Jóvenes transforman Tsuru chatarra en auto eléctrico

Jóvenes de la Universidad de Monterrey rescataron un auto tipo Tsuru de un deshuesadero para convertirlo en un vehículo de combustión interna a 100 por ciento eléctrico.
Alumnos rescataron auto chatarra y lo convierten en eléctrico.
Alumnos rescataron auto chatarra y lo convierten en eléctrico. (@udem)

Monterrey

Un equipo de cuatro estudiantes de la Universidad de Monterrey (UDEM) convirtió un auto de combustión interna en 100 por ciento eléctrico, como parte de su proyecto de evaluación final.

La institución privada señaló que un auto tipo Tsuru fue rescatado de un deshuesadero hace meses, prácticamente como chatarra, y fue la tesis “Conversión y diseño de vehículo de combustión interna a 100 por ciento eléctrico”.

Refirió que los postulantes del proyecto fueron Andrés Antonio Tamez Peña, Enrique Mireles Gutiérrez, Tomás Erick Rodríguez Maldonado y George Kort Hamill.

Los alumnos de la División de Ingeniería y Tecnologías presentaron el carro eléctrico “Zygmunt”, realizaron una prueba de manejo y donaron la unidad al Departamento de Seguridad de la UDEM para uso interno.

El vehículo fue bautizado con ese nombre en homenaje al profesor de origen polaco Zygmunt Haduch Suski, quien formó diferentes generaciones de ingenieros en esa casa de estudios a lo largo de más de dos décadas, fallecido en enero de 2015.

La UDEM mencionó que con un costo de conversión total del automóvil de 142 mil pesos, el equipo de estudiantes se propuso demostrar que la conversión es viable económicamente y que hay una factibilidad técnica.

“Además de que es posible convertir otros modelos de vehículos en eléctricos y que esto los convierte, como emprendedores, en punta de lanza en el norte del país para empezar un negocio”, indicó.

Resaltó que entre las características de este auto ya convertido, destacan que tiene cero emisiones de dióxido de carbono, cero ruidos, además de regenerar la carga de las baterías al soltar el acelerador.

También, señaló, cuenta con un sistema de frenado regenerativo, tiene un menor costo de mantenimiento que un vehículo a combustión y es cinco veces más económico.