Tips para cuidar la imagen de tu empresa

El comportamiento de los emprendedores incide en la reputación de su marca asegura la consultora en comunicación y marketing, InfoSol.
Pensar en ventas antes que en comunicación es el error más común de los emprendedores.
Pensar en ventas antes que en comunicación es el error más común de los emprendedores. (Reuters)

Ciudad de México

Ser la cabeza de una empresa y comunicar exitosamente los valores de esa organización es un reto que no cualquier emprendedor sabe librar.

De acuerdo con Héctor M. Meza, director general de InfoSol, empresa consultora en relaciones públicas, comunicación, redes sociales y e-marketing, para los nuevos emprendedores resulta complicado establecer una relación de negocios con clientes, empleados y medios de comunicación.

“La cordialidad no debe confundirse con amistad. Ojo, no se condena la amistad, sino mezclarla y hasta pretender utilizarla para sacar ventaja de una relación estrictamente laboral”, dice Meza.

Para este consultor, el comportamiento del emprendedor incide en la reputación de la marca, por lo que recomienda tener cuidado con algunos de los vicios más comunes que suelen tener los directores generales.

Pensar en ventas antes que en comunicación. Esta es una práctica tan común que hasta podría parecer algo natural en las empresas pero Meza asegura que en realidad se trata de un error. “La comunicación debe fungir como el eje rector de todos los procesos de negocio, ya que las negociaciones, relaciones, indicaciones y hasta órdenes son actos comunicativos, los cuales serán efectivos en tanto sean mejor comunicados. Las ventas son consecuencia de comunicar adecuadamente la promesa de marca”.

“Yo lo sé todo”. No es rato que un director general recuerde constantemente a sus empleados los muchos años que lleva en el negocio o que la idea del negocio fue de él, sin embargo esta postura puede ser el inicio del declive de la reputación de su empresa. “Un profesional de cualquier sector, en cualquier parte del mundo, debe saber y asumir que no lo sabe todo y su actitud debe ser abierta y receptiva a los demás miembros de su equipo, pues la preparación y el conocimiento nunca se agotan”.

Creerse insustituible. Este vicio se relaciona directamente con el anterior. Si bien la figura del capitán es fundamental en cualquier organigrama, la experiencia ha dictado que nadie es indispensable, por lo que asumir una postura de sentirse esencial es otro de los grandes pecados que puede cometer. En la medida que el líder de una empresa asuma su rol y su responsabilidad como un engrane muy importante, mas no imprescindible, su razón de ser y la estabilidad de la institución se fortalecerán.

Dar órdenes en lugar de delegar. Ordenar no es lo mismo que delegar o dirigir. Otro de los grandes pecados que suelen cometer quienes encabezan los equipos de trabajo es confundir la autoridad con el poder; de tal manera que para sentirse “el jefe” se cae en el error de sólo dar órdenes y no de delegar responsabilidad o plantear alternativas para ejecutar o corregir los procesos.

Ser un jefe de escritorio. Hay emprendedores que a pesar de contar con las virtudes que se necesitan para ser un excelente director general de su propia empresa no tienen ni la disposición ni la capacidad para ejecutar sus propias estrategias. Lo mismo sucede con aquellos que dicen mucho y hacen poco, mientras no se predique con el ejemplo su imagen y la de toda una organización serán incongruentes.