Pymes certificadas pueden ser proveedoras automotrices

Las nuevas inversiones automotrices en México ampliaron el mercado para las pymes manufactureras del sector, pero la llave para abrir las puertas de esta industria es una certificación ISO.
Línea de producción en una planta de Ford.
Línea de producción en una planta de Ford. (Reuters)

Ciudad de México

La inversión de Ford y Toyota por tres mil 500 millones de dólares en México le dará un nuevo empujón a la industria de autopartes mexicana, sin embargo las empresas que deseen entrar a la lista de proveedores de cinturones de seguridad, portavasos, bolsas de aire, faros, etcétera, primero deberán cumplir con algunos requisitos.

La industria automotriz exige que los proveedores de autopartes del nivel uno (Tier 1) –fabricantes de piezas y componentes importantes como sistemas de mando y control, sistemas electrónicos, componentes de plástico y sistemas de seguridad, entre otros- cumplan con la norma de certificación ISO TS 16949, la cual establece los requisitos y estándares de calidad específicos para el diseño, fabricación e instalación de las autopartes.

“Los grandes jugadores le están pidiendo a su cadena de proveedores que estén certificados, por lo menos en algún Sistema de Gestión de la Calidad, que en el caso del sector automotriz se trata del ISO TS 16949, y si las pymes no cuentan con ese requisito simplemente no les van a comprar”, aseguró Juan Carlos Gomez, responsable de comunicación en la empresa de certificación SAI Global.

De acuerdo con la Industria Nacional de Autopartes (INA) se estima que durante este 2015 el sector de autopartes aumente seis por ciento, debido a la instalación de las nuevas plantas. En respuesta el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) y Bancomext, a través del programa integral Proauto, destinaron 25 millones de pesos, a fondo perdido, para la certificación de pymes en el ISO TS 16949.

Más que un requisito

Juan Carlos Gomez aseguró que además de ser un requisito para entrar a la proveeduría nacional de autopartes, las certificaciones ISO le permiten a las empresas reducir costos, mermas y quejas, además de mejorar el servicio al cliente, lo que al final beneficia a la empresa.

“La empresa que lo hace por convicción propia, se vuelve exitosa, porque la certificación se vuelve parte del plan estratégico y de la continuidad del negocio”, reiteró.

De acuerdo con The ISO Survey, hasta 2013 había mil 205 empresas certificadas en ISO TS 16949  a nivel nacional, ubicando a nuestro país en el octavo lugar en certificaciones de este tipo a nivel mundial.

El directivo de SAI Global explicó que cuando las empresas se certifican sólo por cumplir con un requisito, el ‘trámite’ se vuelve pesado y provoca resistencia por parte del personal.

“No se trata de tener sólo el papel colgado. El ISO implica compromiso de parte de la dirección general y del personal de mejorar continuamente en beneficio de toda la organización. No se trata de burocracia, sino de poner en orden los procedimientos que se tienen conforme a una norma de aceptación internacional.”

En el caso del sector automotriz, las certificaciones ayudarán a las empresas a tener sus procesos en orden, entrar en nuevos mercados y a incrementar la competitividad del sector nacional.