Dan 200 mdp más para terminal de Chihuahua

Un juez estatal detuvo en mayo la tercera etapa de la obra hasta resolver una controversia con la comunidad rarámuri.
El litigio inicio en 2012, cuando se dio marcha a la primera etapa del proyecto.
El litigio inicio en 2012, cuando se dio marcha a la primera etapa del proyecto. (Hector Téllez)

México

El gobierno reasignó 200 millones de pesos para construir la tercera etapa del aeropuerto de Barrancas del Cobre, en Creel, Chihuahua, obra que se inició en 2012 y que está suspendida por varias protestas de indígenas tarahumaras.

El centro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en ese estado dio a conocer que la obra fue detenida en mayo por el juez octavo de distrito, radicado en Chihuahua, Ignacio Cuenca, hasta que no se resuelva la controversia con los rarámuris que se opusieron a la construcción, por la falta de consulta y de consentimiento de la comunidad.

El encargado de comunicación social del centro, Cruz Loera Molina, informó que pese a que se publicó ayer en el Diario Oficial de la Federación que se reasignan los recursos para continuar con la tercera fase de las obras, éstas no se reanudarán hasta que se levante la controversia o el juez retire la suspensión de manera definitiva.

A decir de Loera, la obra está a cargo del gobierno estatal, que recibe recursos federales para la ejecución y supervisión.

De acuerdo con información del gobierno de Chihuahua, en 2013 se asignaron 38 millones 101 mil pesos para la supervisión y control externo, así como 81 millones 778 mil pesos para la segunda etapa, que comprendió la construcción de la pista, la plataforma y calles de rodaje.

La construcción de la pista tiene un avance de 97 por ciento y, de acuerdo con el convenio firmado por la SCT, los 200 millones de pesos de la reasignación 12 meses, y en la que se prevén recursos para concluir la segunda y tercera etapa del aeropuerto.

Fernando Gómez Suárez, analista del sector, expuso en entrevista que el aeropuerto de Barrancas del Cobre puede ser estratégico para la aviación local, ya que por su posición geográfica puede ayudar a desconcentrar las terminales de Monterrey y Tijuana, aunque resaltó que en México no se ha desarrollado la aviación regional que dé viabilidad a este tipo de aeropuertos.

Expuso que el riesgo de no contar con un plan de mercadotecnia y difusión de la terminal aérea, así como una estrategia comercial, puede convertirlo en uno más de los aeropuertos deficitarios del país que están virtualmente desconectados.

“No basta construir terminales, tienen que estar conectadas con una estrategia comercial y se debe tener mayor sensibilidad para integrar a las comunidades”, expuso el especialista.

De los 200 millones de pesos, la SCT destinará 98.6 millones para concluir la segunda etapa, así como para construir la torre de control, casetas de vigilancia, taller de mantenimiento, sala de equipo de comunicación, plataforma para colocar un quemador de residuos peligrosos y locales comerciales.

La SCT detalló que ocupará 41 millones de pesos para la torre de control, red de comunicaciones digitales y móviles, equipo especializado para salvamento y extinción de incendios, equipamiento del edificio terminal (bandas transportadoras, rayos X y equipo informático).