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La pasión de Emilio en la Casa Cervecera Colón

Estudió la carrera de contador público, profesión no muy aliada de sus sueños, él siempre quiso producir cerveza por lo que viajó a Alemania para adquirir los conocimientos que exige la fabricación.
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Son las 5:00 de la tarde y los tanques donde se produce la bebida de Casa Cervecera Colón trabajan al 100%.

Emilio sale del área de producción, un paliacate rojo le absorbe el sudor, lleva varias horas interactuando con la maquinaria, en la que paso a paso se concibe el líquido espumoso. 

Sobre la barra del bar en el que se vende su creación, Emilio Hernández Paniagua relata la travesía por la que pasó para disfrutar del trabajo que más le apasiona hacer: producir cerveza. 

Estudió para Contador Público en el Tecnológico de Monterrey y durante algunos años trabajó en diversas industrias y como empleado de un banco. 

“Un día de producción son entre 10 y 12 horas, es un trabajo muy físico, esa parte me encanta".

Emilio Hernández Paniagua

“Trabajé en un banco, también en una empresa francesa en la que me tenía que vestir de traje y pues no me veía ahí, entonces me fui a estudiar maestro cervecero a Alemania”. 

Emilio, hombre robusto y de barba, platica que comenzó a realizar cerveza desde su casa, después tomó la decisión de que quería conocer más sobre el proceso de producción, debido a que deseaba mejorar el sabor de su bebida. 

“Empecé hacer cerveza en mi casa y era bastante malo, ahorita he mejorado un poco. Tenía la espina de estudiar un poquito y aprender, para saber si realmente me gustaba e intentar formar algo más serio”.

Bajo esa ideología viajó hasta a Alemania y se inscribió en la escuela de Cervecería de Berlín. Dice que allá tuvo la suerte de realizar prácticas en una cervecera de alto nivel, por lo que sus conocimientos se reforzaron y él sintió que había encontrado su verdadera vocación. 

Produce una vez a la semana y para él es una terapia.

De Alemania a La Laguna 

Después de su estadía en tierras alemanas, Emilio regresó con la idea de seguir produciendo cerveza, apoyado por su novia Selina, de nacionalidad Alemana, comenzó a trabajar duro para lograr tener su propia casa cervecera, la aventura comenzaba. 

“Mi novia y yo empezamos, al principio todo fue muy a prueba y error, primero buscamos un lugar para poder producir, luego comenzamos a embotellar y después a distribuir a bares y restaurantes”. 

Aunque al principio tuvo muchos obstáculos ligados a trámites y demás, hoy Casa Cervecera Colón lleva tres años ofreciendo cerveza con esencia alemana realizada por manos 100 por ciento laguneras. 

Con un codo apoyado sobre la barra de madera y el puño en el mentón expresa que su negocio no será el más popular pero “es algo honesto, porque trabajas, aquí no puedes decirle alguien ‘haz las cerveza’, son 8 horas de producción, más las de posproducción”.

Reitera que la bebida contiene dosis de cariño por la pasión que él le imprime al momento de hacerla. 

Manifiesta que el proceso de hacer cerveza requiere de un esfuerzo físico, momento que disfruta hacerlo, dice, producen una vez a la semana alrededor de mil litros, eso depende de la cerveza que tengan almacenada o la que se vaya requiriendo. 

“Un día de producción son entre 10 y 12 horas, es un trabajo muy físico, esa parte me encanta, estar sudando y moviéndote, cargando […] eso fue lo que me cautivó a diferencia de estar sentado en un escritorio, produzco una vez a la semana y para mí es como una terapia”, expresa.

Sonriente y dándole un sorbo a un vaso de su arte en líquido reitera que un sueño cumplido es tener el bar y producir su propia cerveza, más adelante anhela también formar una familia, “y tener un caballo”, carcajea. 

Más allá de la espuma de la cerveza...
Hobbie favorito: Andar en bici.
Aplicación indispensable: No tengo.
Red social más usada: Mis amigos, los jueves.
Lugar favorito de La Laguna: Villa Juárez, Durango.
México es: Chingón, mágico y difícil.
A los jóvenes nos urge: Involucrarnos políticamente.

¿Quién ha marcado tu vida? Mi papá, Jorge Hernández, mi maestro cervecero y mi madre, María de la Luz.

¿Cómo y en dónde te imaginas dentro 10 años?
Ojalá haciendo mucha cerveza.



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