Mamás y empresarias, ¿quién dijo que no se puede?

Leticia y Mariana querían estar con sus hijos, pero deseaban continuar con su vida profesional, fue entonces cuando renunciaron a sus trabajos y decidieron ser empresarias.

Ciudad de México

Para la diseñadora gráfica Leticia Badillo y la licenciada en comercio internacional Mariana Ríos la maternidad no fue ningún inconveniente para emprender su propio negocio. Amigas desde la preparatoria, estas dos mujeres encontraron en la maternidad la motivación para decir adiós a su trabajo y convertirse en empresarias.

Antes de ser mamás, Leticia tenía un negocio de animación para fiestas temáticas y Mariana daba clases en el Tecnológico de Monterrey. Con la llegada de los bebés de ambas amigas, sus prioridades y su visión cambiaron.

Querían estar con sus hijos, pero deseaban continuar con su vida profesional, fue entonces cuando renunciaron a sus trabajos y nació Parttis, una empresa dedicada a diseñar y comercializar productos con diseños personalizados para eventos sociales.

A tres años de haber empezado la aventura estas dos mujeres aseguran que sus hijos y su negocio son las mejores decisiones que han tomado en su vida.

El reto es hacer las dos cosas bien y no descuidar ni una ni la otra, asegura Leticia. “A veces me encuentro trabajando hasta muy tarde en la noche porque en el día tuve que ir al doctor o tuve que cumplir con alguna actividad de mi hija, pero siempre lo hago muy feliz porque amo mi trabajo y es algo que siempre soñé”.

Para Mariana la clave está en la organización y en la confianza. “Leticia vive desde hace un par de años con su familia en Francia, entonces con la diferencia de horarios y la distancia hemos tenido que organizarnos de manera diferente, pero con tantos años de amistad yo confío en ella y ella en mí y cada una hace lo que tiene que hacer”.

Los diseños originales son trabajo de Leticia, mientras que la logística es responsabilidad de Mariana. Ambas aseguran que el éxito de la mancuerna está en que sus hijos son su principal motivación.

“Podemos comer con ellos, jugar y hacer la tarea, además de ir a los festivales de la escuela. Hacemos todo lo que no podríamos hacer si tuviéramos un trabajo normal”, dice Mariana.

Los consejos de mamá

Con dos hijos cada una, para estas empresarias todas las mamás tienen el potencial de convertirse en sus propias jefas, sólo es cuestión de organizarse.

Haz lo que te gusta.  “Sí se puede, no es fácil, pero es posible.  Elijan una actividad que les apasione porque así no tendrán que trabajar nunca. Cuando amas lo que haces, y lo haces con pasión, te diviertes y lo haces muy contenta”, aconseja Leticia.

Busca apoyo. Mariana reconoce que el apoyo de la familia, esposo y los amigos es clave para no darse por vencida. “Ellos te pueden ayudar con los niños o simplemente escucharte cuando necesitas hablar con alguien sobre tu negocio, tus hijos o sobre ti misma”.

Pide asesoría. Ambas coinciden en que es fundamental hacer un plan de negocios y acercarte a profesionales que te ayuden desde crear la imagen de tu negocio, hasta la contabilidad y por supuesto los precios. “Mucha gente regala su trabajo y al final el negocio no prospera porque no están ganando dinero. Hay que tener muy claro que es un negocio y que debe haber una utilidad”, dice Leticia.

Organiza tiempos y espacios. Aunque trabajes desde tu casa es indispensable que definas el espacio y el tiempo para trabajar. No importa si tu oficina es una esquina del comedor de tu casa, ese es tu espacio de trabajo y todos lo deben respetar. También debes definir los horarios para cumplir con tus pendientes de trabajo y con tus tareas de mamá. Las mamás difícilmente logran trabajar más de dos o tres horas de corrido, pero lo que sí puedes hacer es destinar varios espacios de tiempo a lo largo del día en los que deberás trabajar al cien para sacar todos tus pendientes.

Paciencia. “El negocio no fructificará si no es a base de esfuerzo y constancia. Siempre habrá problemas u obstáculos que superar, lo difícil es mantenerse firmes y saber resolverlos”, afirma Leticia.

No te cierres. Mariana recuerda que cuando su socia se fue a Francia pensó que el negocio había llegado a su final, “pero fue precisamente cuando se abrieron otras posibilidades. Nosotras nunca habíamos pensado en hacer el negocio online y mucho menos vender a otros estados o a otros países y cuando ella se mudó fue cuando empezamos a ver que teníamos más opciones”.