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Miércoles , 26.09.2018 / 06:41 Hoy

Es difícil resistirse al Hotel Chocolat

Los inversionistas sufrirán para decir que no a un pedazo de la nueva etapa de esta startup.

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Además del total entusiasmo con todas las cosas de chocolate, Angus Thirlwell, líder del Hotel Chocolat, y su socio, Peter Harris, ejecutaron un plan de negocios bien pensado sobre la base de esta reconocida marca. El par convirtió a Hotel Chocolat en uno de los fabricantes de chocolate de lujo más conocidos de Reino Unido.

Ahora quieren sacar provecho de un tercio de su propiedad por alrededor de 20 millones de libras cada uno y recaudar otros 10 millones de libras de inversionistas del mercado público.

La decisión de que la compañía empiece a cotizar en el Alternative Investment Market (AIM) es la siguiente etapa en la evolución de la compañía que fue una startup que vendía en línea productos de confitería rica en cacao hace 12 años.

Primero llegó el nombre, Hotel Chocolat. Aludía a Hotel California, la exitosa canción del grupo Eagles sobre el hedonismo en la ciudad de Los Ángeles, y

Chocolat, la película estelarizada por Juliette Binoche sobre el poder cálido y seductor de la materia.

Después del nombre llegó la fábrica de chocolates en Huntingdon, las tiendas, las cafeterías, el hotel, el spa y la plantación en Santa Lucía.

Hotel Chocolat no es el primer fabricante de chocolate que sale de la fabricación hacia el sector minorista. Thorntons, la confitería de 100 años de antigüedad en Derbyshire creó una cadena de tiendas hace dos décadas. El año pasado, Ferrero, el fabricante italiano de dulces, compró Thorntons por 112 millones de libras.

Los productos de Hotel Chocolat, dice Thirlwell, abarcan cualquier cosa, desde aderezos (en los restaurantes), bebidas alcohólicas (en el hotel) hasta jabones y tratamientos (en el spa).

Los fundadores trabajaron para que los clientes piensen en la marca como una necesidad, aunque sea un lujo. Hace seis años, cuando el grupo necesitó de capital, la empresa recurrió a un crowdfunding y emitió 7.9 millones de libras en bonos “chocolate” (valores con un rendimiento de 7% de interés en la forma de un suministro regular de trufas y prelinés).

Fue una manera innovadora, incluso idiosincrática, de ligar a los consumidores con la marca. Pero Thirlwell cree que su “visión personal” es importante para el negocio. “Queremos estar en el negocio por mucho tiempo, así que dijimos no al dinero fácil”, dice Thirlwell.

Pero ahora la empresa necesita capital para mejorar su página web, hacer nuevas líneas de pralinés de nuez y expandirse al extranjero. Los inversionistas pueden reclamarle a Thirlwell que pueden pulirlo con la misma seguridad que los financieros de capital privado.

Este es el testimonio del éxito de una marca que los banqueros reconocen puede tener un valor de 150 millones de libras cuando empiece a cotizar.

La marca Hotel Chocolat es pequeña, pero rentable. Logró ganancias antes de impuestos, de 7.9 millones de libras en el año a junio con una facturación de 81 millones de libras, en comparación con 76 millones de libras del año anterior. Logró 3 millones de libras de utilidades antes de impuestos en comparación con una pérdida de 4.7 millones de libras en 2014. A muchos inversionistas les costará trabajo resistirse al encanto seductor de la compañía.

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