Europa multa a Google con más de 2,400 mde

Sus búsquedas “dan una ventaja ilegal” a su propio servicio de comparador de productos, lo cual va en detrimento de la competencia
Margrethe Vestager, comisionada de Competencia de la Unión Europea.
Margrethe Vestager, comisionada de Competencia de la Unión Europea. (Francois Lenoir/Reuters)

Bruselas

Bruselas le dio un golpe a Google con una multa antimonopolio de 2 mil 420 millones de euros por abusar de su dominio en las búsquedas, una decisión que posiblemente tenga implicaciones de gran incidencia tanto en el sector de tecnología como en las ya de por sí tensas relaciones transatlánticas.

La Comisión Europea terminó el martes una investigación de siete años de duración con la conclusión de que el grupo de búsquedas abusó de su condición casi de monopolio en las búsquedas en línea al “dar una ventaja ilegal” a su propio servicio de comparador de productos.

Margrethe Vestager, la comisionada de competencia de la Unión Europea, dijo que Google “le negó a otras compañías la oportunidad de competir” y dejó a los consumidores sin una “elección genuina”. “La estrategia de Google para su servicio de comparación de precios simplemente no fue para atraer clientes al hacer que sus productos fueran mejores que los de sus rivales, sino que Google abusó de su dominio del mercado como motor de búsquedas al promover en sus resultados su propio servicio de comparación de productos y rebajó el de los competidores. Lo que hizo Google es ilegal bajo las reglas antimonopolio de la Unión Europea”.

La compañía tiene 90 días para realizar cambios y debe “abstenerse de cualquier medida que tenga el mismo objeto o efecto equivalente”, dijo la comisión.

Las acciones de Alphabet, la matriz de Google, cayeron 1 por ciento en las primeras operaciones de Nueva York. La investigación sobre Google es una de las más complejas y con mayor carga política que ha realizado Bruselas. Aunque el fallo ordena a Google abandonar las prácticas anticompetitivas, se espera que los cambios precisos que se requieren tomen meses o incluso años para negociar.

A Google le pueden golpear con más multas por incumplimiento. La firma dijo que no está de acuerdo con las conclusiones. “Respetuosamente no estamos de acuerdo con las conclusiones que anunciaron hoy. Vamos a revisar a detalle la decisión de la comisión, ya que consideramos apelar y buscamos continuar presentando nuestro caso”, dijo.

Es la primera ocasión en que un gran regulador de competencia sanciona la forma como opera Google y sienta las bases para casos sobre el comportamiento de la compañía en otros mercados especializados de búsquedas.

La comisión encontró que de manera “sistemática” Google le dio un lugar destacado a su propio servicio, y rebajó los de servicios de comparación de precios rivales en los resultados de las búsquedas, así que incluso el rival con mejor posición aparece en promedio en la página en cuatro de los resultados de búsquedas de Google”.

¿Prejuicio contra EU?

El dictamen define un nuevo tipo de comportamiento anticompetitivo, que estipula que las empresas con una participación dominante de mercado no pueden favorecer sus propios productos o servicios adyacentes. Puede significar que Google ya no tenga mano libre para dar preferencia a sus propios servicios en los resultados de búsquedas.

Las conclusiones de la investigación sugieren que Google lanzó su propio servicio de comparación de precios en 2004, pero no estaba contento con su desempeño: correos electrónicos internos hablaban de que el producto “simplemente no funciona”.

A partir de 2008 la compañía cambió su enfoque y adaptó “una estrategia que se basó en el dominio de Google en las búsquedas generales”. Las penas de Google en Bruselas incluyen un intento fallido para un acuerdo previo a los cargos con Joaquín Almunia, el predecesor de Vestager. El proyecto de convenio se encontró con una tormenta de protestas políticas de Francia, Alemania y grupos de telecomunicaciones y medios europeos que consideran una amenaza a la compañía estadunidense de búsquedas.

La decisión del martes abrirá las puertas a casos civiles de cientos de empresas que perdieron ingresos después de que las degradaron en los resultados de búsquedas de Google. “Era como si una empresa comercial desarrolla una autopista y después llega con su propio servicio de transporte, así que bloquea a los demás e impide que conduzcan en la autopista”, dijo Kees Verpalen, director ejecutivo de Beslist, el sitio holandés de comparación de productos.

La decisión puede sentar un precedente para otras industrias que se quejaron de la creciente influencia de Google en internet. Empresas de medios dijeron que las plataformas de tecnología y empresas de contenido tienen que construir un “ecosistema bastante justo y saludable.

“La decisión de la comisión es una señal de que el abuso de una posición de mercado muy dominante como servicio público no rinde frutos en el largo plazo”, dijo Mathias Döpfner, director ejecutivo de Axel Springer, el grupo alemán de medios.

Los abogados escépticos del caso Google argumentan desde hace mucho tiempo que puede crear un precedente con implicaciones más allá de la capacidad de la empresa de ampliar su negocio. Otras firmas que tienen una posición dominante de mercado podrían enfrentar demandas antimonopolio si promueven sus propios servicios al igual que los de los competidores.

Las acusaciones de un prejuicio antiestadunidense contra Bruselas se han presentado desde principios de la década de los 90, pero las tensiones aumentaron el año pasado después de la decisión de Vestager de obligar a Apple a pagar 13 mil millones de euros en impuestos atrasados en Irlanda.