cofundador de Doctoralia, una plataforma española que conecta a especialistas de la salud y pacientes en línea. Tiene presencia en 20 países y lanzó su directorio en México hace cuatro años.

A la fecha, suma 2 millones de usuarios al mes de los cuales 15% son mexicanos. Brasil, dice Llordachs, aporta menos usuarios a pesar de tener más años de operación.

Llordachs asegura que el crecimiento del volumen de los clientes nacionales se debe a un mayor uso de teléfonos inteligentes, a la afinidad cultural entre México y España, y a la utilidad del servicio que se ofrece. “Una startup digital puede crecer, a pesar de la competencia, si es de utilidad para los usuarios”.

Lo cierto es que México es un paraíso para los emprendedores, nacionales y extranjeros, que buscan desarrollar sus ideas de negocio sobre plataformas digitales.

Está considerado un mercado maduro con una penetración de internet de 51%, según datos de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), un crecimiento orgánico del e-commerce y un ecosistema de innovación y emprendimiento robusto que facilita el desarrollo de startups de base tecnológica.

Mercado para todos

Las startups son un agente de cambio importante para generar empleos de calidad, mayor creci­miento e innovación, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a 34 países miembros.

En 2012 este organismo expuso las debilidades de Latinoamérica en el documento Startup América Latina: Promoviendo la Innovación en la Región. Tres años después, la OCDE reco­noció un “acelerado avance de México en el impulso a la creación de nuevas empresas”.

El país fortaleció su marco legal e incluyó el desarrollo de startups como una prioridad de la política de innovación y se logró un mayor acceso al crédito, aunque el principal reto sigue siendo obtener recursos en las etapas de ges­tación. Este avance pone a México en ventaja competitiva frente a los países de la región.

“Estamos en un momento donde hay grandes oportunidades de financiamiento y, por ende, están llegando gran cantidad de empresas”, dice Gustavo Huerta, consultor y socio de Blue Box, una de las 18 incubadoras de alto impacto reconocidas por el Instituto Nacional del Em­prendedor (Inadem).

Luis Enríquez Arias, Adolfo Cano y Jorge Del Villar son los creadores de Cultura Colectiva, la página mexicana con mayor audiencia cautiva de millennials en México, con más de 30 millones de visitas mensuales.

Se trata de una plataforma que impulsa el talento creativo, artístico y cultural en México, que obtiene 30% de sus ingresos por publicidad y 70% por la creación de contenidos que rela­cionan a marcas con ideas o conceptos.

Cultura Colectiva tiene dos llaves de innova­ción. Una metodología para generar contenidos con una plataforma de crowdsourcing donde participan los usuarios y un modelo de data driven media, que utiliza algoritmos para el análisis de audiencias y maximiza la integración de los usuarios.

En 2015 tuvo ingresos por 17 millones de pesos, que espera triplicar en 2016. Su gran logro, coinciden los socios, es que cuenta con 15 millones de visitas en países de habla hispana y ha tenido comercialización en Estados Unidos, lo que le abre la puerta a la internacionalización.

Este emprendimiento confirma que México es un trampolín natural para el mercado de Estados Unidos. “Pronto veremos los resultados de la aceleración de negocios de base tecnológica con sello nacional”, dice Huerta.

“Yo creo que hay mercado para todos y este será para los mejores: el que mejor se adapte y ejecute”, dice Laura Curiel, directora de la incubadora Startup México. Curiel coordina un programa de reciente creación para incubar 20 empresas de emprendedores de Chile, Venezuela, Colombia, Uruguay, Argentina y Brasil.

Tal es el caso de LentesPlus, una tienda de lentes en línea que aparentemente no tiene un modelo de innovación pero es un e-commerce funcional. “El equipo de emprendedores es muy funcional”, dice Curiel.

Jaime Oriol y Diego Mariño crearon en Bogotá, Colombia, LentesPlus, una puntocom que vende lentes de contacto. Rompen con la oferta de ópticas tradicionales con precios 30% más bajos, entrega a domicilio, disponibilidad y re­compra. Iniciaron en 2014 y hoy operan también en Chile y México. Sus ventas en 2015 superan los 100,000 dólares.

“Independientemente de si una empresa tiene un modelo convencional o digital, la clave es tener clara la propuesta de valor”, coincide Huerta.

Para Hernández, de Uptodown, la principal cualidad para el éxito de una “puntocom” radica en que la oferta de productos o servicios resuelva un problema para los usuarios. “La apertura y flexibilidad son nuestras fortalezas”, afirma.

De aquí y de allá

La competencia tecnológica no es un tema regio­nal sino global, dice Gustavo Huerta, consultor y socio de Blue Box. “Las startups extranjeras no son un peligro; la amenaza somos nosotros si nos atrasamos”.

“La ventaja de las puntocom es que el inter­net nació globalizado y en línea, y así es más barato crecer hacia otros países”, dice Gerardo Obregón, fundador y director general de Pres­tadero, la primera comunidad de préstamos entre personas en Internet en México.

Prestadero comenzó a operar a mediados de 2012 con pequeños créditos personales de per­sona a persona, con la ventaja competitiva de ofrecer mejores tasas y rendimientos que la banca tradicional.

En cuatro años ha otorgado más de 86 millones de pesos y tiene una base de 120,000 usuarios registrados, entre solicitantes y prestamistas, y más de 2,000 millones de pesos en cartera.

El éxito de su modelo de negocios está en ofrecer flexibilidad para adaptar los créditos a pequeños préstamos que no otorga la banca co­mercial, y en una plataforma tecnológica para originar créditos de calidad. La empresa no tiene planes de expandirse al extranjero por ahora, pero podría ocurrir en los próximos dos años. “Primero nos queremos consolidar como líderes en el país”, dice Obregón.

“El ecosistema emprendedor en México es envidiable y hay oportunidad para todos”, dice Curiel, de Startup México.

Estos proyectos se desarrollarán y consti­tuirán en el país como empresas mexicanas. El objetivo es capitalizar las ideas innovadoras provenientes de otras latitudes y servir como puente para llevar el talento a Estados Unidos. “Para los emprendedores latinoamericanos México es Disneylandia, por eso todos quieren venir”, dice Curiel.

Para la experta el éxito de una empresa ‘puntocom’ depende, en parte, de su especia­lización al enfocarse en nichos de consumidores con características o necesidades específicas, como veganos o miembros de la comunidad lésbico-gay.

“Las empresas que mantendrán su presencia en el cualquier mercado, ya sean nacionales o extranjeras, serán aquellas que ofrezcan una mejor oferta de valor”, dice Obregón.