La diáspora mexicana

En los últimos dos años la fuga de cerebros inició una marcha regresiva. Las multinacionales quieren a mexicanos en sus puestos directivos 
Jorge Prieto Davó, financiero y consultor en Oliver Wyman, vivió cuatro años en Francia y cuatro en Estados Unidos. Hace cinco meses regresó a la Ciudad de México como parte del equipo que instaló las oficinas de la empresa en México.
Jorge Prieto Davó, financiero y consultor en Oliver Wyman, vivió cuatro años en Francia y cuatro en Estados Unidos. Hace cinco meses regresó a la Ciudad de México como parte del equipo que instaló las oficinas de la empresa en México. (Foto: Octavio Hoyos)

Luego de terminar su maestría en Finanzas en el Instituto de Estudios Políticos de París en 2009, Jorge Prieto Davó se quedó a trabajar en Francia, y pronto se dio cuenta que la situación para los recién egresados no era muy diferente a la de México: salarios bajos y contratos a medias.

Trabajó en Fitch Rating por nueve meses y en Deloitte otros seis meses, dos de las consultoras más importantes a nivel global, después encontró una oportunidad en Oliver Wyman, otra consultora para multinacionales que lo llevó de París, Francia, a Dallas, Texas, Estados Unidos (EU).

Su trabajo y las condiciones del mismo cambiaron: comenzó con proyectos de investigación de la firma enfocados a manufactura, transporte y energía y poco a poco se fue adentrando en la consultoría externa. El año pasado llegó a Oliver Wyman, y a las manos de Jorge, un proyecto con una empresa del sector energético en México. Desde Texas lo enviaron a la Ciudad de México como representante de Oliver Wyman por cinco meses. El proyecto fue un éxito y la consultora decidió abrir oficinas en México. Jorge, por su parte, se dio cuenta que era el momento de volver.

“Soy el defensor número uno de la Ciudad de México, de las oportunidades que existen hoy en día”, dice Jorge con un gesto convencido y explica que desde mayo de este año trabaja en la oficina de Oliver Wyman que recién inició operaciones en el país, “es una gran oportunidad estar aquí, el que la oficina aún sea pequeña quiere decir que vamos creando algo, que están saliendo proyectos basados a partir de las reformas”. Incluso, para sus mentores en Dallas, esos analistas con más de 20 años de experiencia, “es un buen  momento” para trabajar y crecer en México.

Con 29 años de edad, Jorge es un ejemplo de cómo las reformas estructurales prometen ser una oportunidad para revertir la fuga de cerebros.

Hoy, las grandes empresas en los sectores energético, financiero, automotriz y aeronáutico buscan que los puestos directivos de sus operaciones en México sean ocupados por especialistas mexicanos con gran experiencia, pero ¿dónde encuentran los perfiles deseados? La mayoría, en el extranjero.

Esto se debe, señala el brasileño Agilson Valle, director de gestión en Talent Boutique, empresa británica de búsqueda de talentos en mercados emergentes, a que los mexicanos que trabajan en el extranjero tienen experiencia en los sectores clave, acceso a tecnología de punta y dominio de distintos idiomas. “Ahora hay oportunidades para el desarrollo de carrera que antes no veían, por eso muchos quieren volver, ven que hay oportunidades buenas y atractivas”, añade Valle.

Otra de las razones es que más allá de las reformas, las grandes empresas que establecían sus oficinas de operaciones para Latinoamérica en EU, hoy lo hacen en México y Brasil. “Hace 10 o 20 años, las empresas abrían centros de operaciones en Miami o Houston”, explica Javier Vargas, vicepresidente para América Latina de Right Management de ManPower Group dedicada a gestión de talento, y añade que “en los últimos años el centro de gravedad operativo para América Latina no está en EU, sino en países locales como México”.

Un universo de posibilidades

Con más de 33 millones de personas de origen mexicano viviendo en EU, este país es la principal fuente de talento con posibilidades de ser “repatriado”. De estos, un millón 650 mil son mayores de 25 años y cuentan con un grado universitario, este número incluye a 450 mil jóvenes con maestría o doctorado, según datos del censo estadounidense.

Después de EU, los mexicanos especializados trabajan en países como Canadá, Colombia, Brasil y España, y, en menor medida, en Reino Unido, Alemania, Francia y Emiratos Árabes, aunque recientemente encontraron una comunidad de mexicanos importante en Japón.

Valle explica que la pasada crisis estadounidense y europea, empujó a muchos mexicanos a buscar nuevas oportunidades de regreso en su país, y entre las razones de peso para volver está, además de la vida familiar, es la seguridad de que el estilo de vida es más accesible que en países desarrollados.

Sin embargo, advierte que hoy, la recuperación de la economía estadounidense hace más complicado convencerlos de volver, “ya estamos llegando a un punto en que sí quieren volver, pero quieren saber primero si van a ganar lo mismo que ganan en EU o Europa”.

Esto no es problema para los expatriados que son ingenieros especializados con 10 o 20 años de experiencia, pues como los perfiles especializados no son fáciles de encontrar en México, se les ofrece un sueldo igual o casi igual al que tienen en el extranjero, unos 65 mil pesos mensuales en promedio. No obstante, para posiciones no directivas, sino de nivel gerencial o menor, los mexicanos lo piensan dos veces antes de volver.

Perfiles codiciados a mediano plazo

Actualmente, los perfiles más solicitados por las trasnacionales que vienen a instalarse a México están en los sectores energético, financiero, automotriz y aeronáutico; los más solicitados para Talent Boutique son ingenieros en petróleo, civiles o mecánicos, con experiencia en el mercado petrolero.

Javier Vargas, de Right Management, explica que en el área de energía también se buscan posiciones técnicas, en las que las personas sepan manejar equipos físicos y desempeñar funciones específicas como extracción, manejo de materiales y distribución de los mismos. “En el sector energético dicen que si no tienes las uñas sucias, no sabes. Es decir, buscan gente con experiencia”, añade.

Los próximos cinco años serán cruciales. Vargas, quien durante dos décadas trabajó en EU y volvió a su país hace dos años, calcula que seguirán buscándose talentos mexicanos en el extranjero, hasta que de las universidades comiencen a salir los jóvenes con perfiles que cumplan con las exigencias requeridas.

“En los próximos cinco años, calculo que seguirá existiendo la necesidad de ese talento”, porque no solo hay que esperar a que los mexicanos se gradúen de las universidades con los perfiles deseados, sino que empiecen a trabajar y vayan ganando experiencia. La búsqueda de talentos continuará.

“México está mucho mejor ahora que cuando salí hace 23 años a Estados Unidos, la forma de vida es mejor”, reflexiona Vargas, “en ciertos niveles y sectores, las oportunidades existen e incluso, están a la par que en Estados Unidos”, concluye el vicepresidente de Right Management.