¿Incubadora tradicional o de alto impacto?

Si ya tienes una idea de negocio es hora de buscar una incubadora donde te orientarán y asesorarán para que hagas realidad tu idea.
Las incubadoras de negocios te orientarán y asesorarán para que hagas realidad tu idea.
Las incubadoras de negocios te orientarán y asesorarán para que hagas realidad tu idea. (Reuters)

Ciudad de México

Tener una idea de negocio es el primer paso para entrar al camino del emprendimiento, pero para poderte llamar emprendedor debes poner en marcha tu proyecto y una de las formas de hacerlo es acercarte a una incubadora.

Las incubadoras de negocios son centros de atención a emprendedores donde te asesorarán para que elabores tu plan de negocios y lo pongas en marcha. Ahí encontrarás acompañamiento durante todo el proceso de creación de tu empresa a través de consultorías en mercadotecnia, contabilidad, diseño gráfico y todas aquellas áreas que involucren tu negocio.

Debes tomar en cuenta que la mayoría de las incubadoras no dan financiamiento, sólo te entrenan para enfrentar la vida empresarial y parte de ese entrenamiento es ayudarte a conseguir fondos para tu proyecto.

Cada incubadora tiene sus propias reglas de operación, por ello es importante que investigues los requisitos de cada una, antes de elegir, y la manera más fácil de hacerlo es a través de la página del Instituto Nacional del Emprendedor, pues ahí encontrarás el listado de las incubadoras que cuentan con la aprobación de la Secretaría de Economía.

Ahora bien, en México existen dos tipos de incubadoras, las que están enfocadas a los negocios tradicionales y las de alto impacto.

Tradicionales

Las incubadoras de negocios tradicionales centran sus esfuerzos en la creación de empresas cuyos requerimientos de infraestructura física, tecnológica y mecanismos de operación son básicos como los sectores de comercio, servicio o industria ligera.

Esta opción te servirá si estás pensando en un negocio como un restaurante, papelería, lavandería, distribuidora, comercializadora, una tienda de abarrotes, entre otros.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), el tiempo promedio de incubación de estos negocios es de tres a seis meses.

Alto impacto

En el caso de las incubadoras de negocios de alto impacto, se trata de organismos que apoyan la constitución de empresas cuyos requerimientos de infraestructura física y tecnológica, así como sus mecanismos de operación son especializados e incorporan elementos de innovación. Son proyectos con alto potencial de crecimiento, escalables y con altas posibilidades de internacionalización.

Normalmente se trata de proyectos como desarrollo de redes, aplicaciones web, telecomunicaciones, microelectrónica, biotecnología y aquellos que tengan un impacto social y/o ambiental.

Estos proyectos pueden tardar de uno a dos años en ser incubados.

Paulina Ortega, vocera de Feher & Feher, una de las 25 incubadoras de alto impacto en México, explicó que la característica principal de los negocios de alto impacto es la presencia del factor innovador, “ya sea con una idea disruptiva, que sea completamente nueva y que no exista en el mercado, o con una idea progresiva, es decir una innovación que otorgue valor agregado a un producto, servicio o proceso”.

“Los proyectos de alto impacto no necesariamente tienen que ser tecnológicos, también pueden ser empresas que tengan un impacto social positivo o que beneficien al medio ambiente”, aclaró.

¿Melón o sandía?

Para decidir qué tipo de incubadora es la adecuada para ti, lo primero que debes analizar son las características de tu proyecto.

Ortega explicó que las incubadoras tradicionales asesoran a emprendedores con ideas de negocio que normalmente ya existen en el mercado, sin características innovadoras. “Son emprendedores que aunque no están ofreciendo nada nuevo, en cuestión de ideas, pero quieren tener una empresa de manera profesional y no formar parte de las estadísticas de los negocios que quiebran en el primer año”.

En el caso de las incubadoras de alto impacto, “los emprendedores necesitan asesorías más especializadas por el tipo de ideas que manejan como la tecnología o las innovaciones científicas”.

En el caso de Feher & Feher, su modelo de incubación está enfocado en desarrollar los proyectos tomando las características de un sistema de franquicias que son estandarización, escalabilidad y replicabilidad, “porque en la medida en que sus modelos de negocios pueden replicarse se convierten en una fuente generadora de empleos continúa”, concluyó Paulina Ortega.