Tubepol y el reto de reparar una tubería sin excavar

Egresados de Ingeniería de la UNAM desarrollaron en 2012 un proyecto de negocio para reemplazar tuberías de manera sustentable; hoy buscan crecer a través de franquicias.

Ciudad de México

Tubepol nació en 2012 cuando nueve recién egresados de las carreras de Ingeniería Civil y de Ingeniería Química desarrollaron una tecnología con materiales hechos en México para reemplazar tuberías de diferentes dimensiones sin necesidad de excavar sobre la superficie.

Se trata de un grupo de ingenieros de la Universidad Nacional Autónoma de México, y aunque sus inicios podrían recordar a los fundadores de ICA —por ser un negocio relacionado con la construcción y surgido en la UNAM—, este equipo de jóvenes menores de 30 años no tuvo un referente o inspiración ni en ellos, ni en ningún otro empresario.

¿Tomaron algún referente o inspiración previa?, se le pregunta al ingeniero Adrián Cordero, CEO de Tubepol, en una entrevista para Milenio.

"Fíjate que no, eh. No. La verdad es que vimos la oportunidad, nos interesó y le echamos todos los kilos a eso. Algo en lo que se basa mucho la empresa Tubepol es creer en la gente joven, creer que se puede desarrollar ingeniería mexicana de muy buena calidad y la oportunidad está, nada más hay que trabajarla", explica.

EL PROCESO

El procedimiento para rehabilitar tuberías sin excavar consiste, primero, en la fabricación de los materiales en las instalaciones de Tubepol, ubicadas en Atizapán, Estado de México.

Ahí elaboran una manga o "liner" compuesta de poliéster que tiene una capa exterior plástica, de poliuretano o pvc. Este material se diseña del tamaño de la tubería que será rehabilitada.

Después, esa manga se lleva al sitio donde se realizará el trabajo y se infla dentro de la tubería dañada. La resina de poliéster se polimeriza o calienta a través de una reacción de temperatura y en ese momento se crea una tubería totalmente nueva dentro de la que está afectada.

Pero, ¿cómo logran introducir estos materiales sin excavar?, se le cuestiona a Adrián Cordero.

"Lo que hacemos es... por norma, sobre todo las tuberías en las calles y en las ciudades más grandes, tienen pozos de visita o cajas de válvulas o accesos cada 100 metros aproximadamente. Nosotros utilizamos esos puntos de acceso o las alcantarillas para poder acceder a las tuberías y a partir de ahí rehabilitamos entre alcantarilla y alcantarilla".

¿En qué tipo de tuberías se especializan?

Podemos rehabilitar tuberías desde 4 pulgadas de diámetro, que más o menos son 10 centímetros, y el proyecto más grande que hemos hecho es de 72 pulgadas, y es de 1.83 metros de diámetro. Son tuberías de drenaje. También tenemos aplicaciones para tuberías de agua potable y pluviales. También podemos rehabilitar tuberías industriales.

MODELO DE FRANQUICIA

El primer paso que dieron los nueve ingenieros que conforman el equipo de Tubepol fue acercarse a la Incubadora de Empresas InnovaUNAM Unidad Ingeniería para presentar su proyecto.

Aunque en un principio les costó trabajo manejar los aspectos administrativos, de comercialización y de marketing, debido a que ninguno de los integrantes tenía formación en esas materias, la asesoría que recibieron por parte de la incubadora de la universidad, así como de aceleradoras y asociaciones, les ayudó a optimizar esos rubros.

Ahora, Tubepol se concentra en desarrollar el modelo de franquicias para expandir su mercado y un punto prioritario es la difusión de la tecnología para que más gente la conozca y más empresas e instituciones quieran usarla.

"Estamos trabajando con diferentes constructoras que se acercaron con nosotros para poder distribuir como tal la tecnología, con diferentes modelos: uno es que una constructora que está su obra pueda sustituir lo que está haciendo por la tecnología que nosotros manejamos y al mismo tiempo pueda tener un mayor margen de utilidad.

"También estamos ayudando a gente que acaba de egresar de diferentes carreras, Ingeniería Civil, Ingeniería Química, que no saben qué hacer. (Buscamos) que adopten la tecnología como suya y puedan llevarla a los diferentes organismos que conocen o puedan distribuirla con un margen o participación de utilidad por cada proyecto que logren colocar o distribuir", indica Adrián.

El otro esquema es capacitar al personal de los organismos públicos de agua, que también hacen obra o necesitan reparar tuberías, y venderles los materiales a un precio accesible.