Los negocios también son cosa de niños

Capacidad de soñar, creatividad, tenacidad y no tenerle miedo al fracaso son algunas de las cualidades que comparten niños y emprendedores.
Los niños tienen todas las cualidades que se necesitan para emprender.
Los niños tienen todas las cualidades que se necesitan para emprender. (Notimex)

Ciudad de México

Emprender es cosa de niños asegura María del Carmen Cabrera, directora de Business Kids.

La firma encargada de impartir clínicas de desarrollo de emprendimiento para niños, en sus cuatro centros y 35 franquicias, lleva seis años trabajando con menores de edad partiendo de la premisa de que ellos “son los únicos que tienen todas las cualidades que se necesitan para emprender como la creatividad, tenacidad y la imaginación”.

¿Y es que cuántos de nosotros no soñamos alguna vez con volar, teletransportarnos o simplemente tener nuestra propia veterinaria para salvar a todos los perros del mundo?, pero ¿cuántos de nosotros realmente logramos esos sueños?

“El problema es que la educación que recibimos en casa y en la escuela nos va formando bajo un esquema que muchas veces no cuadra con las locuras de los emprendedores”, asegura María del Carmen.

Así que si tú ya estás en el camino del emprendimiento o estás a punto de comenzarlo toma en cuenta estas recomendaciones.

Hazle caso a tu niño interior. ¿Cómo pensabas cuando tenías 4, 5 ó 6 años? No había límites, habían ilusiones todos los días y la frase “yo puedo” era parte de tu vocabulario cotidiano. Un emprendedor que no cree que en sí mismo está condenado a perder el juego.

Observa y se paciente. Los niños observan y cuestionan todo, pero también tienen toda la paciencia que se necesita para superar obstáculos. Los niños no se frustran con su primera caída de la bicicleta, ellos siguen intentando hasta bajar la banqueta con los patines puestos. Observa, innova, cuestiona y si te caes, sacude tus rodillas y sigue jugando.

No tengas miedo. Los niños no miden el fracaso, ni siquiera piensan en ello porque le hacen caso a su corazón. Cuando ellos inventan juegos no piensan en si va a funcionar o no, buscan las alternativas para que sea divertido y simplemente juegan. Un emprendedor no debe empezar pensando en la posibilidad de fracasar, sino el éxito que quiere alcanzar. “Cuando alguien quiere emprender emprende, sin importar los conocimientos o los recursos”.