Tips para elegir una tarjeta de crédito por primera vez

Las tarjetas de crédito son como la ropa interior, no a todos les acomodan los mismos modelos, ni la misma tallas; elegir una tarjeta sólo porque alguien te la recomendó no es una buena decisión.
Usuarios de tarjetas de crédito pagarán mayores intereses.
(Shutterstock)

Ciudad de México

Para usarla en caso de emergencia, para aprovechar descuentos y ventas especiales, para viajar, porque sí… no importa para qué quieras una tarjeta de crédito, lo importante es que sepas elegir la que más le convenga a tu bolsillo.

Elegir una tarjeta sólo porque tu mejor amigo o tu amorcito te la recomendaron no es una buena decisión. Las tarjetas de crédito son como la ropa interior, no a todos les acomodan los mismos modelos, ni las mismas tallas.

Estos son los puntos que debes evaluar antes de darle el sí a una tarjeta de crédito.

Hábitos de consumo. Asegúrate de que la tarjeta se adapte a tus necesidades de vida, para obtener el mayor valor posible, aconseja Armando Herrera, vicepresidente de Tarjetas de Crédito y Productos Financieros en American Express México.

De nada sirve que una tarjeta te ofrezca puntos y descuentos extras por “compras en el extranjero”, si tú nunca viajas. Revisa los beneficios que cada tarjeta ofrece, para que de verdad puedas aprovechar las ofertas y promociones.

Uso de la tarjeta. Si eres de los que casi no utiliza el plástico, por ejemplo, sólo lo haces cuando se te presenta alguna emergencia o para aprovechar alguna promoción a meses sin intereses o con descuento especial, elige uno que cobre una anualidad baja o que no la aplique. Si por el contrario, quieres usarla para pagar cotidianamente todas tus compras y consumos del mes, analiza la anualidad, pero también las comisiones y costos aplicados en las operaciones que realices, recomienda la comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Analiza recompensas. Pon atención a las recompensas. Las tarjetas de crédito ofrecen distintos beneficios como puntos, millas, descuentos, meses sin intereses, un porcentaje en dinero abonado, mejoras en la clase de un avión, promociones o ventas especiales, etcétera. Este es un buen punto a tomar en cuenta, sólo que no todas las recompensas son gratuitas, algunas tienen costo. Verifica cuáles sí y cuáles no, y si vale la pena pagar por ellas.

“Lo principal es comparar ofertas y beneficios. El buró de entidades financieras es una buena fuente de datos para calificar un producto con base en las referencias de otros usuarios. Los beneficios son formas de monetizar un producto”, asegura Armando Herrera.

Patrón de pago. Si eres responsable con tus deudas y planeas ser totalero, es decir que cada mes pagarás el 100 por ciento de las compras que realices con tu plástico, debes poner especial atención a la cuota anual. A los no totaleros, aquellas personas que pagan cada mes el monto mínimo requerido en su estado de cuenta o un poco más, les conviene fijarse más en la tasa de interés.

Tu ingreso. Analiza tu ingreso tanto para identificar el tipo de producto que puedes tener (tarjeta clásica, oro o platino), como para delimitar la línea de crédito que puedes manejar de acuerdo a tus finanzas. Bajo ninguna circunstancia debes aceptar una tarjeta que te ofrezca una línea de crédito que sea superior a tu ingreso mensual o lo único que vas a provocar es ahogarte en deudas.

“Se debe buscar una tarjeta en la que la oferta de valor te ofrezca el balance entre flexibilidad financiera y control. Los meses sin intereses, si se hacen de manera ordenada, te pueden ayudar a hacer compras sin desbalancear tus finanzas personales”, afirma el directivo de American Express México.

El costo. El Costo Anual Total (CAT), es un indicador que engloba la tasa de interés, la anualidad y las comisiones que cobra a sus clientes un emisor por la tarjeta. Es un número expresado en porcentaje, en términos anuales, que sirve para comparar todas las tarjetas del mercado. Procura no basar tu selección atendiendo únicamente a este indicador pues no incluye todas las comisiones y costos en los que puedes incurrir de acuerdo a tu estilo de pago o de consumo, por mencionar algunos.

La institución. Más allá de los beneficios tangibles, dice Armando Herrera, es importante conocer a la institución que está detrás de ese plástico que vas a traer en tu cartera, porque se pueden presentar problemas como cargos no reconocidos y es importante que sepas qué tanto te va a respaldar la institución.