Waze, la app que nadie quería y que luego Google compró en 1.1 bdd

Las más de 50 millones de descargas no serían una realidad si sus creadores no hubieran superado la falta de interés de inversionistas y múltiples fallas técnicas.
Waze fue adquirida por Google en 2013 por 1.1 billones de dólares.
Waze fue adquirida por Google en 2013 por 1.1 billones de dólares. (Waze.com)

Ciudad de México

Con más de 50 millones de descargas en equipos móviles —hasta agosto de 2015— y con casi 3 millones de calificaciones de “excelente” por parte de usuarios en Google Play, Waze es la aplicación más popular a nivel mundial para evitar el tráfico vehicular, sin embargo, hace cinco años estos logros parecían lejanos, incluso imposibles. Ningún inversionista quería arriesgar su dinero en la app, a pesar de los esfuerzos de sus fundadores para mejorar el funcionamiento del servicio.

Uri Levine, cofundador de Waze, asegura que durante los años de obstáculos la única idea que prevalecía en su equipo era no decaer ante el fracaso, pues asegura que el temor a fracasar es “el primer obstáculo de las personas al emprender un negocio”.

Después de años de fracasos, Levine hoy sabe que "un emprendedor tiene cinco veces más posibilidades de éxito en su segundo intento, en relación con el primero".

Esta es la cronología de hechos que llevaron a Waze al top ten de las descargas en las tiendas de aplicaciones y que le valieron que Google la comprara en más de un billón de dólares. Esta es una travesía descrita por Levine durante una conferencia impartida en la Semana Nacional del Emprendedor 2015:

2006. Empieza la historia de Waze, con una aplicación de datos que funcionaba en aparatos denominado PDA (asistente digital personal), también conocidos como “Palm”.

2007. Se forma el equipo de trabajo. Surge la idea de aplicar la herramienta del PDA en teléfonos inteligentes. Reciben las primeras respuestas negativas para conseguir dinero para el proyecto.

2008. Los inversionistas no confian en Waze, sin embargo el equipo no desiste y sigue en la búsqueda de capital, hasta que logran recaudar 12 millones de dólares. La primera versión funcionaba con un teléfono Nokia. “Si le preguntaran a los creadores de grandes empresas cómo fue el inicio, les dirán que nadie creía en ellos”, asegura Levine.

2009. Lanzan la aplicación en Israel y Estados Unidos. Hacia el final de ese año, la app se extiende a varios países.

2010. Waze presenta diversas fallas, no es 100 por ciento funcional, aunque en ciudades pequeñas tiene éxito. A pesar de comentarios negativos que auguran el fracaso de la aplicación, la empresa llega a conclusiones sobre los errores y realiza mejoras. Los intentos por convertirla en una herramienta útil se extienden hasta 2011.

2011. Por fin logran que Waze funcione con eficiencia. Incrementa el número de usuarios y lugares donde se usa, como Los Ángeles y San Francisco. Alcanzan la cifra de 10 millones de usuarios.

2013. Año en que “ocurre la magia”. Las otras compañías del ramo van más lento que Waze. Google ofrece comprarla. En junio se concreta la adquisición en 1.1 billones de dólares. Uri Levine y su equipo le piden a la compañía que se encargue de que Waze siga siendo útil para los usuarios.

Levine aconseja pensar en la “travesía” como un problema que vale la pena resolver, y sugiere reconocer que la percepción de un problema es diferente en el creador de una herramienta y en el usuario. “Hasta que tu público te reporta los errores, sabes exactamente qué debes mejorar (de tu producto o servicio)”, señala.