Prevén “ola” de emisiones en Bolsa de Fibras E

Especialistas sostuvieron que la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) podrá verse beneficiada ante las potenciales colocaciones de los nuevos instrumentos.

Monterrey

El lanzamiento de la Fibra E, instrumento que permitirá financiar proyectos de energía, responderá al apetito de los inversionistas nacionales e internacionales que permitirá ganar exposición a los sectores de infraestructura y energéticos en México, consideraron analistas de Ve por Más Grupo Financiero.

Sostuvieron que la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) podrá verse beneficiada ante las potenciales colocaciones de los nuevos instrumentos.

No obstante, existe una serie de desafíos que los emisores, reguladores e intermediarios deberán atender con la finalidad de ofrecer un producto que sea atractivo para los inversionistas.

Recordaron que Fibra E tiene como antecedente los MLP (Master Limited Partnerships, por sus siglas en inglés) que se originaron en Estados Unidos en la década de los ochenta. Dichos vehículos se enfocaron en proyectos energéticos, principalmente.

Los analistas de Ve por Más indicaron que, en el caso de Fibra E, la puerta está abierta a un rango mucho más amplio, ya que se podría integrar una canasta de proyectos tales como: gasoductos, carreteras, plantas de tratamiento de aguas residuales, proyectos de generación, transmisión o distribución de energía eléctrica.

“Las únicas excepciones para participar bajo este esquema serán los proyectos de exploración, extracción y venta de combustibles”, añadieron.
En una primera instancia, dijeron, Pemex y CFE lucen como candidatos naturales para explorar este instrumento. Adicionalmente, compañías como Ienova, Pinfra, Ica, Ideal, por citar algunas con activos atractivos podrían ponderar esta nueva figura para obtener alternativas de financiamiento.

Mencionaron que el potencial de este nuevo instrumento, es decir, el mercado potencial podría alcanzar los 70 mil millones de dólares en 2020 según un estudio realizado por Ernst & Young.

Se espera que sea el próximo 20 de octubre cuando el marco regulatorio se ratifique y las primeras emisiones podrían concretarse durante el primer trimestre de 2016.

Los analistas comentaron que entre los principales beneficios destacan: la apertura de inversionistas; exposición a jugadores relevantes del sector energético; distribuciones periódicas, se espera similares a las Fibras inmobiliarias, es decir, distribuciones y ganancias de capital y trae ventajas fiscales.

“Al ser un vehículo transparente para efectos fiscales, la ganancia por enajenación de Certificados Bursátiles Fiduciarios de Inversión en Energía e Infraestructura (CBFE) estarán exentas del pago de gravámenes”.

En contraste, señalaron que los principales riesgos estarán en la dilución y sobre apalancamiento; conflicto de interés; liquidez y valuación.
En cuanto al conflicto de interés, resaltaron que los tenedores de CBFEs tendrán una participación pasiva (títulos con derechos limitados) en las decisiones relevantes. Lo anterior podría generar potenciales conflictos de interés.  

Mientras que el aspecto de liquidez, comentaron que los estos instrumentos respondan al apetito de los inversionistas, sobre todo para inversionistas internacionales que son una pieza fundamental en nuestro mercado. 

En tanto que la valuación, dada la gran amplitud de proyectos susceptibles a integrarse al nuevo vehículo, podría existir una mayor complejidad para evaluar los activos que conforman los fideicomisos.