Vendió hasta su casa y todo se lo llevó Ficrea

Ficrea parecía una buena opción para pasar una mejor vida en el retiro y Rosario decidió vender su casa para hacer otras inversiones, ahora sólo le queda la pensión del ISSSTE.
Afectados de Ficrea protestan en Paseo de la Reforma.
Afectados de Ficrea protestan en Paseo de la Reforma. (Jesús Alejandro Sánchez)

Ciudad de México

Rosario se jubiló como profesora investigadora del Politécnico, pero la pensión era insuficiente. Ficrea parecía una buena opción para pasar una mejor vida en el retiro y Rosario decidió hasta vender su casa para hacer otras inversiones. El dinero se quedó en Ficrea, y a ella sólo le queda la pensión del ISSSTE.

Su voz es fuerte, está enojada, frustrada y desesperada. Dice que sólo pide lo justo: que le devuelvan el dinero por el que trabajó y con el que esperaba vivir una mejor vida de jubilada.

“Vendí mi casa para comprarme varios departamentos para rentar y deposité mi dinero aquí y ahora no tengo casa,  no tengo dinero y tengo adeudos porque hice contratos, pago hasta 500 mil pesos de multa por no poder pagar el que iba a ser mi departamento”.

“La mayoría somos ahorradores de la tercera edad, todo lo que logramos ahorrar con nuestro esfuerzo de trabajo fue depositado en Ficrea”, dice mientras señala a la multitud que sostiene pancartas y golpea sartenes para exigir la devolución del 100 por ciento de sus ahorros.

El dinero que tenía ahorrado representaba 30 años de su trabajo y 40 años del de su esposo. La liquidación de Ficrea la obliga a mantenerse con su pensión y ha afectado a su familia, sobre todo a su hijo de 36 años, a quien ayudaba económicamente al estar desempleado.

“Soy viuda no me alcanza con mi pensión del ISSSTE”, dice agitada.

Rosario invirtió en Ficrea luego de preguntar si era una Sofipo segura, dice que en la Condusef le contestaron que era una de las más seguras y la que menos quejas tenía. Sabiendo esto, vendió su casa y puso el dinero en Ficrea.

La profesora afirma no tener más ahorros. Dice que no fue codicia o falta de cultura financiera, pues ella sólo buscaba que le dieran un mejor interés al que dan los bancos.

“El señor Aguade dice que por codiciosos nos pasó esto, pero después de haber trabajado 30 años no nos alcanza, debiéramos vivir con soltura o con solvencia pero no es así tenemos que buscarle y caímos aquí”.

La profesora reclama a las autoridades que no le hayan avisado hace tres meses de lo que sucedía con la Sofipo y que ahora quieran vender su cartera a 50 centavos por peso al Banco Popular.

“Ellos nos quieren pagar lo que quieren… porque si nos hubieran avisado retiramos nuestro dinero”.

 La Comisión Nacional Bancaria y de Valores dijo que  a los ahorradores de Ficrea se les pagará 25 mil Udis, el equivalente a 131 mil pesos, que es el monto que tenían asegurado.

La profesora espera que se castigue a los culpables y recuperar la totalidad de sus ahorros. Hasta que eso pase, seguirá protestando.

 “A mí me hundieron por eso estoy aquí”, dice mientras sostiene una pancarta frente a la Bolsa Mexicana de Valores.