Energía verde a la española

En México, las empresas ibéricas producen 70% de la electricidad renovable, mediante más de 40% de los proyectos que se detonan en el sector.
En México, el boom por las energías verdes se debe, entre otros factores, al importante recurso solar y eólico del país.
En México, el boom por las energías verdes se debe, entre otros factores, al importante recurso solar y eólico del país. (Shutterstock)

La generación de energía verde en México va más allá de un negocio de moda. Su detonación y desarrollo despertó mayor interés en el mundo tras la puesta en marcha de la reforma energética, especialmente entre las empresas españolas, que producen 70% de la electricidad renovable del país.

Según el estudio Renewable Energy Country Attractiveness Index , de Ernst & Young, México es la sexta economía más atractiva para este sector, por detrás de Estados Unidos, China, India, Chile y Alemania.

Este boom, considera Eduardo Reyes, socio de Power & Utilities de PricewaterhouseCoopers (PwC), obedece a tres factores: el importante recurso solar y eólico del país, que hace competitivos los precios; la reforma energética de 2013, que genera un esquema legal-regulatorio estable y atractivo para las inversiones, y la meta de energía limpia definida por el gobierno federal.

“La primera es ajena a la reforma; la segunda está directamente relacionada a esta, y la tercera, si bien el objetivo de 35% (a 2024) de generación renovable está definido desde 2008, la reforma desarrolla los mecanismos necesarios para su cumplimiento”, comenta. 

Esta ventaja competitiva se viene capitalizando en los últimos años. Según Bloomberg New Energy Finance, de 2010 a 2016 la Inversión Extranjera Directa (IED) para desarrollar energía sustentable sumó cerca de 12,940 millones de dólares (mdd) en México, alcanzando su punto máximo en 2015, cuando batió récord y se colocó entre las 10 naciones más dinámicas en este segmento, con 4,000 mdd. 


Según las últimas cifras disponibles de la Secretaría de Energía (SE), de 2010 a 2015 se desarrollaron 51 proyectos en este sector, de los cuales 43% fue detonado por empresas españolas. Se proyecta que este dinamismo continúe en los próximos años, debido al objetivo del gobierno federal para generar 50% de la energía que se consume en el país con base en fuentes renovables para los próximos 33 años. 

Tan solo hacia 2019, la SE tiene previstas inversiones por 6,600 mdd para producir energía limpia en 15 entidades, las cuales derivan de las dos primeras subastas eléctricas que se realizaron debido a la Reforma Energética. Entre las empresas ganadoras de este proyecto están las españolas Acciona, Alten Energías Renovables, X-Elio Energy, Opde y Grenergy


Presencia ibérica

De acuerdo con Nieves Díaz, consejera comercial de la Embajada de España en México, de 1999 a 2016 se registraron 5,896 empresas españolas con IED en México, de las cuales 410 están enfocadas en el sector energético. Entre ellas Acciona, Iberdrola y Gas Natural Fenosa, además de firmas como Abengoa, Gamesa, ACS Energía, Fisterra Energy y SENER

“Hoy por hoy, 70% de la energía renovable generada (en México) proviene de empresas españolas”, resalta. 

Un destacado grupo de empresas ibéricas, continúa explicando Nieves Díaz, está “fuertemente comprometido” con el desarrollo de la energía eólica en el Istmo de Tehuantepec y en otras regiones con enorme potencial. Además, las firmas españolas son pioneras en el desarrollo de la energía termosolar y fotovoltaica en el país.

43% de los proyectos de la Secretaría de Energía fueron detonados por empresas españolas.

Un caso concreto es Acciona, que llegó a México en 2009. Es líder en energía eólica. La empresa cuenta con 557 Megawatts (MW) en operación con esta tecnología, más 168 MW en construcción en el Parque Eólico Cortijo, en Tamaulipas, el quinto de la compañía en territorio mexicano y el cual está asociado a las subastas de energía eléctrica. Este complejo tendrá una inversión por cerca de 248 mdd. 

Además, tiene otros 339 MW en energía fotovoltaica que también se encuentran en construcción: “actualmente para Acciona, México es su destino más importante por detrás de España”, señala Nieves Díaz. 

Con todo ello, “Acciona dispondrá, a finales de 2018, de más de 1,000 MW renovables en propiedad en México, que producirán electricidad equivalente al consumo de casi 2 millones de hogares mexicanos”, según información de la compañía. 

Con más de 15 años de presencia, Iberdrola es otro de los máximos exponentes ibéricos en México. La empresa tiene un plan de inversión en suelo azteca por 5,000 mdd hacia 2020. Está considerada como la mayor productora privada de energía eléctrica y su mayor cliente a nivel mundial es la Comisión Federal de Electricidad.

