Empresas corruptas se quedan con trabajadores deshonestos

En los negocios incongruentes con los valores sociales, los colaboradores que no están de acuerdo con ello renuncian, lo que provoca una desventaja competitiva.
Las nuevas generaciones ya toman en cuenta un ambiente laboral favorable a la hora de buscar empleo.
Las nuevas generaciones ya toman en cuenta un ambiente laboral favorable a la hora de buscar empleo. (Especial)

Ciudad de México

Implementar programas para mejorar la calidad de vida en una empresa debe ir mucho más allá de ofrecer prestaciones superiores a las de la ley si se quiere permear en todos los colaboradores los principios de la Responsabilidad Social, para lo que dueños y directivos deben predicar con el ejemplo, ya que los empleados con valores se irán de las empresas que no los practiquen, señaló Jesús Martínez Rojas, director general de la consultora McBride.

"En cuestión del capital humano, si una empresa es corrupta, se va a quedar con empleados deshonestos, porque en el mediano plazo la gente que ve diferentes las cosas se va de esa compañía y eso provoca una desventaja competitiva", explicó Martínez Rojas en entrevista.

No obstante, es optimista en ese aspecto, porque las nuevas generaciones toman en cuenta un ambiente laboral favorable a la hora de buscar empleo.

"Eso poco a poco ha ido cambiando, creo que las compañías se están dando cuenta de que a mediano plazo no les funciona ser deshonestos, porque cada día la gente que están contratando es más responsable y ya le cayó el veinte, hubo una especie de maduración de la sociedad. Se dieron cuenta de que si le robas a la comunidad, te robas a ti mismo", aseguró.

El problema de atraer empleados deshonestos, abundó el directivo de McBride, es que hay distintos tipos de corrupción: "La más conocida es la de la empresa coludida con el gobierno para inflar precios, pero otra es en la que los empleados roban dentro de la compañía, desde lápices porque ya viene el ciclo escolar, hasta materiales, camiones o producción. Orto tipo de corrupción que en México casi nadie la nota, es la intelectual, cuando el colaborador sabe que su trabajo está mal hecho y aún así lo hace mal", detalló.

Valores y congruencia

La calidad de vida de los colaboradores se logra en gran medida a través de permear los valores a través de la congruencia, ya que "la Responsabilidad Social tiene que ser parte de la visión estratégica de una empresa y que los líderes y los dueños hagan lo que dicen", opinó en entrevista aparte Luis Manuel Hernández Rojas, director de SC Johnson para México y Centroamérica.

"Es un ejemplo para las personas el ver a un gerente general en una casa hogar o apoyando cualquier actividad especial para cuidar el medio ambiente. Hay gente que se ha salido y exportado cosas buenas que hemos generado aquí, pero no es fácil replicarlas si no hay un compromiso integral de las compañías", abundó.

De acuerdo con el directivo de SC Johnson, otra clave para lograr un buen ambiente laboral es el respeto. "Una de las cosas que no es aceptable aquí es el maltrato a la gente, y ese es un riesgo que siempre corremos porque es una cuestión no necesariamente de la compañía, sino del ser humano".

Hernández Rojas destacó que también es un reto encontrar trabajadores con sus valores en un mercado en el que suele haber rotación de personal. "Podemos tener colaboradores que tengan los principios culturales de SC Johnson, pero también puede haber personas que vienen de otras empresas y nos pueden dañar la imagen; yo tengo muchos años de experiencia y me he encontrado con todo, pero al final el que trabaja aquí debe estar conectado con el respeto", subrayó.

Empatía y continuidad

El directivo de SC Johnson agregó que "otro de los factores clave es la continuidad a través del proceso con los empleados, entender lo que están viviendo en términos generales de desarrollo familiar, resultados, apoyo de cualquier índole que requiera y capacitaciones".

No obstante, no basta que la empresa implemente programas aislados de ayuda a sus colaboradores, sino que esas iniciativas deben ser parte del modelo de gestión del negocio para asegurar que no desaparezcan, ya que son una inversión para la buena operatividad y productividad.

"Son programas que se deben mantener en el tiempo, porque uno de los problemas que se debe enfrentar es que las compañías, dependiendo de los picos y los valles de la situación que se vive en el país por cuestiones macroeconómicas, durante una crisis normalmente afectan la rotación de personal, quitar programas de entrenamiento, cortar beneficios o cancelar actividades especiales como las celebraciones", detalló.

Sin embargo, los ajustes necesarios se pueden lograr sin afectar los programas de calidad de vida. "Eso nosotros lo tenemos arraigado y si hay que hacer un ajuste por situaciones macroeconómicas o de la empresa, debe ser integral y estar conectado con la adaptación de toda la compañía".

Ante las crisis, destacó, "se pueden hacer ajustes en la parte del talento y del recurso humano, pero que no sea algo brusco, como ha sucedido en el pasado en muchas empresas, que cuando entra la crisis lo primero que dicen los negocios es: 'Saco al personal o corto programas de beneficio'", concluyó.