Emprendedores que van contra el robo en gasolineras

Con 500 pesos tres emprendedores mexicanos empezaron un proyecto que busca evitar el robo en las gasolineras; esperan que para finales de año su dispositivo y app salgan al mercado.

Ciudad de México

Randy trabajaba en una aceleradora de negocios como encargado de marketing y también era mentor de varios proyectos emprendedores, entre ellos el de Gustavo y Pedro, que era sobre plaquitas de Led. Conocerse les cambió la vida.

En abril de 2015, tras una carga en la gasolinera de siempre, Randy se dio cuenta que el marcador de la gasolina de su auto no subió lo correcto, ya que siempre compraba la misma cantidad de combustible, por lo que le quedó la sensación de que lo habían estafado.

Randy compartió el incidente con Gustavo y Pedro. Les preguntó que podían hacer para saber si una gasolinera les robaba. Ellos rieron y le comentaron que una vez hicieron un trabajo escolar sobre un dispositivo que medía la gasolina que entraba a una bomba.

Randy los convenció para regresar a ese antiguo proyecto, le hicieron caso y trabajaron en un flujómetro que va conectado a la boquilla del tanque y a través de la creación de una sencilla app pudieron lograr ver la cantidad de líquido que entraba al tanque. "Era Básico, arcaico, pero funcionaba", dice Randy Cruz, cofundador de Zenzzer a MILENIO.

Ese fue el momento en el que nació Zenzzer, empresa que busca evitar, mediante un dispositivo y una app que mide en tiempo real la gasolina que entra a tu vehículo, que te roben en la gasolinera.

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Al ver el potencial del proyecto, Randy (licenciado en mercadotecnia) decidió renunciar a su trabajo en junio de ese año para estar de lleno, potencializar y darle forma a la idea. Gustavo Sánchez y Pedro Silvente (ingenieros físico y mecatrónico, respectivamente) todavía estudiaban la carrera.

Sin apoyo de ningún tipo, los tres tuvieron que trabajar en sus tiempos libres como freelancers para poder comer y mantener a flote el proyecto.

Junto con otros chicos de la Universidad Autónoma de Yucatán (UAY), donde iban Gustavo y Pedro, rentaron una casa en la que compartían el espacio de trabajo (coworking). Ahí fue donde le dieron nombre al proyecto: Zenzzer (sensores que dan certeza).

Trabajan con sus computadoras personales y con 500 pesos lograron comprar en un deshuesadero de autos un pedazo de vehículo donde realizaban las pruebas.

Ya con la idea hecha realidad, necesitaban financiamiento, lo cual consiguieron mediante la exposición de su proyecto.

"Escuché que iba a haber un foro de emprendedores que organizaba la Secretaría de Economía de Yucatán y marqué para ver si nos patrocinaban un espacio. Les platiqué del proyecto y nos dieron un stand de dos metros por dos metros. Con nuestro prototipo súper básico, un video y una animación participamos", dice Randy.

En ese evento lograron la atención del gobernador del estado, Rolando Zapata, y de varios medios locales. Con esto comenzaron las entrevistas y la oportunidad de tener reflectores para conseguir inversionistas.

Los correos de gente interesada comenzaron a llegar y Randy, a través de un viaje patrocinado por la UAY, tuvo que viajar a la Ciudad de México y realizar en 24 horas ocho citas con interesados en el proyecto. Consiguió un posible interesado y gente que le dijo que era inviable la idea.

Tras regresar a Mérida, tenía varias opciones pero nada de dinero. Fue cuando conocieron Play Business, una plataforma de crowfunding (fondeo colectivo), quienes les valuaron la empresa en 5 millones 800 mil pesos. 

Ahí cedieron 12 por ciento de la empresa para conseguir 700 mil pesos a través de un fondeo donde la gente que participaba obtenía acciones. Tenían 30 días para conseguir el dinero.

Invirtieron los únicos 500 pesos que tenían en una campaña de redes sociales, pero el dinero no llegaba. Lograron que Play Business alargara a 45 días la campaña ya que en 20 días apenas habían juntado 20 mil pesos.

En esos días pasaron dos cosas que cambiaron su destino: Randy tuvo que hacer un viaje personal a Monterrey, donde conoció gente de allá y se dio cuenta que conocían del proyecto gracias a una nota que salió en un diario local; así, comenzó a difundir la idea de invertir, recibiendo respuesta positiva de la gente.

Al llegar de Monterrey, Randy recibe una notificación que no podía creer, una inversión de 320 mil pesos.

"Le hablé a la gente de Play Business para checar si era cierto, me dijeron que tenían que verificar si era correcta la cantidad, porque hay veces donde gente pone un cero de más y después hablan para corregir la cantidad. Por la tarde me confirmaron que era verdad. Era de un joven empresario de Veracruz que se enteró por medios y redes sociales del proyecto y le gustó mucho. Hasta el día de hoy sólo conocemos por teléfono". Al día 33 llegaron a la meta.

Con ese dinero contrataron a tres personas más y se pusieron un sueldo para dejar de trabajar aparte. Cinco meses después, en mayo de este año, tenían listo la fase beta del proyecto.

Ese mismo mes comenzaron con Fondeadora otra campaña, donde el objetivo era ofrecer la preventa del dispositivo, ahí lograron juntar 350 mil pesos. La gente que invirtió mil 500 pesos -costo que tendrá el dispositivo- serán los primeros en tenerlo cuando salga.

Después lograron un acuerdo con Uber para hacer las pruebas con usuarios reales del dispositivo y con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), para que ésta pueda estar enterada de los malos servicios de las gasolineras.

Hoy se encuentran buscando inversionistas para la fase de producción a nivel nacional y esperan que para finales de año salga el dispositivo y la app en todo el país. La fabricación y el diseño están hechos por completo en México.


CPR