La reforma en telecom nos dio otra cara ante el mundo

El cambio legal eliminó la larga distancia y redujo el costo de las llamadas internacionales. Aunque faltan la red compartida y el apagón analógico, dijo Mónica Aspe, subsecretaria de la SCT.
La funcionaria adelantó que habrá una “reestructuración” del área a su cargo.
La funcionaria adelantó que habrá una “reestructuración” del área a su cargo. (Héctor Téllez )

México

México vive los primeros beneficios de la reforma en telecomunicaciones, sostuvo Mónica Aspe, nombrada hace dos semanas subsecretaria de Comunicaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). La funcionaria aseguró que vive un reto fantástico y una oportunidad para dejar huella en momentos de una importante transformación en la materia.

¿Llega en un buen momento a la subsecretaría?

Es un momento interesante, realmente histórico para el sector en México; estamos en el punto en el que la reforma en telecomunicaciones ya ha tenido resultados importantes y donde sigue la ejecución de otros proyectos que nos permitirán que los beneficios de las comunicaciones sigan llegando a más mexicanos.

¿Qué resultados se tienen?

Uno es que el país ya está en una posición internacional distinta; este año vimos que la OCDE tuvo un cambio radical en su opinión sobre la regulación de telecomunicaciones, la cual es menos restrictiva, y con ello se detona crecimiento; otra es el índice relacionado con las redes del Foro Económico Mundial, donde México subió 10 posiciones en solo un año. Además, están la desaparición de la larga distancia nacional y la reducción de 40 por ciento en el precio de las llamadas internacionales; eso es lo que queremos ver; el efecto va más allá de las acciones de los gobiernos, lo que queremos ver es ese beneficio en la población.

¿Está lista para enfrentar el reto de la Subsecretaría y sacar adelante todos los pendientes?

Es un desafío importante, pues además de la red compartida y la TDT (apagón analógico) está la red troncal, México Conectado, la inclusión digital universal, las políticas inmobiliaria y de infraestructura pasiva, la red nacional de educación e investigación, el sistema Mexsat —ahora con la complicación del accidente que causó la pérdida del satélite Centenario—, el Programa Nacional de Espectro y la telefonía rural, entre otros.

"En la parte personal, para mí es un reto fantástico que tomo con mucha seriedad; estar aquí me entusiasma porque trabajo en este sector, son temas que me gustan y es una oportunidad de tener más incidencia y mayor efecto. Cada programa que sale bien tiene un beneficio enorme en la sociedad, para mí es una oportunidad y un gusto."

¿En el tiempo que estuvo sin titular la Subsecretaría se detuvieron los proyectos?

No. El secretario Gerardo Ruiz Esparza tomó las riendas y les dio seguimiento; tiene un equipo de trabajo, yo estaba en la coordinación y todos le entramos a algunos temas para que no se detuvieran.

¿En qué estado recibió la Subsecretaría?

En un momento de transformación, porque a raíz de la reforma, ahora toca una reestructuración interna; se tiene que transformar de ser un ente regulador en los tiempos de la famosa doble ventanilla con la extinta Cofetel, a una instancia ejecutora de la política pública en materia de telecomunicaciones. La forma en que estaba concebida la oficina ya no responde a lo que requieren los cambios, y por eso nos estamos reestructurando y trabajamos en una propuesta.

¿En este momento cuáles son los temas prioritarios?

Uno es la red compartida en la banda de 700 megahercios, que es un mandato constitucional, vamos a hacer una red de redes; es decir, una red mayorista que no le venda al usuario final (consumidor), sino a otros operadores; ese modelo ya se ve en otras industrias, entre ellas la farmacéutica, donde los laboratorios no le venden a las personas, sino a un distribuidor que a su vez le vende a una farmacia y ésta al consumidor final.

¿Avanzan en tiempo con ese proyecto?

Lo estamos haciendo con cuidado, con prisa pero también con mucha precaución, porque es un proyecto que toma tiempo en el sentido de que la industria lo tiene que entender; tenemos que dar suficiente información y plazos para que se comprenda y participen las empresas cada vez más en este proceso. Ya iniciamos el pasado 11 de marzo con la publicación de las manifestaciones de interés para todos los que quieran participar, pueden ser fabricantes de equipo, empresas de infraestructura pasiva, como torres, operadores de telecomunicaciones, cámaras y asociaciones, entre otros; la culminación de la consulta la prorrogamos hasta el 22 de mayo para atender diferentes solicitudes, cuando se cumpla esta fecha haremos una sesión informativa.

¿Hasta cuándo conoceremos las bases de la licitación?

La publicación de las prebases será en verano y las bases a finales de año, esos son los tiempos y este es un proyecto realmente muy retador, con lapsos de trabajo sofisticados, desde lo técnico y financiero hasta lo legal; es un proyecto que hay que hacer con pies de plomo porque va de por medio la banda de 700 megahercios de México, que es un activo realmente muy valioso.

¿Qué planes tiene para lograr la meta del apagón analógico?

Estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para cumplir con la fecha del 31 de diciembre de este año; hemos entregado 3 millones de televisores en 23 estados, en promedio 30 mil por día, aunque hemos registrado picos hasta de 42 mil, eso implica que ya no tenemos un cuello de botella en la logística; de hecho estamos instalando un esquema para poder entregar 60 mil equipos diarios.

¿Qué ciudades ya están completas?

Además de Tijuana, ya hemos apagado Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Mexicali. Notificamos al Ifetel la entrega en Ensenada, Tecate y ahora mandamos Monterrey, Guadalajara, León, Saltillo, Torreón, Gómez Palacio, Morelia, Querétaro, San Luis Potosí y Ciudad Juárez; son en total otras 160 estaciones donde ya se completó la entrega. Acabamos de realizar otra licitación para la adquisición de más televisores y vendrá otra muy pronto.

¿En el proceso logístico han invertido más recursos económicos de los planeados?

De hecho hay una licitación corriendo para el tema logístico, trabajamos con Sepomex (correos); es decir, las empresas que entregan los televisores deben hacerlo en ciertos puntos, y de ahí Sepomex hace la última parte de la distribución.

"Tenemos también un contrato con una empresa que provee los servicios de datos, que es la encargada de hacer el registro para no duplicar funciones y tener una base correcta, por lo que se encarga de leer el código de barras del televisor, el de la notificación que trae el beneficiario y tomar sus huellas digitales, además de la identificación solicitada; de esta manera esa persona ya no podrá reclamar otro equipo, porque es un padrón distribuido en todos los puntos de entrega".