Su capacidad instalada en México ronda los 5,800 MW (366 MW de origen sustentable) mediante siete centrales de ciclo combinado y cogeneraciones, y cinco parques eólicos, con los cuales se puede distribuir electricidad a 20 millones de mexicanos. 

En energía renovable actualmente trabaja en cuatro proyectos, con lo que llegará a 1,000 MW de capacidad en este segmento: dos parques eólicos, uno en Puebla (abastecerá de electricidad a Grupo Modelo) y otro en Guanajuato, y dos centrales de energía fotovoltaica en San Luis Potosí y Sonora. Con los proyectos que está desarrollando, la firma pretende llegar a 10,000 MW de capacidad total instalada en 2020. 

“Estamos convencidos del potencial que alcanzará este país como uno de los grandes líderes mundiales, gracias a las mejoras estructurales contenidas en las reformas aprobadas por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto”, comentó recientemente el director general de la empresa en México, Enrique Alba

Fenosa, por su parte, es el principal distribuidor de gas natural en México. Tiene 22,000 kilómetros de red de distribución en 14 entidades del país. Además, cuenta con cuatro centrales de ciclo combinado con capacidad de 2,000 MW y un parque eólico en Oaxaca, con 234 MW. 


Potencial de largo plazo

La definición gubernamental de sustentable incluye a la energía eólica, solar, geotérmica y de biomasa, así como la hidroeléctrica, nuclear y de cogeneración eficiente, de acuerdo con Climatescope, el índice y la herramienta en línea que evalúa la competitividad en el mercado energético sustentable en 58 países. 

Además de abaratar costos, la reforma energética tiene como uno de sus objetivos, precisamente, cuidar el medio ambiente para reducir la emisión de gases efecto invernadero y, a la vez, cumplir con la Ley General de Cambio Climático aprobada en 2013, que establece que, en 2024, solo 65% de la electricidad debe provenir del petróleo y otros combustibles fósiles.  

“El compromiso de México por las energías limpias es firme y se enmarca en la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética que estableció el objetivo de 35% de generación mediante renovables en 2024”, comenta Díaz.


De acuerdo con el estudio sobre inversiones necesarias para que México cumpla con sus metas de Energías Limpias, de PwC, se requieren recursos por 75,000 mdd entre 2015 y 2029 para lograr tal objetivo. 

Todo indica que las inversiones sí llegarán, pues según el Programa de Desarrollo del Sector Eléctrico, México capitalizará 1.6 billones de pesos en generación de energía, de los cuales 1.2 serán únicamente para electricidad renovable en los próximos 15 años. 

El atractivo que tiene México para las inversiones de energía renovable es mucho, dice la consejera comercial de la Embajada de España en México, porque es un país con excepcionales recursos eólicos y solares, aún sin explotar.

La región del Istmo de Tehuantepec (Oaxaca) es considerada como una de las mejores zonas eólicas del mundo. Además, por estar situada en la región del “cinturón solar”, presenta los más altos índices de irradiación en el mundo, especialmente en los estados fronterizos del noroeste, destaca Díaz. 

“A este potencial se une la transformación que ha experimentado el sector con la reforma energética, abriendo la generación y comercialización de energía eléctrica a la libre competencia y la posibilidad de participar en actividades de transmisión y distribución bajo contrato”, agrega Díaz.


En camino al objetivo

Según el Reporte de Avances de Energía Limpia 2016, de la totalidad de la electricidad que se generó en México, 20.31% fue producida con fuentes verdes. 

De la energía limpia, 15.41% fue de origen renovable (hidroeléctrica, eólica, geotérmica, bagazo de caña, fotovoltaica y de biogás) y 3.90% fue a través de otros métodos limpios, como nuclear, cogeneración eficiente, frenos regenerativos y licor negro. 

De acuerdo con Arturo García Bello, socio líder de la Industria de Energía y Recursos Naturales de Deloitte, el objetivo del gobierno a largo plazo es viable, considerando el estatus actual. 

“En principio, consideramos que es viable, dado que la generación de electricidad que se produce mediante tecnologías eólicas y fotovoltaicas cada vez es más competitiva, lo cual se vio reflejado en las dos primeras subastas del mercado eléctrico”, comenta. 

Sin embargo, García Bello considera que es necesario buscar otros incentivos para los inversionistas, como pueden ser esquemas fiscales más favorables y mecanismos de financiamiento atractivos. 

Otro punto importante para García Bello es el que está relacionado con la seguridad jurídica, principalmente en lo que se refiere a los derechos de paso y a los acuerdos de arrendamiento y compra tanto con ejidatarios como con particulares. 

La mesa está puesta: las condiciones naturales existen, el interés de las empresas existe y los proyectos, también existen. Todo indica que en los próximos 33 años se transitará a este modelo basado en fuentes limpias, que es ampliamente dominado por empresas españolas.