Abelardo Marcondes: “El lujo es pionero en investigación”

La industria del lujo en México ha crecido cuatro veces la economía del país. El CEO de Luxury Lab afirma que el sector no solo aporta a la innovación e investigación de nuevas tecnologías.
Abelardo Marcondes, CEO de Luxury Lab
Abelardo Marcondes, CEO de Luxury Lab (Foto: Héctor Tellez)

¿Por qué es el mexicano el cliente favorito de la industria en América Latina?

El mercado de mayor ventas de bienes de lujo es México. Tan solo en 2014, México alcanzó 14,000 millones de dólares rebasando a Brasil, por muy poco, pero ya es el primer mercado y el principal factor es, sin duda, que la economía brasileña viene en decaída y la de México sigue creciendo. El sector de lujo creció 8% en 2014, mientras que la economía ese mismo año creció alrededor de 2%.

¿Cuáles son los mexicanos gastan más en lujo?

Depende de la clase social de la que estemos hablando. La gente cree que el lujo es solo ac­cesible a la clase A o AB, pero también la C o C+ compra lujo como fragancias, cosméticos, licores, productos más accesibles. Esto ha dado más empuje al sector con un mayor po­der adquisitivo de la clase media en los últimos años. En particular, si ha­blamos de la clase C, los gastos en lujo corresponden a una mayor participación de su sueldo, no porque compren más, sino porque su sueldo es más bajo y, a veces, gastan por arriba de este.

¿Cuáles son las facilidades que hay en México para que grandes marcas decidan llegar?

Dentro de los países emergentes en Latinoa­mérica, México es el que ha demostrado mayor estabilidad económica y el que tiene más con­sumidores de lujo. Hay un potencial y una oportunidad grande. Sin duda, a diferencia de paí­ses como Brasil que no tiene acuerdos comerciales y sus impuestos de importación son muy altos, México ya tiene acuerdos consolidados. México es el punto de inversión más interesante de la región por las reformas, acuerdos comerciales, impuestos y economía más estable.

¿Por qué Luxury Lab?

Mi primera razón fue la falta de información que el mercado tenía. En segundo lugar, la ne­cesidad de activar ese sector de la economía y en los países latinoamericanos es muy criticado por las diferencias sociales que hay. Lo que queremos es educar a las personas de que el lujo es un sector de la economía muy importante que genera empleo, ingresos a la economía y que existe un potencial increíble para crecer. Además, gracias al lujo podemos rescatar la artesanía, la gastronomía o explorar mejor el turismo. Otras marcas pueden aprender de este sector para capacitar a su personal, dar un mejor servicio, poder mejorar la imagen y la calidad de su producto.

¿Cómo se quita el estigma a la industria en países con diferencias sociales marcadas?

Educación e información. La industria del lujo es uno de los grandes impulsores de mejores servicios, porque cuando llegan las marcas, educan y capacitan al personal mexicano para tener lineamientos de servicio, de calidad, de acabado. Además, es un sector que desarrolla tecnologías y luego se democratiza en otros sectores; por ejemplo, Chanel que luego su modelo está en Zara y es mucho más democrático. El lujo desarrolla hoy el avión que va a la luna, pero luego esta tecnología se democratiza. El lujo es el pionero en investigar.