• Regístrate
Estás leyendo: Los “enemigos” del peso: Fed, Trump, TLCAN, “brexit”...
Comparte esta noticia
Miércoles , 24.10.2018 / 00:49 Hoy

Los “enemigos” del peso: Fed, Trump, TLCAN, “brexit”...

El tipo de cambio en este gobierno inició en 12 pesos y concluyó en 20. En ese tiempo también ha afrontado la crisis de petróleo.
Publicidad
Publicidad

Lejos quedaron aquellos días del llamado “súper peso”, en los cuales cada 12 o 13 unidades equivalían a un dólar estadunidense, lo que remarcaba los sólidos pilares macroeconómicos del país. Ahora, diversos factores tanto externos como internos, han llevado la moneda a superar en varias ocasiones la barrera de los 20 pesos.

De acuerdo con cifras del Banxico, la depreciación de la moneda mexicana en los últimos años ha sido fuerte, toda vez que pasó de un nivel de 13.06 pesos por dólar al cierre de 2013 a 20.37 pesos durante la primera semana de junio de 2018.

El peso comenzó a perder terreno frente al dólar en 2014 como consecuencia de la estrepitosa caída del precio del petróleo, el cual pasó de más de 100 dólares por barril a poco más de 20 dólares. 

En 2015 el proceso de depreciación se profundizó derivado de las especulaciones acerca de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos comenzaría a normalizar su política monetaria, gracias a la recuperación que estaba mostrando su economía y a la mejoría del mercado laboral.

Efectivamente, la Fed inició en diciembre de 2015 la normalización de su política monetaria, ya que después de haber estado su tasa de interés de referencia (tasa de los fondos federales) en niveles históricamente bajos, entre 0 y 0.25 por ciento desde finales de 2008, se elevó en 25 puntos base, a un intervalo entre 0.25 y 0.5 por ciento.

En respuesta, entre diciembre de 2013 y mismo mes de 2015, el tipo de cambio pasó de niveles de 13.08 a 17.25 pesos por dólar, un incremento de 31 por ciento o de 4.17 pesos. 

Banxico tuvo que reaccionar y elevó en el último mes de 2015 su tasa de interés de referencia de 3.5 a 3.75 por ciento, lo que marcó el inicio de un ciclo de alza de tasas, encareciendo el valor del dinero. 

En 2016, además de la incertidumbre relacionada con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, una vez que se dio el proceso electoral en Estados Unidos, se presentó una etapa de alta volatilidad para el peso, que se acentuó cuando el candidato en su momento, Donald Trump, se perfilaba como el presidente de esa nación y empezó a hacer declaraciones en contra de México, tales como la construcción del muro en la frontera entre ambos países y la terminación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Ese año cerró con una cotización de 20.62 pesos por dólar.

A inicio de 2017 la moneda nacional recuperó terreno, una vez que el mercado comenzó a ver que las declaraciones de Trump no eran tan fáciles de materializarse, y se alcanzaron cotizaciones de 17.49 pesos por dólar a mitad de año.

En 2018, la depreciación del peso ha estado relacionada con la incertidumbre que impera por el TLCAN y por el pasado proceso electoral. No obstante, una vez pasados los comicios, analistas esperan que una parte desaparezca una vez que se conozcan a detalle las políticas económicas del nuevo gobierno. 

No obstante, el viernes pasado el tipo de cambio retrocedió a 19 pesos por dólar, con lo que selló su mejor semana en casi siete años. 

Impacto interno 

Esta depreciación de la moneda nacional, aunado al alza en el precio de las gasolinas y de algunos productos agropecuarios, llevó a que la inflación alcanzara en diciembre de 2017 una tasa anual de 6.77 por ciento, según Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Favorecida por factores aritméticos, la inflación ha disminuido a lo largo del año, pues en mayo pasado bajó a una tasa anual de 4.51 por ciento.

No obstante, el gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León, señaló en el último reporte trimestral de inflación, que los principales riesgos para el nivel de precios se relacionan con la posibilidad de que se registre una depreciación de la moneda nacional en respuesta, entre otros factores, a una evolución desfavorable del proceso de negociación del TLCAN.

Asimismo, a una reacción adversa de los mercados a las acciones de política monetaria en los Estados Unidos, a condiciones más restrictivas en los mercados financieros internacionales.

