¿Certificaciones ISO, para qué?

Reducir costos, mermas, quejas y mejorar los servicios al cliente son algunos de los beneficios de la certificación del sistema de gestión de la calidad.
Sin importar su tamaño las normas ISO pueden aplicarse a todo tipo de organizaciones.
Sin importar su tamaño las normas ISO pueden aplicarse a todo tipo de organizaciones. (Reuters)

Ciudad de México

Las certificaciones ISO se han puesto de ‘moda’, pero muchas pymes no conocen los beneficios que este tipo de distintivos le pueden traer a su negocio.

La empresa de certificación SAI Global asegura que contar con una certificación en gestión de la calidad le ayuda a las empresas a tener sus procesos en orden, pero sobre todo ayuda a mejorar su competitividad. “Si la empresa no es competitiva, no tiene buen producto, buen precio y no atiende bien a sus clientes desaparece del mercado”.

Sin importar su tamaño las normas ISO, especialmente la 9000, pueden ser aplicadas a todo tipo de organizaciones.

En el caso de las pequeñas y medianas empresas la certificación ISO 9001 puede ser la puerta de entrada a mercados internacionales, pues en sectores como el automotriz o el de alimentos, son requisitos indispensables para mercados como Estados Unidos y países europeos.

El tiempo promedio que una pequeña empresa, sin ninguna certificación, tarda en obtener un ISO es de entre seis a ocho meses y el costo puede de 35 a 60 mil pesos, dicha inversión puede ser financiada a través de fondos que otorga el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) en alianza de certificadoras como SAI Global.

De acuerdo con SAI Global los tres factores indispensables para la correcta implementación de un sistema de gestión de calidad son:

Compromiso. Lo más importante es que la dirección general esté comprometida. Cuando la dirección está comprometida todo se permea hacia abajo y se cumplen los lineamientos. Sólo así se puede implementar el sistema.

Entrenamiento. Todo el equipo debe conocer perfectamente las normas, para implementarlas y documentarlas. Esta es la única manera de mantener la certificación año con año.

Planeación. Es fundamental que las certificaciones se vean a largo plazo y no como un requisito momentáneo. Deben integrarse al plan de negocio y estratégico de la compañía para que la empresa sea exitosa.