La expansión de Netflix compite con tv de paga

A finales de 2013 el servicio conocido como OTT registró 3.9 millones de suscriptores en la región, lo que equivale a 7.5 por ciento de los abonados a este servicio: Dataxis.

México

Aunque Netflix no es considerado un operador de televisión de paga, su crecimiento en el mercado lo perfila para convertirse en un líder indiscutible de esa industria en América Latina hacia 2018, pues ha provocado toda una revolución en los modelos de negocio de la distribución de contenidos que, incluso, comienza a generar controversia.

De acuerdo con Carlos Blanco, director para América Latina de Dataxis, hacia finales de 2013 el servicio de video bajo demanda vía internet, conocido como OTT, registró 3.9 millones de suscriptores en la región, lo que equivale a 7.5 por ciento de los abonados a la televisión de
paga.

“Netflix acumuló 65 por ciento de las mensualidades de los servicios OTT, es decir 2.5 millones de cuentas, con lo que ya puede ser considerado el sexto mayor proveedor de servicios de televisión de paga en Latinoamérica”, dijo Blanco.

De continuar esa tendencia, dijo, es solo cuestión de tiempo para que Netflix se convierta en el líder de televisión de paga, pues según sus estimaciones, hacia 2018 los clientes de servicios de contenidos por internet se multiplicarán por siete.

El especialista explicó que Netflix sumó varios aciertos en su carrera por la competencia, entre ellos la duración de su ventana de estrenos, producciones originales, exclusividades y catálogo infantil, los cuales funcionaron como imanes.

Sin embargo, advirtió que su modelo de negocios debe modificarse para mantenerse en el mercado de contenidos, pues al menos en América Latina el manejo de su política de un mes gratis no ha tenido el efecto esperado.

“Además, el uso compartido de claves está tan extendido en la región que incluso existen las llamadas ‘Netflix paralelas’, que revenden los pases incluidos en el bono, por lo que en realidad la empresa camina entre acciones y omisiones”, dijo Blanco.

Sin embargo, Thierry Martin, director ejecutivo y vicepresidente para América Latina de Nagra, destacó que en realidad el video que se vende bajo demanda (VOD) no es suficiente para tener un negocio grande y sustentable, pues incluso Netflix tiene un modelo en mutación.

“Netflix, el mayor operador de video bajo demanda, tiene un modelo de negocio en mutación, con un alto número de usuarios pero bajos ingresos, que no se puede comparar con un operador tradicional”, dijo Martin.

Aseguró que incluso es posible que al final del camino Netflix se transforme en un operador tradicional no muy diferente a Comcast o Time Warner Cable.

Para Ariel Barlaro, vicepresidente de Dataxis para América Latina, ningún modelo está aún definido, pues “nadie quiere matar a esa gallina de los huevos de oro que representa el mercado tradicional de la televisión de paga” y menos aún los proveedores de contenido, que son los principales beneficiados.

“La televisión de paga ha crecido en forma explosiva en la región en los últimos cinco años y crecerá al menos otro 20 por ciento en el siguiente lustro; mientras tanto, los servicios OTT se mantienen con un crecimiento latente; por el momento, todos buscan tener servicios multipantalla y analizan cuál debería ser su rol en el futuro”, dijo Barlaro.

A partir de este 2014 Netflix tuvo que acordar el pago con proveedores de servicios de internet para mantener su calidad en Estados Unidos, pues llegó a acaparar hasta 32 por ciento del tráfico de la red, lo que llevó a la molestia de los proveedores.

Algunos países, entre ellos Estados Unidos, Colombia y Brasil, ya estudian la forma en la que se pueda regular ese tipo de servicios sin afectar la neutralidad de la red.  



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