También impactaría en la inflación la posibilidad de que ocurran nuevos episodios desfavorables de choques en los precios de los bienes agropecuarios, y que se presenten alzas importantes en los precios de algunos energéticos debido a incrementos en sus referencias internacionales, o a la ausencia de competencia en algunos mercados.

Carlos González, director de Análisis y Estrategia Bursátil de Monex Casa de Bolsa, indicó que si bien el peso ha mostrado una depreciación importante en el corto plazo, si se observa en el año calendario el efecto está contenido y es más suave, por lo que no repercutiría en los datos anuales, pero quizá habría que preocuparse para 2019.

Además, abundó, lo importante es que las expectativas de inflación de largo plazo estén ancladas, pues “es lo que más pega”, pero éstas permanecen en 3 por ciento, por lo que si bien existen riesgos, la dilución del impacto de la depreciación en los precios ya debería estar disminuyendo y se esperaría la convergencia de los precios a la meta de 3 por ciento, más/menos 1 por ciento.

Luis Tepox, integrante de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero – Sur del Colegio de Contadores Públicos de México señaló que para que las personas puedan recuperar el poder adquisitivo que tenían, es necesario que la economía crezca arriba de 2.5 por ciento, ya que todos los actores que están dentro de ésta se recuperarían y habría mejores salarios.

Inflación 

A lo largo de la historia, diversos economistas han coincido en una afirmación: la inflación es el impuesto de los pobres debido a que hace que el precio de los bienes y servicios se incremente, o que el valor del dinero disminuya, lo que impacta en el poder adquisitivo de las personas, y la variación del tipo de cambio es uno de los principales factores que lo provoca. 

Aunque el país está lejos de la elevada inflación que se registró en la década de los 80, cuando los precios de los bienes y servicios aumentaron drásticamente de un momento a otro varias veces en un mismo día, el año pasado el índice inflacionario cerró en 6.77 por ciento, el más alto en 16 años, muy por encima del objetivo del Banco de México (Banxico), que es de 3 por ciento +/- un punto porcentual. 

Según analistas, uno de los factores que más impactó en la inflación fue la acelerada modificación del tipo de cambio, el cual ha sobrepasado la barrera psicológica de los 20 pesos por dólar. 

El encarecimiento del dólar frente al peso mexicano, dicen los especialistas, afecta a las empresas que necesitan comprar en dólares diversos productos necesarios para su operación, como las firmas automotrices y las compañías de consumo. 

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), uno de los subíndices más afectados durante el año pasado fue el que mide el comportamiento de los precios en alimentos, bebidas y tabaco, que en agosto registró un nivel de 9.91 por ciento, el más alto en cinco años. 

Según Carlos González, directivo de Monex, el encarecimiento del tipo de cambio se reflejó en mayores costos de las empresas, quienes desde 2016 han ido trasladando paulatinamente el impacto en los precios de los productos que ofrecen al público. 

“Es difícil hablar de productos en particular, pero donde se ve de manera más evidente es en las empresas de consumo”, dijo el especialista de la casa de bolsa. 

Dos de las firmas mexicanas más icónicas de consumo y que acaparan las mayores ventas en el país son Lala y Bimbo, quienes comercializan respectivamente leche y pan, dos alimentos que han sufrido afectaciones en su precio y que son indispensables en la dieta básica de la población. 

Según sus estados financieros, en el cuarto trimestre de 2017, las ventas de Grupo Lala —sin incluir la adquisición de la compañía brasileña Vigor— aumentaron 7.3 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2016 gracias a mejores volúmenes y mayores precios.

Asimismo, Grupo Bimbo informó que en el primer trimestre de 2018 sus ventas registraron un incremento anual de 10.8 por ciento, derivado de un continuo crecimiento de los volúmenes en todos los canales y por el aumento de precios consecuencia de la inflación. 

De acuerdo con analistas, la inflación llevó a estas empresas a aumentar sus precios al público, lo que en sus estados financieros se reflejó en mayores ventas. 

Al respecto, Luis Tepox agregó que las empresas que se ven más afectadas por la depreciación del peso son las que utilizan productos de importación, como las textiles, metalúrgicas que comercializan el acero y, por ende, la industria de la construcción, así como las del sector energético.”. 

Datos

El subsegmento de alimentos, bebidas y tabaco llegó a presentar una inflación superior a 9 por ciento. 

La caída del peso ante el dólar ha sido estripitosa; pasó de 13 unidades en 2013 a 20 en 2018. 

La inflación se ubica lejos del objetivo del Banxico, que es de 3 por ciento +/- un punto.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.