Exxon avanza en plan para convertir algas en biocombustibles

La petrolera lleva a cabo el proyecto con la empresa biotecnológica Synthetic Genomics.
La energética prevé el precio del crudo entre 60 y 65 dólares.
La energética prevé el precio del crudo entre 60 y 65 dólares. (Jim Young/Reuters)

Nueva York

La producción de biocombustibles avanzados a partir de algas puede crecer rápidamente a finales de la década de 2020, según Synthetic Genomics, la compañía de biotecnología que formó una alianza con ExxonMobil para desarrollar el producto.

Las dos empresas dijeron la semana pasada que para 2025 tienen el objetivo de crear una o más plantas de demostración para producir 10 mil barriles diarios de diésel y combustible para aviones a partir de algas genéticamente modificadas. Synthetic Genomics afirma que aumentar la producción podría ser relativamente rápido.

El objetivo es producir biocombustibles que sean competitivos en costos con los convencionales a base de petróleo con precios del crudo entre 60 y 65 dólares por barril.

Oliver Fetzer, director ejecutivo de Synthetic Genomics, dijo: “Una vez que pasemos 2025, si nuestra trayectoria sigue por buen camino, no habrá ninguna razón por la que no podamos aumentar rápidamente”.

Las dos compañías dijeron que aún hay muchos retos técnicos por superar antes de que sea posible una producción a gran escala, pero que pueden ver un “camino” para lograr que el combustible a base de algas sea una realidad comercial. Creen que sus productos podrán ser los primeros biocombustibles avanzados de este tipo que se produzcan a gran escala.

Exxon comenzó a trabajar con Synthetic Genomics, que fundó Craig Venter, pionero de la investigación del genoma, en 2009. Su objetivo era desarrollar una modificación genética de las algas para producir versiones de diésel y combustible de aviones mientras evitaba los problemas de los biocombustibles tradicionales, en particular la competencia con la producción de alimentos.

Los biocombustibles actuales generalmente provienen del maíz y el azúcar, por lo que compiten por tierras de cultivo y agua dulce. Las algas se pueden cultivar en estanques de agua salada, en tierra árida o desértica. Debido a que éstas atrapan el carbono del aire, el diésel y el combustible para aviones que producen tienen menores emisiones netas que los hidrocarburos convencionales.

Fetzer dijo que Synthetic Genomics comenzó hace nueve años al prever que tenía que mejorar la producción de combustible de algas en al menos un factor de 10, y que al lograr un avance significativo ahora solo necesita mejorarlo unas dos o tres veces. “Si bien eso todavía no es un hecho, no me pone demasiado nervioso, porque todavía no agotamos las herramientas que tenemos a nuestra disposición”, dijo. Los avances en computación hacen que sea mucho más rápido y más barato entender los genomas.