Mercarte, cuando la publicidad se convierte en arte

Para Cecilia emprender vale totalmente la pena, y aunque el primer año fue difícil, en 2016 consolidaron proyectos artísticos exitosos que llamaron la atención de marcas globales.
Cecilia Bernal/Mercarte
Cecilia Bernal/Mercarte

Cuidad de México

Hace dos años y medio Cecilia Bernal tuvo una epifanía de vida: se dio cuenta que después de 13 años de trabajar en agencias de publicidad, ya no era feliz, así que renunció y volvió a sus orígenes, a su verdadera pasión: el arte.

Cecilia no es artista; hace 20 años intentó ser pintora, pero en las clases se dio cuenta que “un artista nace, puede perfeccionar una técnica, aprenderla, pero ese talento es muy específico y es nato”, así que dejó las clases de pintura y dedicó todo su tiempo libre a estudiar el arte desde un punto de vista más académico y de apreciación.

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Fue después de tomar una especialización en Mercado del Arte en Casa Lamm que fusionó la pasión artística y la publicidad para crear Mercarte, una plataforma que genera estrategias de comunicación para la vinculación del arte y la cultura en México.

La empresa tiene tres unidades de negocio: la primera es el Branding Art, que realiza sinergias entre empresas y artistas para intervenir productos o espacios públicos.

En esta línea han trabajado con marcas como Bonafont, y Mercedes Benz. La segunda es la vinculación cultural y presencia de marcas en los eventos culturales más importantes de México, y la tercera, que es la más reciente, es Mercarte Corporativo, que vende las obras y proyectos de los artistas al mundo empresarial, como por ejemplo creación de murales en oficinas, regalos corporativos o incluso realizar experiencias culturales.

“En poco más de dos años Mercarte ha crecido mucho. Hemos tocado puertas y la respuesta de las marcas ha sido favorable; se dan cuenta que funciona y genera experiencias y contenidos de calidad para sus clientes”, comparte Cecilia.

Lo que más disfruta de su trabajo es conocer y descubrir artistas para sumarlos al proyecto; a muchos de ellos los conoció a través de Instagram o llegaron por medio de Facebook. El 90 por ciento de los artistas de su “book” son mexicanos, pero nunca se ha cerrado a trabajar con artistas extranjeros.

Su objetivo a cinco años es “consolidar una red de recintos culturales más grandes, crecer a otras ciudades e internacionalizarse para ser la plataforma más importante y con mayor credibilidad en México”. Para ella Mercarte es un proyecto necesario para democratizar al arte y  llevarlo “del cubo blanco a la calle”.

Además de Mercarte, Cecilia impulsa desde hace un año “Arte Por la Vida”, un proyecto social que acerca mensualmente a niños en situación vulnerable a museos y talleres para “hacerles ver que el arte es una herramienta que pueden usar como catarsis”. Empezaron con 9 niños y ahora ya son 100, es una iniciativa que seguirá creciendo y consolidándose.

 Cecilia nunca se ha sentido intimidada por ser una mujer en la industria del arte. “No ha habido ninguna diferencia por mi género. De hecho en nuestro book la mayoría son mujeres y en los museos hay muchas mujeres; en mi caso ha sido muy igualitario”.

Mercarte pertenece desde abril a la Aceleradora de mujeres Victoria147, que además de acercarla a una importante red de mentores la ha hecho sentirse acompañada, reconocida y asesorada, porque si bien “tienes a tus amigos del alma que te apoyan, ellos no han vivido el mismo proceso que tú en el emprendimiento”.

El reto más importante para Mercarte ha sido crecer de forma ordenada y estructurada a nivel financiero, y aunque al inicio manejar la parte económica fue muy complicado, jamás estuvo tentada a dejarlo. “Esta es mi pasión, Mercarte no sólo es mi empresa, es mi proyecto de vida”, concluye.

REPL