"Descarbonizar y ser independientes"

Con 20 años en México y más de 1,500 millones de euros invertidos en tres años, ENGIE dice que nuestro país es de los más involucrados en la transición de energía.
Isabell Kocher, CEO de ENGIE.
Isabell Kocher, CEO de ENGIE. (Cortesía)

¿Qué ha hecho ENGIE para convertirse en una compañía que no tiene nada que ver con carbón y petróleo?

Los tres elementos principales de la transición de energía son la descarbonización, digitalización y descentralización. Decidimos centrar nuestros recursos en esos tres elementos. Cuando comenzamos hace un año, representaban 80% de nuestras actividades, y más tarde decidimos que venderemos el 20% restante, que era carbón y petróleo. Hemos invertido para acelerar el crecimiento este año. Lo hicimos porque vimos que en México, y este es un muy buen ejemplo, esto es lo que quiere el país, eso es lo que nuestros clientes necesitan y piden ahora, y somos realmente afortunados.


¿Qué tan importante es México para ENGIE?

Este es un gran país, con dinamismo y capacidad para crear, además de que tiene una fuerte conexión con Estados Unidos, incluso con lo que ocurre ahora, porque esta la geografía y es un país muy importante para nosotros. Invertimos 2,300 millones de dólares para acelerar nuestros planes y planeamos otros 2,000 mdd en cinco años.

Para descarbonizar la energía tenemos que desarrollar programas de energías renovables. Desde que comenzamos y a partir de la Reforma logramos varias licitaciones y ahora queremos 20 a 30 megavatios -en Baja California, Aguascalientes y Tamaulipas-, en energía solar y eólica. Por el momento, la mayor parte de estas capacidades renovables están centralizadas, así que son grandes parques que suministran energía a la red eléctrica. Es un modelo centralizado cuando hay que descentralizar.

En este país hay un auténtico deseo para desarrollar y seguir avanzando en la energía renovable porque no es solo para descarbonizar, sino al igual que otros países, para tener más independencia de energía.


Algo importante cuando se piensa en el futuro...

La transición de energía es algo muy positivo, y los países que más la respaldan son los emergentes, que se enfocan en la energía para impulsar el crecimiento y lograr la independencia energética. De repente, este potencial -y que ahora sea asequible- hace que sea un nuevo juego para estos países que tienen los medios para lograr la independencia de energía y eso es absolutamente crítico. Creemos que en México hay una sólida disposición política para apoyar eso. Y lo primero para lograrlo es el gas.


El gas natural es una opción barata. Pero el precio aumenta por la relación peso-dólar y la dependencia de compra a EU. ¿Cuál es su posición?

A principios de año el precio del gas natural era 50% más barato para el consumo doméstico que el gas LP, e incluso con el ligero incremento que hubo en el precio todavía es más de 40% más barato que el gas LP.

En este punto creo que se puede decir con seguridad que somos muy competitivos y evidentemente más amigables con el medio ambiente. Y claro, es por iniciativa de México que dependemos tanto de la importación desde EU, pero también tenemos la capacidad de importar gas natural licuado, que da un poco de colchón y flexibilidad, y en la gran mezcla de precio del grupo en México, el impacto es pequeño.


Tiene 18 meses en este puesto, ¿cuál es su objetivo para ENGIE en México?

Quiero que ENGIE se considere líder en desarrollar constantemente esta nueva energía en el mundo. Somos el único grupo de energía que distribuye a la escala que dominamos, nadie tiene la actividad de soluciones que tenemos, por ejemplo, somos los únicos que tenemos un negocio B a B. Además nos diferencia la presencia internacional. Pero esto no es cuestión de tamaño, es sobre tener una visión de mundo, y tenemos la capacidad de ser realmente de vanguardia. ENGIE es la firma del mundo de la energía en transición.